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20 de Sep de 2020

Nacional

González De La Lastra: 'Panamá debe dejar de ser el país de las oportunidades perdidas'

Carlos Ernesto González De La Lastra es uno de los aspirantes a la presidencia de la Apede y comparte su visión del país, su plan de trabajo para esta candidatura y su opinión sobre la crisis que enfrenta Panamá y el mundo. 'La forma como se están manejando los bloques, sin la participación de un sector económico, créame que no visualizo nada bueno', puntualiza

Un hombre profesional y tenaz que combina su experiencia y fe para enfrentar grandes retos. Así puede definirse a Carlos Ernesto González De La Lastra, una figura prominente del mundo empresarial y de negocios del país, que al igual que la economista y especialista inmobiliaria Elisa Suárez, busca liderar otra vez la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), de la mano de una nómina de profesionales.

Carlos Ernesto González De La LastraArchivo | La Estrella de Panamá

Su trayectoria y logros lo hacen merecedor para aspirar a tan noble cargo y aportar al país sus conocimientos en estos momentos de recesión económica y de crisis. Se siente firmemente convencido de que el país puede recuperar su dinamismo y competitividad.

“Sé que se puede hacer. Panamá debe dejar de ser el país de las oportunidades perdidas”, afirmó González de La Lastra en una entrevista con La Estrella de Panamá, en la cual compartió su opinión sobre la situación actual del país y su plan de trabajo para la candidatura de la Apede, cuyas elecciones serán el 25 de junio, por primera vez de manera virtual.

Aunque forma parte del gremio desde hace ya varios años, esta sería la segunda ocasión que González de La Lastra ocuparía el cargo de presidente de la Apede, pues ya estuvo allí en 1975, época en la que el país también vivió momentos difíciles.

Versado en resolver problemas económicos de compañías, el empresario ha estado vinculado a negocios marítimos, logísticos, finanzas, banca, seguros y reaseguros, ocupando importantes cargos de liderazgo.

Actual presidente de la junta directiva de Austrobank Overseas (Panamá), De La Lastra además presidió el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Asociación Panameña de Aseguradoras (Apadea), entre otros.

En su currículo destaca, a su vez, haber sido uno de los principales promotores del cambio constitucional que creó la Autoridad del Canal de Panamá (1994).

Así como también fue el nervio motor detrás de la revisión y aprobación final de la Estrategia Marítima Nacional de Panamá.

Pero una de sus mayores contribuciones a la industria marítima en Panamá, fue su participación como miembro de la comisión presidencial para la transferencia del Canal de Panamá de manos de Estados Unidos a la administración panameña.

De La Lastra impulsó, además, la discusión y eventual adopción de la Ley General de Puertos, la Ley General de Marina Mercante, la modernización del libro segundo del Código de Comercio sobre actividades marítimas, la ley que actualiza la estrategia marítima de Panamá y la ley que creó la Autoridad Marítima de Panamá.

¿Quiénes integran su nómina?

María Karina Pinzón, Benita Vega, Leitza Cruz, Eysel Chong Guardia, Giulia DeSantis, Cyntia González, Eduardo Reyes, Roberto Díaz, Gilberto Jiménez y Marcos A. González.

¿Cuál es su plan para liderar la Apede y en qué se fundamentaría su esfuerzo?

Nos fundamentaremos en pilares importantes. El primero es la administración de Apede, con metas específicas. Una de ellas es poner a Apede en un nivel tecnológico en el que van a estar todos los miembros y todas las empresas, porque la pandemia ha servido de acelerador de todos los procesos tecnológicos. La otra meta es el tema de finanzas, para buscar entre todas las actividades aquellas que de alguna forma van a quedar estructuradas en una plataforma distinta, por la tecnología y el impacto que ha causado el confinamiento de familias enteras. La otra meta es una formación completa de todos los colaboradores.

Un pilar importante son los socios, que son ejecutivos y algunos dueños de empresas, los cuales son un grupo de análisis y pensamiento importante de la Apede. Los miembros son multidisciplinarios y la sumatoria de los conocimientos e inteligencia de cada uno, nos permite hacer buenos análisis, no solo de los problemas económicos, sino también sociales y laborales que afectan a la comunidad panameña.

Con relación al país, fundamentamos nuestro esfuerzo en el plan 2020-2050, que es el resultado de un análisis hecho en más de cinco años, un plan de casi un gobierno completo que abarca todo el país y todas las zonas para conseguir un desarrollo económico. Obviamente que a raíz de la nueva realidad tenemos que revisarlo y actualizarlo.

