13 de Ago de 2022

Nacional

Nacionalismo al poder

Políticamente hablando, el año de 1940 aún no termina. Instituciones como la Caja de Seguro Social (CSS), o las instituciones de garantí...

Políticamente hablando, el año de 1940 aún no termina. Instituciones como la Caja de Seguro Social (CSS), o las instituciones de garantía en la Constitución, perduran a 71 años de haber sido creadas, durante el primer gobierno de Arnulfo Arias.

El escritor Guillermo Sánchez Borbón llegó a ponderar que: ‘La popularidad de Arnulfo era el resultado de la fecunda obra que realizó desde el gobierno en 1940-41, año de renovación nacional, en que se crean numerosas instituciones […] y de hondas reformas sociales.’ Incluso hasta sus maldicientes lo llegaron a reconocer como precursor del nacionalismo. Así, por ejemplo, Rómulo Escobar Bethancourth se refirió a Arnulfo Arias como ‘el primer jefe de Estado panameño que se había opuesto a la ampliación de bases norteamericanas.’

Arias blandía su gobierno como una continuidad de los ideales nacionalistas de Acción Comunal. Las primeras palabras de su discurso de toma de posesión (1 de octubre de 1941), dejan pensarlo así: ‘Somos el producto … de un anhelo de renovación … que tuvo su clímax doloroso pero necesario, en la revolución del 2 de enero de 1931’, misma que inició la revisión de ‘las bases fundamentales de la nacionalidad panameña’, como dijo en otra intervención pública, después. Ese día revivió la enunciación de su ‘doctrina Panameñista’ y el principio ‘Panamá para los panameños’; a la vez pareció re direccionar la ruta trazada en el tema de las inmigraciones, diciendo que este lema no excluía ‘la asimilación e incorporación de extranjeros deseables que sinceramente deseen contribuir al desarrollo y progreso del país’.

Luego sobrevino el cambio de Constitución. El Dr. Arnulfo Arias impelió a la Asamblea, el acto legislativo expedido por la Cámara el 2 de noviembre de 1940, por el cual se aprueba la Constitución panameñista. Ya el día 15 de diciembre de 1940 el pueblo panameño era convocado por el Presidente que vio premiada su iniciativa con la aprobación masiva a la nueva Constitución mediante un acto plebiscitario. De acuerdo con un suplemento conmemorativo de los panameñistas ‘los autores del nuevo estatuto constitucional fueron el Dr. José Dolores Moscote, Dr. Manuel Herrera Lara, Dr. Publio Vásquez’. El Dr. Alberto McKay, doctrinario consuetudinario del panameñismo, indicó que la nueva Constitución estaba ‘inspirada en hondos sentimientos nacionalistas’, y principios democráticos porque ‘acabó con el último vestigio jurídico del intervencionismo extranjero, protegió el idioma, defendió los intereses de los nacionales frente al poder de las minorías extrañas, reservó a los nacionales la propiedad de las tierras fronterizas y de las islas, introdujo la figura de los bienes de dominio público en defensa de la integridad de nuestro territorio y de sus recursos naturales y declaró a nuestras riquezas arqueológicas artísticas e históricas, tesoros culturales de la nación’.

Pero también la Constitución trajo aparejada una de las temáticas que mayores controversias despertarían en su gestión: ‘razas de inmigración prohibida’. Hubo desarrollos legales de estas disposiciones, como es el caso de la ley que ‘privó de la nacionalidad a miles de hijos antillanos’. La Asamblea, con 26 votos a favor y 5 en contra aprobó la medida. Los votos disidentes deploraban la medida indicando que ella contenía un elemento ‘racista’, y uno de ellos, Juan de Arco Galindo, llegó a manifestar que tarde o temprano tendríamos que ‘echar pie atrás y reparar tan gran agravio’.

Con todo, los observadores siempre mencionan que la obra de Arias impresiona si se considera que la amasó en sólo un año. La nacionalización del comercio al por menor, la fundación de la Caja de Seguro Social, la creación del patrimonio familiar, el voto concedido a la mujer, la jornada única en las oficinas públicas, el pago quincenal a los funcionarios, la protección a la mujer en estado de gravidez, la igualdad de los hijos ante la ley, las vacaciones anuales a los obreros, el conservatorio nacional de música y declamación y otras reformas y avances en nuestra evolución general, son algunos de los logros resaltados por sus seguidores, durante su efímero periodo presidencial. Pero para Arias, su mayor logro fue uno. En un discurso que pronunció en 1948, ponderó que ‘la gestión más grande, más profunda’ de su gobierno ‘fue la de acrecentar y fomentar el orgullo de ser panameños elevando así la dignidad nacional.’ ¿Hasta dónde podía dilatar ese propósito? Tal vez la respuesta emergió a la superficie, la mañana del 7 de enero de 1941, cuando Arnulfo Arias recibió la visita del Embajador de EU.