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27 de Sep de 2020

Política

Martinelli arrecia campaña electoral del CD para 2014

PANAMÁ. Con una lista de ‘imperdonables’ alcanzados y la promesa de que Cambio Democrático volverá a gobernar en el 2014, el presidente ...

PANAMÁ. Con una lista de ‘imperdonables’ alcanzados y la promesa de que Cambio Democrático volverá a gobernar en el 2014, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, junto a sus ministros, diputados oficialistas y simpatizantes celebró ayer su tercer año en el gobierno.

Primero pronunció su mensaje a la Nación ante el pleno legislativo. Fueron 49 minutos de un discurso que el presidente Martinelli dedicó en su mayor parte a exaltar los logros alcanzados por el gobierno del Cambio durante estos tres años de gestión: con sus megaproyectos de infraestructura, programas de corte social como la beca universal, 100 a los 70, aumentos de salarios a los policías y la promoción internacional.

‘Aquí está tu plata... aquí está la plata’, repitió el mandatario cual letanía a la cual sumaba ‘mañana Panamá será mejor que ayer’ insistiendo en justificar con ello el aumento de los impuestos.

También hizo alusión a los futuros proyectos que tiene planificado impulsar el gobierno en los próximos años, tales como: la cinta costera cuatro, preservación del patrimonio histórico y Casco Antiguo por un monto de 70 millones, entre otros.

Pero al final, a tan solo minutos de concluir su mensaje, el presidente no se olvidó de las fuerzas opositoras. A se refirió sin recato alguno y con dureza.

Primero lamentó las últimas acciones incitadas por grupos opositores, las cuales —a su criterio— pusieron en peligro la estabilidad social del país. ‘No hay excusa para que grupos políticos utilicen la violencia para oponerse a un gobierno democráticamente escogido’, precisó.

Asimismo, catalogó los sectores de oposición como ‘unos pocos’ con ‘mezquinos intereses políticos’ con el único interés de atentar contra la buena imagen del país. Por esta razón, frente al clima de intolerancia, el mandatario pidió respeto e instó a la oposición a dialogar y no solo dedicarse a criticar al gobierno.

EL MEA CULPA

El presidente volvió a invitar a la oposición a cerrar el capítulo de la pelea y la confrontación, pero primero instó a cada una de las partes a reconocer que ‘ha cometido errores’ para después corregir el rumbo. Segundos después, vino el mea culpa del mandatario: ‘me he equivocado como ser humano y lo admito, pero sé reconocer y enmendar mis errores’.

LA PARRANDA EN LA 5 DE MAYO

Mientras, una muchedumbre concentrada en la Plaza 5 de Mayo seguía el discurso en dos pantallas gigantes instaladas para la ocasión. Se vivía un ambiente carnestoléndico en el que los convocados —100 mil, según el CD— celebraron los tres años de gestión.

Concluida su intervención ante el pleno legislativo, el mandatario y sus ministros de Estado se cambiaron de ropa en cuestión de minutos. Dejaron atrás los sacos y corbatas —en el caso de los varones— y los trajes y tacones —las mujeres— para vestir camisetas, jeans y gorras de los colores del CD. Martinelli encabezó el tumulto que con dificultad se abrió paso entre la multitud par llegar a la tarima de la Plaza 5 de Mayo. Rodeado de sus más cercanos colaboradores —cada uno de los cuales hacía lo posible por ser captado por los lentes de las cámaras— el presidente inició su discurso preguntando: ‘¿Alguien ha venido aquí forzado...? No, ¿verdad? Todo el mundo aquí ha venido porque quiere a Cambio Democrático y al partido Molirena’.

En un discurso muy breve que competía con la sintonía del sorteo de la lotería y las previas de la final de la Eurocopa, el presidente del CD volvió a alabar las obras de su gobierno y señaló que su equipo de trabajo es ‘un equipo de gobierno, que los defiende —a los CD y Molirenas—, que trabaja por ustedes y que va a cambiar este país’.

Una vez más, Martinelli adelantó el proselitismo para las elecciones de 2014 y basándose en la gestión de su gobierno, reiteró que en alianza los dos partidos oficialistas ‘vamos a ganar las próximas elecciones’, pero es necesario que se organicen y ‘terminemos haciendo un buen gobierno’. Martinelli finalizó su discurso al ritmo de murga y comparsas, mientras se lanzaban confetis y fuegos artificiales.

La comida y los refrescos para los asistentes, aunque no faltaron, fueron objeto de rebatiña y empujones. Adultos, niños y ancianos sudaban a causa del radiante sol que brilló el domingo. Así, el cansancio se reflejaba en las caras de los asistentes, quienes no dudaron en acomodarse en cualquier esquina y utilizar algunas de las banderas de CD para cobijarse bajo la sombra de los árboles del parque legislativo.

En una esquina del mismo parque, el equipo de La Estrella pudo ver a una mujer que sospechosamente verificaba, lista en mano, el grupo que la acompañaba. Aún así, minutos después, el secretario general de Cambio Democrático, Giacomo Tamburelli, aseguró que no hubo presiones a funcionarios públicos.

Según Tamburelli, la concentración costó 200 mil dólares, que sufragaron con recursos de los partidos y donaciones de empresas privadas, no del Estado.

Tras el breve discurso, en cuestión de minutos la plaza que tomó horas en llenarse quedó vacía.