07 de Dic de 2021

Nacional

Pugnas internas debilitan estructuras partidarias

El PRD, el Panameñista y Cambio Democrático experimentan fricciones internas que atentan contra los planes de llegar al poder en 2024. El primero, al frente del gobierno, ha aumentado su membresía. Pero, los dos últimos han perdido, entre ambos, 130 mil adherentes

Pugnas internas debilitan estructuras partidarias
El PRD está dividido entre dos poderosos actores que controlan la mitad del partido.Archivo | La Estrella de Panamá

A dos años y medio de los próximos comicios electorales de 2024, las pugnas a lo interno de los partidos políticos tradicionales, con un excepción del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), debilitan el liderazgo dejando el camino libre a un aspirante a la Presidencia con muchas opciones de ganar, de no producirse grandes alianzas.

La Estrella de Panamá ha hecho un análisis de la situación de los partidos con mayor membresía, con el consultor Antonio Sanmartín.

En ese escenario tenemos al PRD, que está dividido entre dos poderosos actores: el secretario general Pedro Miguel González y el presidente Benicio Robinson. Ambos controlan el 50% del colectivo y los convencionales de la Asamblea Nacional de Panamá. Pero no existe una buena relación entre ellos, incluso han tenido roces. Para ganar las elecciones de 2019, después de 10 años fuera del máximo poder político del país, hicieron un pacto de no agresión entre ellos.

Pasadas las elecciones, las diferencias se acentuaron. Y el secretario general, que administrativamente tiene más importancia que el presidente, perdió poder al renunciar a puestos de elección popular por el compromiso que adquirió de sacar adelante al colectivo durante y después del proceso electoral.

Pugnas internas debilitan estructuras partidarias
El Partido Panameñista renueva directiva el próximo año.Archivo | La Estrella de Panamá

“Desde mi punto de vista fue un error estratégico, porque le hizo perder tracción y control de acciones políticas... Cuando Pedro Miguel González estaba en la Asamblea, tenía poder”, considera Sanmartín.

Robinson, por su parte, ganó espacios. El diputado escoge “astutamente” presidir la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional de Panamá, una posición estratégica que permite mantener el control de los nombramientos, partidas y concesiones, apuntó Sanmartín.

En este escenario surge otro actor importante, el vicepresidente José Gabriel Carrizo, por donde debe pasar el nombramiento de todas las personas. ¿Qué tanto control mantiene Robinson y qué tanto Pedro Miguel González? Los resultados de las elecciones internas del próximo año lo establecerán, afirmó el consultor político.

A pesar de las pugnas internas, el PRD ha logrado engrosar los miembros. En diciembre de 2018 tenía 554,324 adherentes. Hoy, al frente del gobierno, tiene 671,038, según estadísticas del Tribunal Electoral, de noviembre de 2021.

Pugnas internas debilitan estructuras partidarias
Cambio Democrático, divido entre dos corrientes internas.Archivo | La Estrella de Panamá

En Cambio Democrático (CD), las diferencias políticas están muy marcadas. La secretaria general y el presidente se disputan el control del partido.

Rómulo Roux, quien actualmente dirige el partido, quiere convertirse en el abanderado de CD para las elecciones de 2024. Pero para lograrlo tendrá que ir a elecciones internas. Y, según San Martín, las posibilidades de lograrlo son remotas.

Ábrego, secretaria general del partido, aspira a arrebatarle la presidencia y para ello cuenta con la gran mayoría de los diputados de su partido. De ganar Ábrego, las posibilidades de un giro de timón del barco a favor del expresidente Ricardo Martinelli, quien es fundador de CD, pero que ahora dirige Realizando Metas (RM), son grandes.

La diputada le ha dado el respaldo al expresidente en el recién juicio de los pinchazos. Y se ha aliado con “martinellistas” para alcanzar la presidencia de su partido.

Roux, que en las pasadas elecciones se convirtió en la segunda fuerza política del país, ha perdido interés. Para el consultor político, fue un error estratégico de Roux enfrentar a Martinelli, quien realmente tiene la fuerza política mayoritaria. Y que desde que empezó la inscripción de su partido RM ha restado adherentes a CD.

“Yo creo que le faltó olfato político a Roux. Ganaba más cediendo espacios a Martinelli y siguiendo en su círculo cero. CD se debilitó y Roux está a punto de perder el control”, agregó.

