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12 de Apr de 2021

Nacional

'Modelo memorístico provoca deserción de estudiantes'

Rafael Ruiloba, catedrático universitario y escritor, establece que el sistema memorístico está provocando efectos negativos en los alumnos

Rafael Ruiloba, exdirector del otrora Instituto Nacional de Cultura (Inac) ahora Ministerio de Cultura (MiCultura) y erudito de la literatura y la educación, hizo un alto en sus actividades para hablar con La Estrella de Panamá sobre las debilidades que presenta el sistema educativo panameño que hoy retorna a un nuevo año lectivo en medio de la pandemia.

Rafael Ruiloba, escritor y catedrático universitario.Archivo | La Estrella de Panamá

Ruiloba asegura que la pandemia agarró desprevenido a un Ministerio de Educación (Meduca) desfinanciado, descoordinado y sin un plan de desarrollo educativo, lo que llevó a “meterse a la fuerza de las circunstancias” a una forma de clases virtuales donde no todos los estudiantes lograron conectarse.

Quien también es catedrático universitario habla, además, de una deserción escolar provocada por un modelo educativo memorístico que motiva que los estudiantes salgan del sistema educativo con la “autoestima destruida, y para reforzar esta autoestima entran a otro circuito que no es el más correcto”.

En el modelo memorístico, según Ruiloba, los profesores se limitan a recoger notas y califican el fracaso generando “desastres psicológicos en los estudiantes”.

“Esto produce efectos negativos. Él (estudiante) piensa que no es inteligente, que no es capaz de tener las condiciones para contestar a la respuesta memorística, cuando es un fracaso del sistema”, expresó.

Ruiloba describió el sistema educativo como un carro que anda con dos ruedas, donde se utilizan únicamente como instrumentos de enseñanza los libros y las tareas, dejando a los estudiantes sin las competencias y una metodología que puede construirse con el uso de la tecnología; “esas otras llantas nos hacen falta”, afirma.

“Nuestro sistema no puede pretender que los estudiantes comprendan una lectura, porque no están leyendo lecturas científicas”, indicó.

Ruiloba asegura tener las razones por las cuales al sistema educativo no le importa si los libros de texto sirven o no dentro del modelo educativo, y es por “un programa de carácter económico, que el libro sea comprado, entonces eso omite otros recursos tecnológicos como es el internet”.

Este educador opina que la pandemia nos agarró desprevenidos con la entrada de las clases a distancia, pero ha sido una ventana positiva para integrar los textos de formato PDF que se encuentran en internet, donde se aporta información que facilita la compresión por medio del modelo educativo por competencia.

Pero hay otro dilema que destaca el especialista, y es que “no todos los estudiantes tienen la estructura tecnológica para conectarse de forma adecuada”, dice Ruiloba, al tiempo que reconoció que la culpa de este problema no es del todo por el sistema educativo, también hay un grado de responsabilidad por los problemas económicos que enfrenta el país.

Pero lo que sí le atribuye al sistema es la falta de una política de equidad, al haber dos categorías de estudiantes, aquellos que reciben clases en el centro de la ciudad y los otros estudiantes que se educan en las comarcas, situación que también ha afectado la conectividad para ingresar a los cursos en el año 2020 y que no se escapa de este nuevo año lectivo.

Según Ruiloba, la génesis del problema radica en lo que invierte el Estado en educación, que a juicio del académico “es muy poco, es una cifra mínima”.

Enumeró una serie de situaciones que no se han logrado por esta falta de recursos. La primera de estas es la falta de una estrategia para darles seguimiento a estos estudiantes que no lograron conectarse en las clases virtuales en el pasado año lectivo.

“Debe haber una sección en el Meduca que le dé seguimiento a los estudiantes que se salieron del sistema en la pandemia, principalmente a los estudiantes que no tienen opción de conectarse a esta plataforma del conocimiento”, subrayó Ruiloba.

Añadió que otra de las debilidades del sistema educativo es la implementación, de manera adecuada, del modelo de educación por competencia, lo que se ve reflejado en la forma de calificación a los estudiantes. “Muchos profesores confunden la calificación con la evaluación”, asegura.

Inicio de clases en tiempos de pandemia

Con grandes expectativas, se inicia hoy, 1 de marzo, un nuevo año escolar para aproximadamente 895 mil estudiantes (145 mil del sector particular), cuyo primer trimestre será en la modalidad de educación a distancia.

En el sector público del país hay 3,108 centros educativos oficiales. Las primeras cinco semanas del año escolar (del 1 de marzo al 2 de abril) serán de reforzamiento académico y apoyo educativo psicoemocional, para fortalecer las capacidades de adaptación de los alumnos.

A través de la radio, canales de televisión y plataformas, los 46 mil docentes del Meduca y aproximadamente 14 mil educadores de 860 planteles escolares particulares (26 con calendario internacional), dictarán sus clases a distancia.

Al inicio del año 2021, 50 mil equipos tecnológicos serán entregados a alumnos de duodécimo grado. Por otro lado, se concretan alianzas con empresas privadas para obtener más aparatos similares y así los jóvenes puedan conectarse.

El primer trimestre se extiende del 1 de marzo al 4 de junio. Y se contempla un receso escolar del 7 al 11 de junio. El segundo trimestre arranca del 14 de junio al 3 de septiembre. Habrá otro receso, del 6 al 10 de septiembre. El tercer trimestre inicia el 13 de septiembre y concluye el 17 de diciembre de 2021.

A partir del 1 de marzo, el Meduca aplicará un programa de aprendizaje acelerado dirigido a estudiantes inscritos en 2020 y que no lograron vincularse o desertaron del sistema educativo por diversos motivos.

Este plan va orientado a los alumnos de primaria, premedia y media para recuperar y nivelar sus aprendizajes. Consiste en hacer dos años escolares en uno, dividido en dos ciclos: en el primero realizarán la recuperación y aprobación del año 2020, en 22 semanas, del 1 de marzo al 14 mayo y del 17 de mayo al 30 de julio.