Temas Especiales

09 de Apr de 2020

Nacional

Animales en peligro de extinción

El territorio panameño está amenazado por una acelerada desaparición de la flora y fauna silvestres, siendo el hombre e...

El territorio panameño está amenazado por una acelerada desaparición de la flora y fauna silvestres, siendo el hombre el principal depredador. Una de las principales causas de la desaparición de especies, es la constante perdida de su hábitat , mamíferos como el mono aullador de Coiba y Azuero, mono Tití, el oso caballo, macho de monte o tapir, manatíes y rata trepadora del agua y el Jaguar presentan cifras críticas de amenaza por la tala indiscriminada de arboles y los incendios forestales así como también el Águila arpía, las orquídeas, Cicas y Samias.

Melquiades Ramos, técnico de la dirección de Áreas Protegidas y Vidas Silvestres de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), nos explica que el cambio climático es otro factor que altera la vida de los animales silvestres. El grupo de los anfibios como la rana pintada, la rana dardo venenosa, la rana rubicaria, rana arlequín, rana arbórea, las salamandras, lagartijas y sapos, muchas veces no resisten los cambios de temperatura ni las modificaciones de su hábitat, lo cual provoca su muerte. Incluso sostuvo que otro factor amenazante es la caza furtiva de reptiles como la tortuga carey, la tortuga galápago, tortuga de patas rojas, morrocoy, tortuga canal y las culebras, las cuales son perseguidas por su carne, huevos y pieles.

Zainos, Venados, Armadillos, machos de monte, el conejo pintado y los tiburones son perseguidos incansablemente por la demanda y exquisitez de su carne. Por otro lado, “el trafico ilegal de animales es cada vez mayor debido a la demanda de especies exóticas como pericos, guacamayas y loros que son comprados para mascotas. Así como también los monos adultos son cazados en los bosques para consumo y a los bebes los utilizan para domesticarlos en los hogares” así lo manifestó Ramos . La ANAM, en sus ingentes esfuerzos por proteger el medio ambiente ha creado una serie de leyes y legislaciones como la Ley 9 de 1995 y la Ley 24 de 1995 ambas tienen como premisa la conservación y protección de la vida silvestre en la República de Panamá .

Melquiades Ramos indicó que “ El 35% de la superficie del país es áreas protegidas. La ANAM a través del corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño, está tratando de realizar la interconexión entre La Cordillera Centra (Atlántico), para establecer un corredor Biológico y garantizar que las especies tengan interacción entre ellas. Para conservar la vida silvestre en Panamá, la ANAM ha creado las Áreas protegidas como el Parque Internacional La Amistad (Panamá y Costa Rica), que junto al Parque Nacional Coiba fueron declarados Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO, también se encuentran El Parque Nacional Chagres, el Parque Nacional Marino en Isla Bastimento, Parque Nacional Santa Fe Y el Parque Nacional Sarigua.

Como medida de conservación y protección para los animales que están en peligro de extinción, la ANAM, ha lanzado oficialmente un plan para recuperar especies amenazadas como el águila harpía, las tortugas marinas, los jaguares y los anfibios. Ibelice Añino, jefa del departamento de biodiversidad de la ANAM explicó que el plan establecerá un protocolo para la implementación de proyectos como manejo de poblaciones, desarrollo de viveros y actividades de observación para conocer los hábitos de las especies, ademas se organizaran grupos de trabajo para que apoyen a las instituciones que van a regular las medidas de conservación de las especies. Las Tortugas marinas, águila harpía, anfibios y los jaguares fueron seleccionados, como plan piloto, porque corren mayor peligro de extinguirse en su totalidad o en gran parte de su área de distribución.

La ANAM y la Wildlife Conservation Society (WCS) firmaron un convenio de cooperación técnica, científica y educativa para generar información biológica sobre jaguares y sus presas que posibiliten la conservación de esas especies y sus hábitats. La WCS, trabaja actualmente en la reserva del jaguar en Belice y el Parque Nacional Corcovado en Costa Rica que son sitios designados para la investigación a largo plazo.