Temas Especiales

27 de May de 2020

Nacional

Minsa advierte de los peligros de supuesta 'cura milagrosa' del COVID-19

El consumir el dióxido de cloro también conocido como la “Solución Mineral Milagrosa” tiene efectos adversos para los seres humanos como vómitos severos

MMS
Productos del dióxido de cloro FDA

La directora nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa), Elvia Lau, advirtió a la población no comprar la “Solución Mineral Milagrosa” que se está vendiendo en el internet como la cura del COVID-19.

“Nuestra advertencia a la población no compren medicamentos para la salud humana en sitio que no han sidos certificados, por lo tanto no deben comprar” este dióxido de cloro, dijo Lau, a La Estrella de Panamá.

La funcionaria en una nota de seguridad de medicamentos titulada “Advertencia sobre el dióxido de cloro para el COVID-19” manifestó los efectos adversos mortales para quienes consuman esta “Solución Mineral Milagrosa”:

  •  Insuficiencia respiratoria causada por una condición grave en donde la cantidad de oxígeno que se transporta a través del torrente sanguíneo se reduce considerablemente.

  • Cambios en la actividad eléctrica del corazón, lo que puede llevar a ritmos cardíacos anormales y posiblemente mortales.

  • Baja presión arterial mortal causada por deshidratación

  •  Insuficiencia hepática aguda

  • Conteo bajo de células sanguíneas, debido a la rápida destrucción de los glóbulos rojos.

  •  Vómitos severos

  •  Diarreas severas

El aviso a la población se desprende luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitiera el 8 de abril de 2020, una carta de advertencia sobre la comercialización de los productos fraudulentos y peligroso que contiene dióxido de cloro, también conocido en el ciberespacio como “Solución Mineral Milagrosa”.

“La FDA advirtió previamente a los consumidores que no compren ni ingieran productos que contengan dióxido de cloro que se venden en línea como tratamientos médicos, ya que la agencia no tiene conocimiento de ninguna evidencia científica que respalde su seguridad y representan riesgos significativos para el paciente”, recalcó la nota dirigida a los profesionales de la salud y los pacientes.

¿Qué es el dióxido de cloro?

De acuerdo con el Minsa, el dióxido de cloro en los sitios web donde lo venden lo “describen como un producto líquido compuesto por 28% clorito sódico en agua destilada”.

En dichas plataformas les indican a las personas que el dióxido de cloro lo deben mesclar con un ácido cítrico, ya sea jugo de limón u otro ácido hidroclórico. “Al agregarse el ácido, la mezcla se convierte en dióxido de cloro, un poderoso agente blanqueador”.

La decana de la facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá, Rosa Buitrago, explicó a este medio que el dióxido de cloro puede ser conocido por no menos de 38 sinónimos: Aqua Care, Biologen, Biosukegawa 1000, Biotalk, Carnelron, Chlordioxid, entre otros.

Buitrago explicó que el dióxido de cloro en agua destilada se genera clorito sódico. "Ambas substancias son utilizadas para el tratamiento de aguas. Pueden tener actividad antimicrobiana. El dióxido de cloro puede ser usado también como blanqueador de maderas o de papel”.

La también profesora aclaró que “las acciones terapéutica que pueda generar una sustancia química deben ser exhaustivamente ensayados a través de los procedimientos que exige la ciencia que buscan encontrar un perfil riesgo/beneficio favorable. Este procedimiento involucra varias fases que usualmente toman tiempo”.

“En el caso del dióxido de cloro, existen productos que se venden en internet que contienen esta substancia química, pero ninguna agencia de medicamentos los ha aprobado para uso médico para ninguna enfermedad”, advirtió.

La decana concluyó que “en la actual pandemia generada por COVID-19 es necesario que el público sea extremadamente precavido ante los anuncios de substancias capaces de curar esta grave enfermedad. Ni el dióxido de cloro ni el clorito sódico son medicamentos y muy por el contrario pueden generar serios efectos adversos”.

La FDA remarcó en su portal que quienes consuman el dióxido de cloro, están bebiendo lejía. “Tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son los ingredientes activos de ciertos desinfectantes, además de tener otros usos industriales. No están hechos para que los ingieran las personas”, recalcó el organismo en su portal digital.

La FDA también advirtió sobre la existencia de una secta religiosa Iglesia de Salud y Sanación Génesis II, la cual vende este producto, sin alguna aprobación previa. “Esto es especialmente preocupante ya que los niños son una población vulnerable a sufrir reacciones adversas si consumen productos que contengan dióxido de cloro”.

¿Qué es la Iglesia de Salud y Sanación Génesis II?

Esta secta ha sido fundada por el estadounidense Jim Humble, la cual tiene su sede en el Barrio Casandra Damiron de República Dominicana y en América Latina tiene sucursales en Chile, Argentina, Colombia y Uruguay.

Humble nombró al dióxido de cloro como "Suplemento Mineral Milagroso" en un libro publicado en 2006, The Miracle Mineral Solution of the 21st Century, y en la cual empezó la divulgación de la sustancia, reportó la BBC.

Para ser parte de esta comunidad, el costo de la membresía es de “$35 por adulto que incluye la tarjeta de membresía con una foto para el primer año y $20 al año después”. Los niños menores de 12 años pagan la mitad del costo de la membresía “y cada niño debe llevar una de estas tarjetas especialmente para prevenir las vacunas”, señala la secta en su portal digital.

Este viernes 17 de abril un tribunal de Florida dictó una prohibición temporal para la venta del producto, que según la Iglesia de Salud y Sanación Génesis II, "cura el 95% de la enfermedades", como cáncer, sida, cólera y ahora la COVID-19, detalló Infobae.

“La FDA ha recibido denuncias de consumidores que sufrieron vómito intenso, diarrea severa, una presión arterial baja potencialmente mortal causada por la deshidratación y fallos hepáticos fulminantes después de beber estos productos”, advierte la FDA.

El organismo de norteamericano no es el único que ha manifestado sobre este producto, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió una alerta sanitaria contra el producto en 2010 que hoy día "sigue vigente", dijo la agencia a la BBC