La pregunta que se hace San Martín es, ¿qué pasará si Roux pierde la presidencia de CD? En su criterio, no puede apostar por una candidatura de libre postulación y no hay tiempo para formar un nuevo partido. José Isabel Blandón, quien dirige el Partido Panameñista, tampoco le cederá espacio. La única opción es un nuevo partido, pero Roux perdería la oportunidad de correr para 2024. “Creo que el principal perdedor de todo este proceso sigue siendo Rómulo Roux”, dijo Sanmartín.

En diciembre de 2018, cuando se preparaban para las elecciones de 2019, que perdieron por un margen muy estrecho con el PRD, CD tenía 345,077 adherentes. Hoy, tiene 295,852.

Del Partido Panameñista se especuló que muchos de los votos que recibió el entonces candidato independiente Ricardo Lombana, en las elecciones de 2019, donde se posicionó con un 19%, provenían de la facción de los varelistas.

En las internas del partido, la competencia estuvo marcada por un candidato del varelismo (Mario Etchelecu) y uno que mantuvo una línea independiente, Blandón. Los varelistas no lograron ganar para correr por la Presidencia, pero tampoco perdieron abrumadoramente.

Blandón cuenta con la mitad del Panameñista. “La otra mitad está al garete, en el sentido que no saben qué hacer. Y muchos de ellos le dieron el voto a Lombana y es posible que estén engrosando las filas del Partido Otro Camino”, apuntó el consultor.

Los Panameñistas eran 356.271 en diciembre de 2018, cuando aún eran gobierno. Hoy, suman 274,521.

La fuerza de RM

Mientras Martinelli es percibido como el candidato más fuerte, con mayores opciones de ganar la Presidencia.

El expresidente panameño despierta sentimientos encontrados. Hay quienes lo quieren hasta la muerte. Pero también hay quienes lo detestan hasta la muerte, explicó Sanmartín.

Lo interesante es que el expresidente ha sido señalado por varios escándalos de corrupción. Al electorado, sin embargo, parece no importar esto. Y con el argumento de una economía pujante por la gran cantidad de proyectos de infraestructura que su administración impulsó durante su administración de gobierno, y la promesa de repetirlo, suma nuevos miembros para su nuevo partido RM. Un mismo argumento que en su momento utilizó Roux, quien fue parte del gobierno de Martinelli, para acercarse en votos al actual presidente, Laurentino Cortizo, en 2019.

Martinelli en tiempo récord inscribió su partido RM, que cuenta con 120,933 miembros.

De esta manera, el eslogan “robó, pero hizo”, se ha convertido en un respaldo político, considera Sanmartín. Las personas de clase baja, media e incluso las acomodadas han adoptado la frase. Y plantean que todos los gobiernos roban. La diferencia es que el de Martinelli hizo (obras). “En ese eslogan están las razones de la fuerza política de RM”, afirmó.

Para el analista político “robó, pero hizo” es un fenómeno socioeconómico y político interesante y digno de un análisis, porque los panameños siguen apoyando a una persona que saben que no hizo las cosas bien. Y esto estaría relacionado con la idiosincrasia del votante panameño.

Alianzas

La única manera de revertir la tendencia de triunfo que persigue a RM sería a través de una alianza entre Roux y Blandón. Y sumar adicionalmente pequeños partidos como PAIS (Partido Alternativa Independiente Social), que al momento ha manifestado su intención de ir con candidato propio.

Blandón, por su parte, está convencido de que de los tres partidos más grandes del país, el Panameñista es el más unido. Y admite que atravesó por una crisis que se vio reflejada en un voto castigo en 2019. Pero hubo una renovación de la dirigencia que tiene un compromiso de cambio.

“Hoy la gran mayoría de los que me adversaron en las primarias y en la convención de 2019, me apoyan y caminan conmigo el país”, aseguró el líder panameñista. Aunque reconoce que un liderazgo nunca tiene el 100% de aprobación del partido. “Pero estoy confiado que en enero del próximo año, cuando nos toque renovar la dirigencia, ganaré la presidencia con el 80% de los votos. Y eso nos va a encaminar para ser protagonistas en la conformación de una alianza opositora para las elecciones de 2024”, concluyó.