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04 de Dec de 2020

Política

Los indígenas, excluidos del auge económico

Un estudio del Banco Mundial revela que los pueblos originarios no recibieron los beneficios del auge económico

Los indígenas, excluidos del auge económico
La educación es uno de los avances más importantes en la región.

La bonanza económica que experimentó América Latina en la década pasada no alcanzó a beneficiar a los indígenas latinoamericanos, revela un informe del Banco Mundial (BM).

‘Los pueblos indígenas lograron avances sociales significativos, redujeron sus niveles de pobreza en diversos países y mejoraron su acceso a servicios básicos durante la bonanza de la primera década del siglo, pero no se beneficiaron en la misma medida que el resto de los latinoamericanos', destaca el informe del BM titulado ‘Latinoamérica indígena en el siglo XXI'.

Los últimos censos disponibles muestran que en 2010 había alrededor de 42 millones de descendientes de los pueblos originarios en América Latina, lo que representa casi el 8% de la población total. La población indígena en Panamá representa el 12% del total de la región.

El estudio señala que gracias a la combinación de crecimiento económico y políticas sociales adecuadas, más de 70 millones de personas salieron de la pobreza.

El informe indica que aunque los pueblos indígenas conforman un 8% de la población de la región, representan aproximadamente el 14% de los pobres y el 17% de los extremadamente pobres en América Latina.

Asimismo, aún enfrentan rezagos en el acceso a servicios básicos y en la adopción de nuevas tecnologías, un aspecto clave en sociedades cada vez más globalizadas.

El vicepresidente del BM para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, advirtió que si se quieren lograr los objetivos de ‘reducir la pobreza e impulsar la prosperidad compartida', la región debe ‘luchar contra la discriminación y exclusión para que todos los latinoamericanos cuenten con las mismas oportunidades de tener una vida mejor'.

Por otro lado, de los 22 países que han ratificado el Convenio 169 adoptado en 1989 por la Organización Internacional del Trabajo, el principal instrumento internacional sobre derechos humanos de los pueblos nativos, quince son latinoamericanos, sostuvo el especialista en Desarrollo Social para América Latina y el Caribe del BM, Germán Freire. Panamá no ha firmado el documento.

El presidente, Juan Carlos Varela, aseveró que su administración tiene contemplado ratificar el Convenio 169, pero antes se debe establecer un diálogo.

El mandatario reiteró que el Gobierno está comprometido con el desarrollo integral de nuestros pueblos originarios en consulta con sus comunidades, respetando sus autoridades tradicionales, así como su patrimonio histórico cultural y ambiental.

‘La Convención 169 es prácticamente un fenómeno latinoamericano. Esta transformación de la región no ha sido fortuita, es producto de la tenacidad de las etnias indígenas que llevan muchos años luchando para que se escuchen sus voces y se les tenga en cuenta', añadió Freire.

Aunque la región está apoyando el Convenio 169, aún hace falta trabajar, porque el 40% de la población nativa está en situación de pobreza y el 24% en pobreza extrema.

El informe reveló que casi la mitad de la población indígena de América Latina vive en zonas urbanas. Pero son precisamente estos nativos urbanos los que más sufren la exclusión y la marginación. Además, suelen vivir en condiciones menos seguras, menos higiénicas.

Según el informe, uno de cada tres indígenas urbanos vive en barrios humildes.

El saila de Guna Yala, Maximiliano Ferrer, aseguró que tienen que seguir levantándose, ‘no para desestabilizar, sino para que nos escuchen'.