26 de Sep de 2022

Política

Bajón del oficialismo dibuja futuro escenario electoral

PANAMÁ. Sin ser babalaos, los actores políticos locales han entendido que los tiempos electorales en Panamá se han adelantado un montón....

PANAMÁ. Sin ser babalaos, los actores políticos locales han entendido que los tiempos electorales en Panamá se han adelantado un montón. Hoy, a 17 meses de los comicios generales, se habla de campañas sucias, de oposición negativa y se registran fortísimos movimientos entre los colectivos que parecen tener menos probabilidades de ganar en 2014 y a los que las encuestas les dan el triunfo.

En un mes el oficialista Cambio Democrático (CD) perdió 12 mil inscritos, el Molirena 2 mil y el partido Panameñista 10 mil. En contraste, el PRD aumentó 51 mil. Curiosamente, hace cinco años, el bajón del entonces oficialismo ocurrió seis meses antes de las elecciones.

Pero, ¿cuánta relevancia tendrían esos números en el panorama electoral? ¿Son un síntoma ineludible de hacia dónde se mueve el electorado partidista, y por ende, de lo que sucedería en año y medio?

Todo, sostiene el investigador de mercado Jaime Porcell, son posibilidades. De repente, dice, ‘por ahí indique cómo soplará el viento’. O será la vuelta al bipartidismo político (el PRD y CD duplican la cantidad de inscritos que tiene el partido Panameñista).

EL JUEGO EMPEZÓ

‘Como sea, este es un juego en el que CD ha empezado con una bola negra’, apunta. Hace un paréntesis: esta es una guerra y acaba de empezar. Y el oficialismo apenas ha perdido una batalla.

‘Tal vez sea porque están pasando momentos difíciles’, agrega Porcell, sin precisarlos. Pero sobran: los desaciertos por el intento de aprobar una ley de venta de tierras en la Zona Libre, la reforma electoral, la minera y la ratificación a golpe de curul de los polémicos José Ayú Prado y Ana Belfon.

CD, dominado desde 1998 por Ricardo Martinelli, se infló exponencialmente (en abril de 2009 tenía 126 mil y ahora tiene 475 mil) cuesta arriba al poder, pero hoy sufre su primer remezón propio de las últimas jornadas políticas. Pero el problema está ahí: estas no son las últimas, sino las primeras. Ni siquiera se han definido —al menos no legalmente— las candidaturas presidenciales.

CD, según la más reciente encuesta ‘Panamá Opina’, de Ipsos para Telemetro Reporta y La Estrella tiene el 20% de simpatía para 2014, doce puntos porcentuales por debajo del PRD. Al verlo por candidatos, el oficialismo está rezagado: Juan Carlos Navarro tiene 27% de aceptación, Juan Carlos Varela, 17; y Guillermo Ferrufino, 12%.

ESO NO QUIERE DECIR NADA

En Cambio Democrático no le ven mayor trascendencia a esas cifras. Ya el ministro Jorge Ricardo Fábrega había considerado en La Prensa que una vez empezara el período de elecciones internas en los partidos (en marzo) habría más movimientos de este tipo.

José Muñoz, uno de sus más notables diputados (al menos ha sido presidente del Poder Legislativo) tiene su propia lectura de las estadísticas del Tribunal Electoral: que, en realidad, quienes se fueron de su colectivo su unieron al Molirena. ‘Es una estrategia para que tenga adherentes para las primarias’, revela.

Empero, la matemática es exacta. Aun cuando hubiere un movimiento interno en el oficialismo, los números del Tribunal Electoral dejan ver una migración inminente hacia el PRD. Entre octubre y noviembre, 26 mil panameños se unieron a partidos políticos y en ese mismo período, el resto de los colectivos de la oposición (Panameñista y Popular) perdieron cerca de 10 mil 500 adherentes. Los 14 mil del oficialismo completarían los 51 mil ‘nuevos’ inscritos del Revolucionario Democrático.

EL CLIENTELISMO A SU MÁXIMA EXPRESIÓN

Juan Carlos Arosemena, precandidato presidencial del PRD, sostiene que el transfuguismo a su partido ocurre por dos razones: porque como todo apunta a que ganarán, todos quieren estar en la papa. Por ello, dice, muchos ‘vuelven a su vieja tolda’. O porque CD no ha cumplido con las becas, los aumentos salariales y las hojas de zinc que prometió.

‘Hay un porcentaje de panameños que es clientelista, y CD simplemente es un partido hecho al calor del electorerismo, para llegar al poder’, sostiene.

—¿Entonces qué calidad de políticos está importando su partido? ¿Quién los lleva?

—En el partido hay muchos clientelistas, no te lo puedo negar. Los llevan los candidatos, que buscan generar votos.

Curiosamente, Juan Jované lo advirtió ayer en una entrevista con el rotativo El Siglo: ‘los partidos son nichos de corrupción’.