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21 de Apr de 2021

Nacional

La audición y su valor en el lenguaje de los niños

Desde las aulas de Udelas

El lenguaje es la base de la comunicación del ser humano, y empieza su desarrollo desde el primer instante de vida, cuando el bebé nos escucha hablar y observa cómo nos comunicamos.

Es fundamental tomar en cuenta la importancia de la audición para el lenguaje. Y sabemos que audición y lenguaje no sólo es percibir sonidos y reproducirlos sin sentido. Oír representa asociar sonido con pensamiento y archivar ese significado para entender y expresarlo de forma habitual; es decir, procesar y producir. Para lograr que ambas vías, procesamiento y producción, operen adecuadamente, las estructuras que se comprometen a este trabajo tienen que estar en óptimas condiciones anatómica y funcionalmente.

¿Qué debemos que tomar en cuenta? El lenguaje tiene diversas áreas y cada una de ellas funge como una estructura más al servicio de un sistema que tiene un solo fin: la comunicación lingüística oral. Si alguna de ellas resulta afectada, dependiendo de su función será el problema, pudiendo alterar el desempeño de algún área o de todo el sistema. Entonces, la estimulación comienza desde antes del nacimiento, no sabemos hasta qué punto esta parte influya en el futuro lingüístico del niño, pero sí es un antecedente que señala la importancia de la audición como medio para adquirir del lenguaje.

Al nacer, las funciones auditivas del niño son estimuladas con sonidos de su alrededor. Sin embargo, el principal estímulo debe ser el lenguaje de sus padres o de las personas que conviven la mayor parte con él, logrando enriquecer las funciones auditivas y por ende la comprensión y el pensamiento del niño. Esto va a favorecer de manera indispensable la producción del habla a través de los años hasta establecer en el niño un código con el cual puede comunicarse de la misma forma con todos los hablantes de su lengua materna.

Conforme el niño crece y se logra comunicar por medio del lenguaje adquirido, aprende nuevas formas gramaticales, es decir no sólo es adquirir y usar la lengua con limitantes, sino que estos procesadores auditivos (junto con otras funciones) van a permitir que nosotros aprendamos lo que deseemos a lo largo de nuestra vida.

Una de las alteraciones que más afecta la adquisición del lenguaje es la pérdida auditiva, dado que el niño pierde ese importante contacto con su entorno comunicativo.

Un problema de disminución de la audición causa probablemente también alteraciones en la adquisición y el desarrollo de la lectura y la escritura.

¿Qué es lo imprescindible en estos casos?

Darnos cuenta de lo que está pasando lo antes posible, de esta manera podemos tratar al niño de manera óptima y oportuna encontrando el tratamiento adecuado para sus necesidades.

Estar pendientes de todas las reacciones de su niño frente a los sonidos de del ambiente, cuando lo llaman por su nombre, cuando le suenan una maraca o hasta el ladrido de un perro, todos estos sonidos que nos rodean son importantes para notar si algo raro está pasando.

Algunas recomendaciones que debemos llevar en casa para fomentar una adecuada adquisición y desarrollo del lenguaje en nuestros niños son:

Debemos hablarle siempre de frente, tratando de estar a su altura.

No se puede mantener nada en los labios, mientras se habla (un lápiz, un juguete), ni en la boca (un caramelo, un chicle, comida). Debemos evitar poner las manos delante de la boca.

Vocalizar bien, pero sin exagerar y sin gritar.

Hablar con naturalidad, no debemos hablar rápido.

No comunicarse con palabras sueltas.

Si el niño no comprende, debemos repetir el mensaje. Estructurar la frase de otra manera, más sencilla, pero correcta y con palabras de significado similar.