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21 de Apr de 2021

Nacional

Haz al estrés un aliado

Hoy por hoy, al estrés lo han satanizado y es que la mayoría piensa que sentirlo es negativo.

¿Qué tienen en común el tranque hacia su casa a sabiendas que le toca llegar a estudiar con los ‘pelaos', el examen final de una materia que peligra, su primera experiencia sexual, y un lunes con más de 25 correos por atender (10 de ellos de tus clientes más difíciles)? Si pensó en el estrés está en lo correcto, todos estos escenarios conllevan altos niveles de estrés.

Hoy por hoy, al estrés lo han satanizado y es que la mayoría piensa que sentirlo es negativo.

El estrés es una respuesta de nuestro organismo que nos permite adaptarnos en diferentes escenarios cotidianos para sobrevivir. Para ejemplificar esto, quiero que hagamos un pequeño ejercicio. Piense en la situación más difícil de sobrellevar que haya tenido en las últimas 72 horas. Bueno, muy probablemente, si no hubiese sentido estrés, aún estaría envuelto en ese ‘tamal.'

Signos y síntomas

Se han identificado tres sistemas mediante los cuales los seres humanos manifestamos los síntomas del estrés, ellos son: el cognitivo, el fisiológico y el motor. No todos reaccionamos de la misma manera ante eventos estresantes, pero estoy muy seguro que si aprendemos a detectar cuál es el que predomina en nuestras vidas, podemos hacernos cargo de las situaciones de una mejor forma. Veamos:

‘Me dejó en visto, seguro se molestó por algo que le hice y no me ha querido decir...' En psicología a esto le llamamos inferencia arbitraria, sacamos conclusiones negativas a situaciones particulares sin evidencia alguna. Seguramente esto lleve a la persona a tener pensamientos como ‘no me quiere', ‘todo esto es mi culpa', ‘seguro tiene otra persona'; lo que haría que la persona esté extremadamente preocupada, ansiosa, con miedo, insegura y hasta le cueste concentrarse. Si recurrentemente, se adelanta a los hechos y le gusta predecir pensamientos ajenos, su patrón de respuesta que predomina es el cognitivo.

¿Quién no ha sentido alguna vez el famoso nudo en la garganta, las manos frías antes de una presentación en público, o aumento del ritmo cardíaco antes de cerrar esa negociación que tanto le ha costado? Si además de eso, constantemente atraviesa por resequedad en la boca, punzadas en el estómago y sudoración, su sistema de respuesta que predomina es el fisiológico.

Si es de los que manifiesta conductas impulsivas, como mirar el celular cada 10 segundos (aunque no haya llegado ninguna notificación), comerse las uñas, pasarse la mano por la cabeza constantemente, comer o fumar en exceso; entonces su patrón de respuesta predominante es el motor.

¿Qué puede hacer?

Ahora que ya sabe cómo identificarlo, es tiempo de hacer algo para evitar que se presenten los síntomas en un período prolongado.

Como psicólogo de UDELAS les comparto estas recomendaciones sencillas, en caso de que los síntomas persistan debe ser necesaria la evaluación de un especialista.

Analice qué puede hacer, y luego busque estrategias. Utilice preguntas sencillas que evalúen el problema como ¿qué grado de amenaza representa esto para mí? ¿Realmente significa esto un problema? O preguntas que evalúen y detecten sus recursos, por ejemplo: ¿qué puedo hacer? ¿Se escapa de mis manos? ¿Qué instrumentos tengo para manejarlo?

Planifique su día. Pasamos queriendo hacerlo todo a la vez, no nos concentramos en algo en concreto y he allí donde surge el caos.

Haga ejercicio. Practicar actividad física luego de una jornada de más de 8 horas es uno de los mejores favores que puede hacerse. La serotonina es una sustancia química que se produce al realizar ejercicios físicos, misma que está relacionada a nuestro estado de ánimo.

La OMS predice que para el año 2020 la depresión relacionada con el estrés crónico será la segunda causa de invalidez en el mundo.

Somos expertos creando amenazas por doquier. Tenemos dos opciones, o el estrés acaba con nosotros, o lo manejamos como Dios manda.