28 de Nov de 2022

Nacional

¿Es Posible la Ciencia Política?

La tarea urgente y realmente importante para las Ciencias Sociales consiste en lograr alguna claridad en los problemas metodológicos fundamentales y en la estructura de las explicaciones; más que en el empecinamiento en defender el derecho a ser consideradas ciencias en el más crudo sentido positivista

¿Es Posible la Ciencia Política?
¿Es Posible la Ciencia Política?

Introducción

A raíz de la crisis que estremece el edificio de la ciencia en la segunda mitad del siglo XIX, la necesidad de reflexionar en torno a sus fundamentos, y métodos se presenta como tarea impostergable. Esta necesidad habrá de sentar las bases de lo que, a inicios del siglo XX, constituirán las corrientes y escuelas contemporáneas en torno a la autocomprensión de las ciencias; autocomprensión que descansa sobre una visión formal del quehacer científico, y que cree poder situarse por encima de la dimensión valorativa, e ideológica (visión positivista y analítica).

Dentro de este esquema que privilegia el modelo de las ciencias naturales, fundamentalmente la Física, la racionalidad científica se reduce a la racionalidad de las ciencias naturales. La reflexión en torno a las ciencias sociales habría de amoldarse a los cánones epistémicos y metodológicos establecidos por aquellas; sólo procediendo de esta manera quedaría asegurado su pleno reconocimiento como ciencia.

Esta concepción de la ciencia privilegia, como regla metodológica propia de las ciencias sociales el “Individualismo Metodológico”, sosteniendo que sólo desde este enfoque es posible garantizar formas validas de explicación de los fenómenos sociales. No obstante, la realidad social se resiste a dejarse encasillar en los moldes del positivismo lógico/formal, se reclama así una metodología que, dada la naturaleza de la realidad social, busque en la “comprensión” y no en la “explicación” la superación de tales esquemas.

Es en este contexto en el que se inserta las propuestas de la Teoría Crítica (Adorno y Habermas) las cuales pretenden una fundamentación a partir de la categoría de “totalidad”, mediada por un enfoque metodológico de corte dialéctico/hermenéutico por oposición al empírico/analítico. Habida cuenta de las deficiencias presentes, tanto en la propuesta positivista como en la tradición hermenéutica, ha surgido el enfoque sistémico como el más serio intento de fundamentar las ciencias sociales.

En efecto, por parte del “individualismo metodológico”, se enfatiza en exceso lo empírico lo cual conlleva a una desvaloración del nivel de abstracción teórica –finalidad fundamental de la ciencia—; mientras que el intento de lograr esta fundamentación por vía de la categoría de totalidad excluye el análisis de los social del terreno de la ciencia y lo inserta en el ámbito de la filosofía.

El enfoque sistémico se presenta hoy como la propuesta metodológica que busca superar las deficiencias señaladas sin desvalorizar los aspectos relevantes propio de cada una (la atención reclamada a los micro fundamentos, en el caso del Individualismo; la preeminencia de una visión holística, en el caso de la tradición hermenéutica)

Sobre la posibilidad de la Ciencia Política

En tanto disciplina con pretensiones de cientificidad la Ciencia Política, o Politología, comparte con el resto de las ciencias sociales el mismo estatus en cuanto a sus posibilidades epistémicas. Tales escollos sólo pueden ser superados a partir de un riguroso y exhaustivo examen de esas posibilidades a nivel de los cánones formales exigidos para toda ciencia.

Cualquier intento de fundamentar la Politología ha de partir de la necesidad de distinguir, y separar nítidamente, la política positiva de la política normativa (Deustsch, K. 1976, p.18), ubicándose para ello en las dimensiones, lógicas, semántica, y epistemológicas; y a partir de esta triple estructura, intentar abordar los problemas que de tal situación se derivan.

Esto trae aparejado una gama de interrogantes de índole tanto descriptivas como explicativas:

“Se trata, entonces, es de evidenciar las condiciones y circunstancias que han impedido la plena madurez de la más débil de las Ciencias sociales: la ciencia política o politología”.

- ¿Existe una realidad política?

- ¿En qué consiste el objeto de estudio de la Politología?

