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11 de Jul de 2020

Nacional

Impacto en la salud mental que llega hasta el suicidio, otro mal que se propaga

La línea 169, opción 2 de atención psicológica del Minsa, que es atendida por un profesional de salud mental, recibió 281 llamadas durante la primera semana de mayo

El miedo a morir por el virus, la crisis financiera y el confinamiento han provocado trastornos leves y graves en los ciudadanos.Archivo | La Estrella de Panamá

Más de la mitad de la población panameña experimentará síntomas psicoemocionales asociados a la emergencia sanitaria del nuevo coronavirus. Los más afectados serán quienes residen en zonas urbanas, los profesionales de la Salud y los miembros del orden público, según especialistas consultados por La Estrella de Panamá.

El aislamiento social, la cercanía del virus, la sobrexposición del tema en las redes, el tiempo que llevamos enfrentando la pandemia agravan el sentir de las personas, que se encuentran ante una situación que todavía es desconocida, explicó Delia Icaza, médica y coordinadora de salud mental del Ministerio de Salud (Minsa). “La incertidumbre es uno de los sentimientos que más abona a la ansiedad. El no saber por dónde entró y quién lo tiene...”, agregó Icaza.

El miedo a morir, las repercusiones económicas y familiares pueden provocar ansiedad, temor, insomnio, depresión, nostalgia, agotamiento físico y mental, frustración, impotencia, dolor de cabeza, irritabilidad, ideas de suicidio, adicciones, hipocondría, pérdida de la libido y rasgos obsesivos compulsivos son algunos de los síntomas que puede experimentar la población como resultado de la incursión del nuevo coronavirus. Así indicó Carlos F. González, psicológo, criminólogo y docente universitario en un artículo publicado en la página web de la Universidad de Panamá.

La línea 169, opción 2 de atención psicológica del Minsa, que es atendida por un profesional de salud mental, recibió 281 llamadas durante la primera semana de mayo. El 62% de las llamadas proviene de mujeres, aunque algunas consultas eran de hombres que por contextos culturales no se atrevían a conversar sobre el tema.

El 59% de las llamadas es por reacciones propias de la pandemia, que son consideradas normales por el contexto que se vive.

Icaza explicó que las estadísticas cumplen con la literatura, que establece que en caso de emergencias y desastres, un 1/3 o 1/2 de la población afectada presentará reacciones psicoemocionales. “En Panamá estamos todos afectados...”, dijo la especialista del Minsa.

Las cifras han disminuido con relación al mes de abril cuando reportaron entre 150 y 200 llamadas diarias. La atención psicológica está abierta desde las 7:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, aunque se está evaluando la posibilidad de mantenerla abierta las 24 horas.

En medio de la cuarentena que experimenta el país para evitar la propagación del virus, los suicidios no se detienen. El lunes se dieron dos casos: uno de ellos era un hombre que se lanzó desde un apartamento en calle 50. Era una exitoso chef pastelero de 30 años de edad, de origen aguadulceño. La otra persona que se quitó la vida fue otro hombre de 47 años, quien fue hallado por su hija y su esposa, en su casa en La Alameda, Betania.

Los suicidios han tenido un incremento importante en los últimos años en el mundo, en donde se produce uno cada cuarenta segundos. Cada año, más de 800 mil personas se suicidan convirtiéndose en la segunda causa de defunciones entre jóvenes después de los accidentes de tránsitos. “Con respecto al Covid-19, hay que intensificar las medidas que abordan el tema del suicidio porque es probable que la situación pudiera aumentar los casos de suicidios”, alertó Icaza.

En Panamá, los jóvenes entre 15 y 29 años y los adultos en edades comprendidas entre 45 a 60 años registran el mayor número de casos de suicidio o intento de suicidio.

Hasta el 2018, la tasa de prevalencia de suicidio en Panamá está alrededor del 3.5% por cada 100,000 habitantes.