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26 de Jun de 2022

Nacional

Educación, ‘cenicienta’ del Estado

PANAMÁ. La educación en Panamá, el nuevo rico de América Latina, invierte apenas el 10% del presupuesto que el Estado le asigna. Es un p...

PANAMÁ. La educación en Panamá, el nuevo rico de América Latina, invierte apenas el 10% del presupuesto que el Estado le asigna. Es un pesado inventario de gastos que pone a los cerca de 90 mil estudiantes en los últimos lugares de la agenda.

La Carta Económica de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) desnudó ayer lo agrio de nuestra realidad. ‘La baja importancia relativa de la educación se refleja en lo poco de la inversión real’, menciona.

Con una andanada de cuadros, el documento prueba que, por ejemplo, hasta 2011 el flujo de los montos asignados a la educación terminaba en gastos y operación. En la primaria llegaba al 85% y en la secundaria sorprendía con un 95%.

Para este año, de $1,005 millones entregados al Ministerio de Educación (Meduca), solo $161 millones se destinaron a inversión.

El estudio de los empresarios apunta a que ocho de cada diez estudiantes en Panamá ‘no están recibiendo adecuados recursos para contar con una mejor calidad de vida’.

DESARROLLO Y CALIDAD

La Apede se centró ayer en cómo lograr una distribución equitativa de las riquezas en un país en el que, según el Banco Mundial, el PIB creció de $6,683 millones a $9,534 millones en cuatro años.

El arma, insistían, es la educación. Panamá tiene el sistema con mayores años de escolaridad, pero los resultados más deficientes en las pruebas internacionales.

En la más reciente de Pisa el país no tuvo representación, mientras Perú (con un PIB per cápita menor al nuestro en 2009) se jactaba de ser la nación con mayor ascenso en el siglo XXI.

El render de un colegio modelo ocupa la portada del más ilustre informe del Meduca, que revela que de 19 mil graduandos en 2012, 12 mil lo hicieron a través de su proyecto de transformación curricular.

Pero eso no ha parado el escepticismo sobre la calidad y la importancia que le da el Estado a la educación pública. De las escuelas en las zonas rurales, el 82% son multigrado, y de ahí salen estudiantes con una preparación aun más deficiente que en las urbes del país. Los estudiantes de ciudad, según un Estudio de 2008, obtuvieron 37 puntos por encima de los rurales en matemáticas, 57 en lectura y 38 en ciencias.

Ese escenario, concluye la Apede, da lógica a los resultados del Censo de Población y Vivienda de 2010: la mitad de los panameños mayores de 15 años no tiene título alguno, y un cuarto solo posee el de secundaria.

QUÉ HACER: EL RETO

Haber mejorado la educación es un mérito que todos los gobiernos se adjudican, pero es al mismo tiempo la parte más ínfima de los discursos de los políticos en campaña.

Los empresarios, en ese sentido, han pedido un vuelco. Insisten en que primero se debe igualar la enseñanza pública con la privada . ‘Hay que equiparar las horas de clase a siete por jornada, por la incidencia que eso tiene en la calidad del proceso educativo’. Instan también a reforzar los polémicos procesos de supervisión y evaluación de docentes.

La propuesta ha quedado en el aire. La ministra Lucy Molinar evita hablar del tema:

—¿Con quién hablo?

—Con Nicanor Alvarado, del diario La Estrella.

—¡Ah, ya!—, se escuchó antes de colgar el teléfono sin dar espacio siquiera a la primera pregunta.