Sin lugar a dudas, esta presidencia de Apede conlleva todo un reto por la covid-19, ¿tiene usted experiencia en el manejo de crisis?

¡Exactamente!, por eso estoy en esta candidatura, porque soy un hombre de retos. He trabajado muchos temas de crisis. Fui presidente de la Apede en 1975 y tuvimos una crisis profunda. Mi junta directiva y yo tuvimos que salir exiliados. En esa época la situación de las libertades era grave y tuvimos que manejarnos dentro de esa crisis. Posteriormente, en mi vida profesional me dediqué a resolver problemas de empresas con problemas. Al punto que esto me llevó a trabajar en seis países del mundo dirigiendo empresas. Estoy vinculado a negocios marítimos, logísticos, finanzas, banca, seguros y reaseguros. Además de la Apede, he presidido el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Asociación Panameña de Aseguradoras (Apadea), lo cual me permite el reto que significa la crisis económica y la crisis social. La crisis de salud dentro de una perspectiva se origina de mi propia experiencia y vivencia.

¿Cómo ve el panorama de Panamá y cuáles serían los desafíos?

Esta es una crisis completamente distinta a las crisis económicas de los últimos 200 años, porque las anteriores solo han causado afectación en ciertos sectores de la economía. La economía nunca se había parado, ni se había visto confinamiento de las familias. En otras palabras, la situación de esta crisis está afectando no solo a las empresas y al sector laboral. Está afectando al gobierno. Ya los ingresos fiscales han bajado al 50%, manteniendo altísimos costos de operación del gobierno y sobre todo con problemas de una deuda que va creciendo cada vez más. El panorama no es fácil. La ventaja que tenemos es que la naturaleza de nuestra economía está basada en servicios, y puede ser rápidamente recuperable en los aspectos de transporte de carga y de logística. Lograr que el hub aéreo se fortalezca nuevamente para traer a muchos turistas al país con todas las ofertas de servicios turísticos que tenemos, no solo en la ciudad de Panamá sino en todas las provincias.

¿Cómo impulsar la industria sin chimenea en tiempos de crisis?

Esa industria del turismo que trae tantos empleos podría desarrollarse. Todo esto tendría que ir acompañado con una política de inversiones en infraestructura, que fortalezca efectivamente la integración territorial del país. El gobierno debe tener lo que se conoce en economía como una austeridad expansiva. es decir, que el gobierno debe aprovechar la oportunidad en esta crisis para reorganizarse completamente. Convertirse, más que en una barrera para la actividad de los ciudadanos, en un facilitador del ciudadano para que pueda operar ya sea su empresa o su trabajo. Insisto, esa oportunidad que tenemos en este momento debemos aprovecharla para que todos los sectores se modernicen, incluyendo el gobierno. El concepto de austeridad expansiva, de acuerdo con los estudios y experiencias de Europa, en vez de producir o de poner más impuestos, no afecta el consumo y hace que la economía se recupere con mucha más rapidez que si nos fuéramos por un incremento de impuestos que causa efectivamente más recesión y más cierres de empresas.

¿Qué propone para el tema de salud?

Por encima de todo, el problema principal es la salud. Hay que hacer cambios fundamentales. Por ejemplo, creo que ya con esta crisis han quedado en evidencia las debilidades del sistema de salud panameño, y en gran parte se debe a que no se ha unificado el sistema de salud. Estamos en deuda con los ciudadanos, es necesario que todo el sistema de salud se unifique y dé un servicio mucho más eficiente y se utilicen mejor los recursos para que los panameños tengan una muy buena salud. Esa es la diferencia entre el sistema de salud que tiene Costa Rica y el que tenemos nosotros. Costa Rica unificó su sistema de salud, por eso es que usted ve los resultados tan controlados, tanto de fallecimientos como de gente infectada.

¿Qué cambios fundamentales se deberían hacer y en qué áreas?

