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29 de Nov de 2020

Nacional

Científico panameño, cerca y lejos del Nobel

De haber continuado con las investigaciones sobre la división celular, el entonces joven santanero de 20 años y de sonrisa copiosa hubie...

De haber continuado con las investigaciones sobre la división celular, el entonces joven santanero de 20 años y de sonrisa copiosa hubiese llegado al mismo camino al que este año llegaron Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak, ganadores del Premio Nobel de Medicina, por haberse aproximado al descubrimiento de la telomerasa: la enzima de la eterna juventud. Ramón Antonio

Ehrman acumula cuatro títutos universitarios, escribe libros, se desvela por la conservación de la naturaleza y dirige el Instituto de Ciencias Ambientales y Biodiversidad de la Universidad de Panamá.

¿DÓNDE INICIA LA INVESTIGACIÓN?

La investigación con este protozoario, organismo microscópico que se llama tetrahymena , la inicicamos en Boston, para compenetrarnos con el problema del cáncer y el envejecimiento, trabajando el proceso de división anormal de las células.

¿QUIÉNES FORMABAN EL EQUIPO?

Cuando llegué a Boston me incorporé al equipo, era el único panameño y tenía 20 años de edad, recuerdo que hasta nos reíamos, nos decíamos: que tiene que ver un bichito tan pequeño con el cáncer de los humanos, parecía que no había ninguna relación, pero en el camino nos dimos cuenta de que las características fundamentales de este organismo lo hacen similar a una célula humana.

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS OBSERVARON?

Eran dos: Uno, la necesidad de infinita de multiplicarse como la célula de los humanos, eso quiere decir que una sola célula hace toda las reacciones metabólicas que hacen las células del cuerpo humano. En una sola célula podemos estudiar todo lo referente al metabolismo, las reacciones, que ocurren en el ser humano. Cultivamos este protozoario, en forma de pera, y podíamos crear un ambiente controlado. Dos, que la división celular se puede controlar por medio de choques de temperatura.

¿QUÉ VISUALIZABAN EN ESTE PUNTO?

Establecimos aquí un principio que llevó al Premio Nobel: que si podemos controlar todas las células del cultivo en su proceso de división, también vamos a llegar a controlar el cáncer y el envejecimiento. Eso fue lo que publicamos hace 46 años en La Estrella.

¿PERO YA HABÍA ANTECEDENTES EN EL TEMA, EL NOBEL DE MEDICINA POR EL DECUBRIMIENTO DEL ADN EN 1962?

En 1962 el Premio Nobel de Medicina fue para la estructura del ADN. Nosotros casi no sabíamos del ADN y estábamos en el camino de la división. Si nosotros descubríamos por qué una célula se divide íbamos a descubrir por qué se dividen las células del cáncer sin control y por qué las células del tejido dejan de reproducirse y llega a la muerte.

¿Y POR QUÉ NO CONTINUÓ?

Ya teníamos la pregunta, íbamos en el camino, pero salgo de Boston, dejó la ruta y otros siguen el trabajo.

¿CUÁL ERA ESE OTRO CAMINO?

Estaba en el núcleo. Nosotros estábamos en el citoplasma, en la parte de afuera, ahora que descubren que los cromosomas en donde esta el ADN tiene una protección que se llama telómero (ese sombrerito que tienen las puntas de los cromosomas) que protege al cromosoma gracias a una enzima que se llama telomerasa. Cuando la telomerasa es abundante sobreprotege al cromosoma, pero al sobreproteger se divide sin control, hay demasiada telomerasa. Pero si hay poca telomerosa el cromosoma se desintegra.

¿CUÁL DE LOS DOS PROCESOS ES MÁS DAÑIDO?

Cuando los cromosomas se desintegran se pegan unos a los otros, ese es el caso de cuando vamos envejeciendo, hay cromosomas que se achican, hay menos división y más muerte de las células.

¿LUEGO DE 46 AÑOS SE HA RESUELTO ESE POR QUÉ?

Si se lee la declaración de Estocolmo, verán que todavía no está resuelto el problema de la división celular. Hemos dado un gran paso, porque los comosomas controlan lo que yo estudié. Para poder lograr entender la división hay que tender un puente entre lo que estudiaron los premio Nobel y lo que nosotros hicimos en Boston. Nosotros estábamos en ruta de entender el cáncer.

¿LAMENTA NO HABER CONTINUADO?

Yo he seguido otras rutas. Me involucré en la lucha por la conservación del ambiente. Cuando vi el Premio Nobel tuve que ir a desempolvar el trabajo que hicimos. Ese trabajo está publicado en una revista de Portugal. El grupo que ganó ha hecho un gran descubrimiento, pero hay que seguir el camino. Estos estudios no son recientes, deben tener unos 20 años de investigaciones.

¿ESTÁ DISPUESTO A VOLVER A LA CIENCIA?

Esto lo estoy planteando. Se puede iniciar esta línea de investigación ya que yo sé cómo hacerlo. Panamá tiene muy pocos recursos para este campo, hay pocos interés igual que en Latinoamérica, por destinar recursos para las investigaciones científicas, hasta que eso ocurra estaré en la defensa del ambiente.

¿QUÉ OCURRIÓ AL FINAL?

Los que siguieron luego de mí, en la misma ruta, pero en otros lados, no en Boston, encontraron otros aspectos de la división celular siguiendo el mismo camino por donde nosotros nos habíamos metido, llegaron a ganar el premio Nobel de Medicina.