30 de Nov de 2022

Nacional

"La voz de denuncia de La Estrella no puede apagarse",  Torrea Oiz

Son los periodistas de La Estrella de Panamá los que hacen la denuncia, ahora les toca a las autoridades locales escuchar y actuar.

Judith Torrea Oiz Presidente del jurado del XXI Premio Nacional de Periodismo de Panamá.

Los periodistas contamos las historias que hay que contar para que otros reflexionen y pasen a la acción.

En el reciente premio de periodismo nos llamó poderosamente la atención una serie de reportajes sobre un tema que está en silencio internacionalmente, que consideramos no se conoce, que es la pobreza en un país que crece en Latinoamérica de manera sostenida pero hay una desigualdad socioeconómica y racial que puede desencadenar en conflictos.

La seguridad del país está en riesgo si no se atiende esta brecha. Son los periodistas de La Estrella de Panamá los que nos han alertado, ahora les toca a las autoridades locales escuchar y actuar.

Este reportaje en concreto nos pareció que era una alerta a lo que puede ocurrir en Panamá si no se atiende la pobreza en la riqueza. Puede ocurrir lo mismo que está ocurriendo en México, un país profundamente rico (...) en donde la clase media tiene que huir porque no se puede vivir por la violencia que ha acarreado la desigualdad.

Preocupa sobremanera la pobreza que llega por la corrupción, tanto política como empresarial, como uno de los síntomas de unas causas muchísimo más profundas.

Un tema que llamó también muchísimo la atención después de elegir entre más de 400 trabajos, a los cinco jurados internacionales que no conocíamos bien la realidad de Panamá, ni a sus periodistas, ni a sus medios, que había un medio que siempre superaba la calidad informativa de los otros medios y ese fue el que recibió la mayoría de los premios y nosotros no sabíamos la situación que esta pasando el diario La Estrella, ni que estaba en 'Lista Clinton' ni que está pasando una situación muy complicada por la que su voz es tan importante ahora mismo para la sociedad panameña, la voz que más está denunciando los problemas claves de corrupción y desigualdad social, se puede apagar si no surge una solución y si el Gobierno no despierta sigue siendo cómplice de las políticas de Estados Unidos.