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01 de Oct de 2020

Política

El TE su valor histórico y la vorágine que lo rodea

PANAMÁ. Aunque faltan más de dos años para la celebración de los comicios del 2014, la efervescencia política ya está permeando en todos...

PANAMÁ. Aunque faltan más de dos años para la celebración de los comicios del 2014, la efervescencia política ya está permeando en todos los sectores. En medio del revuelo característico de la política criolla, se cierne una vorágine que desde ya inquieta y preocupa a los partidos de oposición, sectores sindicales, independientes y hasta la misma Iglesia católica, que se han declarado en alerta.

Desde principios de este año, cual letanía constante opositores al gobierno coinciden en que el próximo blanco del Ejecutivo será el Tribunal Electoral (TE) .

Dirigentes como el presidente del Partido Popular, Milton Henríquez, aseguran que así como Ricardo Martinelli cuenta con la mayoría de los diputados en la Asamblea Nacional y en el pleno de la Corte Suprema de Justicia, es obvio que cuando se le culmine el periodo al magistrado presidente del TE Gerardo Solís —en noviembre de este año— el mandatario intente colocar a una ficha allegada a su entorno que le permita ‘manipular las próximas elecciones’ .

Este temor también se extendió al sector sindical. A dirigentes como Mariano Mena ‘no le extrañaría que en las próximas elecciones la maquinaria de Cambio Democrático realice un fraude con la finalidad de perpetuarse en el poder’.

La inquietud ha tocado incluso las puertas de la Iglesia católica: la semana pasada la Conferencia Episcopal Panameña, a través de un comunicado, resaltó la importancia de agilizar ‘a la mayor brevedad posible’, un proceso que facilite la firma de un Pacto Ético Electoral, no sólo con los partidos políticos, sino también con los medios de comunicación y otros grupos de la sociedad organizada, con la finalidad de ‘celebrar un proceso electoral democrático y participativo’.

Sobre la base de los planteamientos antes expuestos, resurge la pregunta: ¿por qué es tan vital garantizar la independencia del Tribunal Electoral?

EVOLUCIÓN HISTÓRICA

Desde su creación en 1956, el TE se ha convertido en un organismo autónomo encargado de organizar, fiscalizar y garantizar la transparencia e imparcialidad del sufragio en Panamá.

Desde entonces, el TE está integrado por tres magistrados, elegidos por un período de diez años: uno que representa a la Asamblea Legislativa, uno por la Corte Suprema de Justicia, y uno por el Órgano Ejecutivo.

Históricamente —y tal como lo cita en el libro Acontecer Electoral Panameño el magistrado Eduardo Valdés Escoffery, ‘los eventos más importantes de la política surgen, por regla general, en torno a los cambios de la legislación electoral ya que éstos se producen, a su vez, en función de procesos electorales y la celebración de elecciones en donde está en juego el poder político de la Nación’.

Sin duda, tras el derrocamiento del gobierno militar en 1989, se desarrollan las elecciones parciales en Panamá en 1991, que han sido catalogadas como unas de las más transparentes en la historia del país gracias a la intervención del Tribunal Electoral.

23 años después de la caída de la dictadura, el Tribunal Electoral se ha convertido, junto a la Autoridad del Canal de Panamá y la Iglesia católica, en una de las pocas instituciones ‘independientes’ que cuentan con una gran credibilidad y alto nivel de confianza de la población panameña.

Transcurridas cuatro elecciones generales en las que se han alcanzado importantes modificaciones al Código Electoral, hoy, el futuro del Tribunal Electoral y la actualización de las reglas sigue siendo incierto.