El gobierno tiene que reducir su tamaño. Pero, efectivamente, deben darse cambios constitucionales. No podemos seguir con un Órgano Legislativo que ha perdido el norte, y que pareciera ser más un lugar donde se concentra un grupo de gente que solo piensa en qué hay para mí. Obviamente, hay que hacer inversión en el sector judicial para que la justicia sea igual para todos. Uno de los aspectos más importantes es la educación. Estamos en deuda con todos los jóvenes de Panamá. Aquí se habla de que para poder tener un país desarrollado, se necesita la educación, y todos los aspectos de la educación trabajan en contra de la formación del alumno panameño. Hay que tomar decisiones muy fuertes y hacer una modificación profunda en el tema de la educación; y ese es un aspecto que vamos a emprender como prioritario en nuestra junta directiva, porque definitivamente no podemos continuar con una sociedad que no se está preparando realmente para la nueva economía mundial. Tenemos que preparar a todo el mundo para que el país vuelva a ser competitivo.

¿Qué piensa de la educación a distancia?

El problema es que se requiere tener el computador, tener internet y tener una facilidad en el lugar donde se vaya a estudiar o a trabajar. En ese sentido sabemos que hay grandes sectores de la población que no tienen acceso a una computadora y menos a internet. Creo que una de las primeras cosas que hay que hacer es que a todas las empresas que dan servicio y ganan dinero en el área de la región interocéanica, ofreciendo servicios de internet, hay que obligarlas a que sigan con su concesión, siempre y cuando pongan a todo el país integrado a redes de internet. No puede ser que tengamos grandes regiones del país, sobre todo las de comarcas indígenas, sin acceso a internet. Con ello se podrían montar sistemas para que puedan ser productores agrícolas y encontrar mercado de sus productos.

¿Debe haber equidad digital?

¡Exactamente! Eso es importante. Ahora, la educación ¡Dios mío!... Simplemente aquí se han hecho demasiados estudios que quedan guardados en las gavetas de los escritorios. El Presidente tendrá que tomar una decisión por encima de los intereses de todos los grupos que están vinculados a la educación, y salir por la puerta ancha el día que deje la Presidencia, diciendo que fue el hombre que hizo y forzó una educación de primera en este país.

¿Qué opina sobre el impacto de la crisis del covid-19 en las empresas, sobre todo en las pymes? Se dice que miles no van a sobrevivir.

Al tema de las pymes hay que darle prioridad. Eso es absolutamente necesario, porque las pymes son empresas pequeñas con mercados pequeños y que generalmente viven al día. Tener cerradas a las pymes por tres meses es definitivamente quebrarlas a todas. Pero las pymes dan empleo, crean trabajo y dan satisfacción a pequeños círculos de ciudadanos con los productos que construyen o venden. Entonces, es completamente necesario un plan con una ayuda económica para salvarlas. Para las empresas grandes, obviamente que el problema más grande va a ser que cuando abramos la economía y entremos al bloque 6 y podamos circular, no va a haber mucho dinero para el consumo. Así que las empresas tendrán que ir abriendo poco a poco, hasta que el circulante y el empleo se desarrollen. Es un problema complejo, pero lo podemos lograr. Tengo mucha fe en los panameños. Creo que a pesar de las dificultades que tiene el gobierno, si realmente se decide a gobernar, a olvidarse de su partido político, y a gobernar para todos los panameños, podrían lograrse cambios sustanciales en Panamá.

¿Apede ha hecho un balance de la situación actual de las empresas?

Hasta este momento, no hemos profundizado en el análisis de empresa por empresa.

¿Estará incluido en su plan?

¡Sí!, ese es un tema que yo me propongo hacer como presidente del gremio. Hacer un verdadero censo de afectación de las empresas. Entiéndase que somos más una organización de personas que de empresas. Ejecutivos de empresas que tenemos un código de ética muy estricto. Creemos en la democracia, en la justicia, en la libertad económica. En fin, tenemos un código de creencias que sirve de base para el comportamiento de sus miembros.

¿Cuál es su visión del sector logístico y del Canal?

Los panameños tenemos que aprender a no darle la espalda al mar y mirar que a través del mar (por el Canal) se lleva el 90% del comercio mundial. Que parte de ese comercio cruza por Panamá y tenemos que desarrollar actividades vinculadas a la logística y sacarle valor agregado a la carga, pasajero y tripulante que pasa por aquí. Montar una verdadera estructura marítima auxiliar y abrir más puertos y mayor oferta, sobre todo para favorecer a nuestros agricultores al ser un centro de acopio de mercancía perecedera para toda la región. Ese será el camino donde nuestros agricultores van a aprender a exportar. Tenemos un problema, y es que nuestros agricultores viven solamente del mercado interno, que es muy pequeño. Somos 4 millones de habitantes y con esa población no llegamos a 2 millones y medio de personas con capacidad de compra. Sin embargo, por el Canal pasan buques que llegan a mil 700 puertos con una población arriba de los 2 mil millones de habitantes; y eso se convierte en una oportunidad de negocios para el país. Eso nos obliga también a hacer un cambio profundo en la política exterior panameña. No podemos seguir improvisando embajadores, vinculando a los cónsules a la marina mercante. Tenemos que tener una política clara de promoción, tanto de exportaciones de Panamá como promoción de las bellezas turísticas que tenemos y promoción de todo lo que es servicio, sobre todo el centro financiero de Panamá. Que los embajadores ni los cónsules sean parte de un botín político, sino que sean profesionales con esa política clara que acabo de mencionar.