- ¿Es posible una Ciencia de lo político puramente positiva, es decir, al margen de normas, valores, e ideologías?

- Qué tipos de conocimientos se derivan de la Ciencia Política; ¿existe una justificación lógica de dichos conocimientos?

- ¿Es posible la construcción de teorías en Ciencia Política?

- Cómo es posible la constitución de un vocabulario preciso en Ciencia Política. Es posible la utilización de la noción de “verdad”; ¿cuáles serían los referentes de un enunciado verdadero en Ciencia Política?

- ¿Qué tipo de explicación(es) es (son) factible(s), o admisible(s) en Ciencia Política?

Estas interrogantes definen niveles y categorías dada la naturaleza de los problemas que las mismas designan, los cuales resultan altamente útiles para el tratamiento del tema en cuestión:

Nivel ontológico: El problema de la naturaleza del objeto de estudio de la Ciencia Política

Nivel semántico: El problema de la relación entre los términos teóricos, propios de la Ciencia Política, y la realidad que estos pretenden designar.

Nivel lógico/metodológico: El problema de la estructuración formal de teorías en Ciencia Política.

Nivel epistemológico: El problema de la naturaleza del conocimiento, y la explicación en Ciencia Política.

Constituye un lugar común, la afirmación según la cual las llamadas Ciencias Sociales, y por ende la Ciencia Política, carecen de sistemas explicativos de vasto alcance y con un grado de satisfacción tal que merezcan el rango de ciencia. A juicios de algunos, las mismas se caracterizan por serios desacuerdos tanto en cuestiones metodológicas, como sobre cuestiones de contenido.

Se ha puesto en duda repetidamente, la conveniencia de considerar a cualquier rama de la investigación de lo social como verdadera ciencia; sobre la base de que si bien, en tales investigaciones hay una gran cantidad de información acerca de temas sociales, estas contribuciones son, básicamente, estudios descriptivos de hechos sociales especialmente correspondientes a grupos humanos de determinada ubicación histórica, pero no suministran leyes estrictamente universales acerca de fenómenos sociales.

Se entiende que las generalizaciones de las cuales se habla habitualmente en la investigación social tienen un ámbito de aplicación extremadamente reducido y están expuestas de manera poco precisa, por lo cual sólo son aceptables, como fácticamente coherentes, si se les consideran limitadas por una serie mucho mayor de excepciones y reserva que las que operan en las ciencias naturales.

En virtud de todo esto, y desde la postura de quienes sostienen estos puntos de vistas, la tarea urgente y realmente importante para las Ciencias Sociales consiste en lograr alguna claridad en los problemas metodológicos fundamentales y en la estructura de las explicaciones más que en el empecinamiento en defender el derecho a ser consideradas ciencias en el más crudo sentido positivista.

De lo que se trata, entonces, es de evidenciar las condiciones y circunstancias que han impedido la plena madurez de la más débil de las Ciencias sociales: la ciencia política o politología, y dejar establecida su justificación sobre la base del hecho incuestionable de la existencia de un segmento de la realidad que se manifiesta como realidad política.

Conclusión

El problema de fondo en torno al estatus epistémico de la Ciencia Política radica, no sólo en su aspecto metodológico, como en la necesaria delimitación de su objeto de estudio, y las condiciones que hacen posible el conocimiento de tal objeto. Este abordaje del problema trae aparejado una triple exigencia:

Exigencia ontológica: Postular la existencia de un ámbito de la realidad que se manifiesta como realidad política, (el sistema político).

Exigencia formal: Necesidad de un examen riguroso de las posibilidades de la ciencia política a nivel de los aspectos formales válidos para toda ciencia.

Exigencia metodológica: Privilegiar un enfoque sistémico por oposición a los enfoques individualistas y totalistas. Admitir la posibilidad, por una parte, dé explicaciones causales, funcionales, analógicas; y por otra, del uso de modelos y categorías de carácter isomórficos.

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MISIÓN Y VISIÓN

Pensamiento Social (PESOC) está conformado por un grupo de profesionales de las Ciencias Sociales que, a través de sus aportes, buscan impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de estas disciplinas.

Su propósito es presentar a la población temas de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

El autor el académico en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Panamá