03 de Dic de 2022

Nacional

Gallotes y basura amenazan aeropuertos

PANAMÁ. Eran las dos y quince de la tarde del pasado domingo 15 de agosto, cuando un grupo de los llamados zamuros de cabeza negra (gall...

PANAMÁ. Eran las dos y quince de la tarde del pasado domingo 15 de agosto, cuando un grupo de los llamados zamuros de cabeza negra (gallotes en nuestro argot popular) impactó la avioneta del capitán Eduardo Hernández (HP1358), de servicio en la empresa Aeroperlas y que se desplazaba a unos 85 nudos. El incidente se produjo a unos 500 pies de altura en la pista 17 del aeropuerto criollo Marcos A. Gelabert y, por fortuna, el único daño que se produjo fue una rotura en el parabrisas de la pequeña aeronave.

No... Este no fue el último percance que se registró en cielo panameño. Entre el 13 y 22 de septiembre pasado, las bitácoras de las pistas de Darién y Bocas del Toro registraron sucesos similares.

La pericia de los capitanes Bernardo Toribio y Milciades Jaén evitó la pérdida de vidas humanas.

SITUACIÓN AGRAVADA

Últimamente, la situación cobra dramáticos ribetes si se considera que durante los últimos cuatro meses del presente año es cuando se produce la temporada de migración de aves de todo tipo y esto coincide con una crisis en el servicio de recolección de la basura sin parangón en la historia de nuestro país y de la aviación comercial.

Particularmente, en el corregimiento de Tocumen, donde hay toneladas de basura sin recoger, la proliferación de los llamados gallotes o gallinazos representa un grave peligro para la intensa actividad comercial que allí se desarrolla a través del aeropuerto internacional de Tocumen y de su terminal de carga (antiguo aeropuerto).

Esta problemática es atendida con prioridad por la Autoridad de Aeronáutica Civil y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

EL TORO POR LOS CUERNOS

Arleene Fábrega es especialista en Peligro Aviario y de Fauna y está al frente de los proyectos que impulsan ambos organismos. Fábrega tiene claro que la mayoría de las colisiones entre las aeronaves y aves silvestres ocurre en las inmediaciones de los aeropuertos y generalmente durante el despegue o el aterrizaje de las aeronaves, entre las 0 a 2 millas náuticas.

Estima que en los alrededores se debe realizar un buen manejo de la avifauna con el objeto de disminuir los riesgos que esta representa.

A la funcionaria le preocupa el manejo de los desechos en el Mercado del Marisco —zona perimetral del Aeropuerto Internacional Marco A. Gelabert, en Albrook—, donde se concentra un gran número de gallinazos, lo cual pone en alto riesgo la seguridad operacional aérea y por ende ‘las almas que van a bordo de una aeronave’, señala.

Para la atención de esta amenaza, lo ideal sería la contratación de empresas que se encarguen del manejo especial de la basura (a través de tanques sellados del tipo Rollon) en las zonas colindantes o cercanas a las terminales aéreas. De esta manera, las aves rapaces u otras especies no percibirían olores, ni tendrían a su alcance los desechos orgánicos. Mientras esto ocurre, persígnese al momento de abordar un avión en Panamá.