¿Cuáles son los sectores que se deberían impulsar para recuperar el dinamismo y competitividad del país?

Principalmente, todo lo que tiene que ver con la logística. Como segundo punto y, no menos importante que otro, el turismo. Fomentar la construcción. También tenemos que abrir el país a las inversiones extranjeras. Panamá no ha crecido económicamente en los últimos 15 años por el consumo, sino por la gran influencia de inversión extrajera. Pero esta necesita leyes claras y un ambiente de negocios bien constituido. La búsqueda de inversión extranjera también va obligar al país a cambiar un montón de leyes. Habrá que modernizar el Código de Trabajo ante las nuevas realidades que se están presentando con la nueva tecnología a nivel del trabajo; y si queremos fomentar el turismo y la logística, que son actividades que trabajan 24/7, no podemos seguir con un código que se hizo en el año 1972 y que fue una copia con punto y coma del Código de Trabajo de México, que ya lo ha reformado cinco veces. No podemos seguir con el trauma que tenemos de que el código no hay que tocarlo.

Y, ¿quiénes dicen que no hay que tocarlo?

¡Bueno!, los sindicatos que solamente representan el 20% de los empleados. Ahora vamos a tener un 80%, posiblemente, desempleado. El Código de Trabajo hace más difícil la inversión y desarrollar negocios de distintas naturaleza, porque simplemente es muy limitante. Amazon, por ejemplo, se fue para Costa Rica, porque cuando se sentaron aquí y vieron lo que era el Código de Trabajo, dijeron “no, yo este país, ni de casualidad”. Son tantas cosas las que hay que trabajar para hacer que el país recupere nuevamente su competitividad; y que rápidamente podamos ponernos en la senda del crecimiento económico para resolver los problemas de la gran cantidad de personas que van a quedar desempleadas. Sé que se puede hacer. Panamá debe dejar de ser el país de las oportunidades perdidas. Nuestra clase política tendrá que entender que su función no es la politiquería.

¿Qué opina del teletrabajo?

El teletrabajo tiene suerte de que ya hicieron una ley días antes, porque ya el mundo del trabajo no va a ser igual. Le puedo decir que muchísimas empresas siguen trabajando en teletrabajo, y curiosamente las que están vinculadas al teletrabajo dicen que la productividad ha aumentado. Así que todos estos avances tecnológicos han llegado para quedarse.

¿Cómo ve usted el plan de reactivación de la economía por bloque?

Allí tenemos un problema, y es que la salud es una cosa y reactivar la economía es otra. Lo que no puede hacer el sector económico es tomar decisiones de la salud, ni el sector salud, tomar decisiones en el sector económico. Aumenta el escepticismo. Pero estamos seguros de que la paralización de la economía puede llevar a un desastre, donde pueden haber problemas sociales muy grandes.

¿Cuál es su recomendación?

Que haya una unidad de análisis que, en conjunto con el ministro de Economía, Héctor Alexander, trabaje y trate de fomentar inmediatamente la puesta en operación de un montón de empresas, manteniendo la distancia física, usar mascarilla, lavarse las manos, y todas las demás medidas recomendadas. Las consecuencias de no crear un verdadero plan económico en este momento pueden ser desastrosas... Lo que no se puede hacer, repito, es que salud también maneje el tema de economía. Aquí se pueden liberar provincias, pueblos y todos lo demás que no tienen las incidencias (del covid-19) que tienen otras partes del país. Se puede buscar la forma de que aquellos que son de mayor riesgo sean los que estén confinados. Se pueden buscar un montón de cosas para evitar el descalabro económico. Pero la forma como se están manejando los bloques y todo, sin la participación de un sector económico, créame que no visualizo nada bueno; y ahí estaremos en Apede para apoyar las nuevas iniciativas.