07 de Dic de 2022

Política

Henríquez, amuleto de sus allegados

PANAMÁ. En la década de los ‘70 el nuevo canciller Roberto Henríquez era un hippie con aspiraciones distintas a lo que hoy hace. Tras el...

PANAMÁ. En la década de los ‘70 el nuevo canciller Roberto Henríquez era un hippie con aspiraciones distintas a lo que hoy hace. Tras el político —vicepresidente de Cambio Democrático (CD)— se escondía el anhelo de un músico y actor de teatro. Y en su intento sacó un sólo disco que ahora vuelve a él con suma ironía: ‘Preludio a la destrucción’.

Pero, en antítesis, la salida del panameñismo de la alianza y su consecuente agridulce final, le ha dejado en buenos aires al ministro y sus más allegados altos funcionarios. Anunciada la renuncia de todos los ministros panameñistas, los tres ex viceministros de Henríquez en Comercio e Industrias (MICI) fueron los primeros promovidos. El empresario Ricardo Quijano —compañero de Henríquez en el gobierno Moscoso— pasó de ser viceministro de Comercio, a jefe del MICI. Seguido, Francisco Álvarez de Soto, un empresario desconocido en el mundo político, ascendió de jefe de Negociaciones del MICI a vicecanciller. Entre tanto José Domingo Arias, el ex viceministro de Comercio Exterior saltó a la cartera de Vivienda.

¿Casualidad o causalidad? Para el investigador Jaime Porcell lo único que sucede es que CD ‘está llenando los espacios abiertos con gente del segundo y tercer círculo del presidente’. ‘Significa que trabajan bien’, dice.

El analista Edwin Cabrera no ve mayor singularidad en los nombramientos. ‘Lo que más veo es que después de este rompimiento, CD asume toda la responsabilidad del gobierno monocromático’.