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23 de Oct de 2020

Nacional

Para que los cuentos no queden en cuento

Hasta el jueves 10 de julio se estará realizando, en la Universidad Tecnológica, el congreso que reúne a críticos y cuentitas

Para que los cuentos no queden en cuento
Ayer se inauguró el evento con la presencia de Araceli Soní Soto (México), los profesores Omar Aispurúa y Abdiel Saavedra, de la Universidad Tecnológica de Panamá; y el escritor Enrique Jaramillo Levi, entre otros.

‘Los escritores no podrán vivir del cuento, pero la sociedad necesita del cuento’. Ante esta encrucijada planteada por el narrador oral y escritor Carlos Fong, se hace necesario encontrar la fórmula que permita la sana existencia y promoción del cuento como género literario y a la vez el sustento digno de los cuentistas.

Con miras a que el destino del cuento no quede como un cuento más, ayer se inició el segundo Congreso Internacional de Críticos Literarios y Cuentistas Panameños, bajo la coordinación del escritor Enrique Jaramillo Levi.

Para el desarrollo de esta actividad, que se extenderá hasta el jueves 10 de julio, se contará con cuatro críticos de México, El Salvador, Chile y Brasil (uno por cada país) y 12 panameños. Estos actores analizarán la obra cuentística de diversas escritoras nacionales. También habrá mesas de lectura de cuentos breves, así como conferencias, explica Jaramillo Levi.

Pero nótese que se habla de mujeres que escriben. El coordinador resalta que el propósito del evento es dar a conocer el auge que ha tenido la escritura en Panamá y la publicación de libros de cuentos en este pequeño istmo. Resulta que este movimiento ha sido impulsado en gran medida por las féminas, ya que de los 160 nuevos cuentistas que han aparecido en las dos últimas décadas, el 40% son damas. ‘De diversas edades y profesiones, y con obras de un nivel alto de calidad literaria y humana’, continúa diciendo el también formador de escritores.

Esta actividad se presenta como un punto de encuentro para esas escritoras que le dan forma a la historia y que tienen su propia historia.

Jaramillo Levi no oculta su admiración por la pluma femenina, y acepta que tiene un particular interés por promover las hechuras de las autoras que van surgiendo. ‘Cada una nace y se desarrolla sola, por su propia cuenta y riesgo, con su propio estilo y temática, con un talento innato, que es preciso promover y estudiar’, expone. Nunca antes se les había reunido en un evento de una semana, continúa diciendo y, paradójicamente y con gran entusiasmo, lo está haciendo la UTP, una universidad que forma ingenieros y técnicos.

Es el deseo del organizador que el congreso sea aprovechado por muchos. Se trata de una oportunidad sin costo, y en la cual las ganancias serán amplias. En este renglón, el cuentista Fong, quien tendrá parte en las jornadas, señala que los primeros en atender el llamado deben ser los docentes y académicos, ya que ellos son potenciales apoyos para los autores nacionales.

‘El cuento es uno de los géneros literarios con mayor protagonismo en la cultura. Hay muchos cuentistas ya consagrados que necesitan leerse en la escuela y hay cuentistas que están empezando que prometen mucho. Este congreso ayudaría a ambos’, agrega el narrador.

REALIDAD PANAMEÑA

Aunque son necesarios los esfuerzos y las iniciativas como este congreso, la verdad no deja de golpear en la cara y se tiene que aceptar que nadie en Panamá vive de la literatura, según lo comenta Fong. Pero ‘se trata de una necesidad’, sentencia.

Las tuercas se deben seguir ajustando para que el avión de la literatura se siga elevando. ‘Quienes escribimos por vocación profunda y por placer debemos superarnos todos los días: para ello hay que leer mucho, escribir mucho (sin correr a publicar lo primero que se nos ocurre), pulir los textos hasta la saciedad’, aconseja Jaramillo Levi, al tiempo que manifiesta que se requiere ‘ser buenos observadores y saber conectar con nuestro yo interno, cultivar la imaginación. Perfeccionar el uso adecuado del lenguaje y de las técnicas. Y nunca claudicar’.

El primer congreso de esta índole lo hizo la UTP en julio de 2012. Del éxito de éste depende si hacen otro, explica el organizador. Por el momento queda sacarle provecho a los encuentros que se realizarán en el salón 306 del Edificio de Postgrado de la UTP, con el fin de conocer y promover la literatura nacional.