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19 de Apr de 2021

Nacional

La conexión centroamericana en el tráfico de órganos

Panamá no cuenta con procesos penales por tráfico de órganos. Costa Rica juzga a seis personas por ese delito de lesa humanidad

Las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de órganos —negocio que genera unos $200 millones anuales— han puesto sus tentáculos en Centroamérica.

El último caso reportado por las autoridades tuvo lugar a 843 kilómetros de Panamá, en Costa Rica, donde una red organizada pagaba hasta 10 millones de colones ($200 mil) por cada extracción realizada.

La organización criminal, desarticulada este mes de junio, operó entre el año 2009 y el 10 de octubre de 2013, conectando a Costa Rica, Grecia, Estados Unidos e Israel.

El 19 de junio de 2013, la Fiscalía General y el Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica desbarataron la organización que contrabandeaba órganos, controlada y financiada por israelíes y con ramificaciones en Europa del este.

Entre los arrestados por este caso figuran una agente de policía y un médico, que han sido acusados de trata de personas, en la modalidad de tráfico de órganos, reportó el diario mexicano El Universal .

‘EN 2006 SE REPORTARON CUATRO CASOS DE TRÁFICO ILEGAL DE ÓRGANOS REALIZADOS EN UN HOSPITAL DE LA LOCALIDAD. LA INFORMACIÓN SE MANEJÓ CON PINZAS',

CÉSAR CUERO

ORGANIZACIÓN NACIONAL DE TRASPLANTE DE PANAMÁ

La agente policial arrestada había sido donante de órganos y en los últimos años se dedicaba a la tarea de reclutar a nuevos vendedores. También fue arrestado el dueño de un restaurante ubicado frente al hospital Calderón Guardia, que también reclutaba donantes. Otros tres médicos cirujanos, dos especialistas en urología y otro en medicina vascular, eran parte de la red criminal.

En total, hay seis imputados (cinco hombres y una mujer), que actualmente esperan ser llevados a juicio, según el Ministerio Público costarricense.

Los centro de operación eran el Hospital Calderón Guardia, dos clínicas privadas, una pizzería y un taxi informal.

En Costa Rica se hacían los exámenes y se localizaba a los donantes. Algunos trasplantes se hicieron en Costa Rica. En otros casos, el donante era trasladado a Israel.

‘Costa Rica se convirtió en un país anfitrión de turismo de trasplantes, involucrando a operadores de turismo, agencias de viajes, hoteles y personal de salud. Los hospitales tienen sus archivos y ahí es donde pueden determinar qué persona es compatible...', señala un reporte del portal digital BBC Mundo.com.

¿ESLABÓN DEL CRIMEN?

El caso reportado involucró a 14 víctimas (11 hombres y 3 mujeres). Doce de ellos sufrieron la extracción de un riñón; los otros no llegaron a ser operados. Los receptores de los órganos eran 6 israelíes, 4 griegos, 1 sirio y 1 estadounidense.

En Panamá se reportaron cuatro casos de trasplantes de órganos irregulares en una hospital privado de la localidad.

La Procuraduría de la Nación, sin embargo, asegura que no existen casos penales sobre este fenómeno delictivo.

Rafael Baloyes, fiscal Superior Especializado en Delitos Contra la Delincuencia Organizada, explicó que la Ley 79 del 9 de noviembre de 2011 regula la trata de personas y actividades conexas. Esta norma establece sanciones de 15 a 30 años por este delito.

En los artículos 456-A y 456-C del Código Penal está tipificado el delito de extracción de órgano, tráfico y almacenamiento, detalló el funcionario del Ministerio Público.

Panamá, sin embargo, figura como una plataforma para el tráfico de órganos y tejidos. César Cuero, director de la Organización Nacional de Trasplantes de Panamá, explicó que entre los dos millones de pasajeros que mueve la principal terminal aérea del país, pudieron colarse las víctimas de este flagelo.

‘Por Panamá pasa mucha gente en tránsito para el resto del mundo', agregó el médico especialista.

María Amalia Matamoros, cirujana costarricense, considera que Panamá tiene las mismas características que su vecino -hospitales muy modernos y con una alta tecnología—, por lo que no descarta que pudiera estar siendo usado para este fin.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), por su parte, señaló que es menor la vulnerabilidad cuanto mayor sea el marco regulador. ‘Desde ese punto de vista, Panamá es uno de los países menos vulnerables a ser usado como plataforma de redes criminales dedicadas a la trata de personas con fines de tráfico de órganos', dijo Amado Philip de Andrés, representante regional de la Unodc.

Philip de Andrés agregó que miembros de las redes criminales de otras regiones llegan al país vía aérea, sin embargo, Panamá cuenta una iniciativa llamada ‘Aircop', que rastrea a los delincuentes que buscan usar el país como plataforma de tránsito, origen o destino del crimen organizado.

MARCO LEGAL

A nivel internacional, existen acuerdos y convenciones sobre la trata de personas. Entre las normativas para erradicar este fenómeno se encuentran el Acuerdo Internacional para la Supresión del Tráfico de Trata de Blancas, Convenio Internacional para la Represión de la Trata de Mujeres y Niños, Convención sobre la Esclavitud, Convención contra la Tortura y Tratamientos Crueles Inhumanos o Degradantes, el Protocolo de Palerno para prevenir, reprimir y sancionar la trata especialmente en mujeres y niñas.

Medidas para erradicar el tráfico de órganos

En una reunión celebrada en Panamá, entre el 5 y 7 de diciembre, directores forenses y médicos especialistas en trasplantes de ocho países llegaron a la conclusión de que ni el ser humano ni ninguno de sus componentes anatómicos debe estar a la venta.

Los expertos, además, reconocieron que la trata de personas con fines ilícitos de extracción de órganos se produce principalmente para trasplantes de riñón.

Los galenos recomiendan crear un cuerpo consultivo multidisciplinario, y una red regional de especialistas en tema de trata de personas, para apoyarse en la lucha contra este flagelo social.

Los países, además, deben trabajar en un registro único obligatorio de pacientes en diálisis y trasplantes realizados con el fin de asegurar los procesos de trazabilidad y transparencia de los procesos.

Estimular la donación de órganos del fallecido para obtener la autosuficiencia de trasplantes es otra de las medidas que proponen los especialistas para detener el tráfico d e órganos.

Los países deben contar con legislaciones específicas referente a los trasplantes de órganos, tejidos y células donde se prohíban las cirugías efectuadas en el marco del tráfico ilegal o comercialización de los mismos y establecer las sanciones correspondientes, recomendó el grupo de expertos.

Otra de las recomendaciones está dirigida a sensibilizar al gremio médico sobre el delito de trata de personas, con fines de extracción ilícita de órganos.

Los médicos, concluyen, deben ser vigilantes de los requerimientos bioéticos y jurídicos que rigen la donación y trasplantes de órganos, según los principios rectores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por último, los médicos recomiendan a los países atender el cumplimiento de lo establecido sobre los cuidados del donante vivo, así como los del receptor y los criterios de calidad y todo el proceso de donación y trasplantes.