28 de Feb de 2020

Política

Política contra drogas en Panamá, tarea pendiente

El tráfico de drogas genera problemas como el ‘sicariato' y ‘tumbes', además del desarrollo de las estructuras de las pandillas

En Panamá, el problema de las drogas tiene diferentes factores que se entrelazan. Existe el problema de la oferta de drogas muy fuertemente vinculada al tema del narcotráfico y crimen organizado. Por otra parte el tema de la demanda, de quienes consumen estas sustancias y que se constituyen en un problema de salud pública por los resultados o adicciones provocadas por la misma.

En ese sentido, habría que analizar detalladamente cada una de las partes que componen este problema y evaluar las acciones nacionales y regionales que atienden la situación.

Desde el Punto de vista de la oferta, Panamá, como históricamente se ha declarado, es un país exclusivamente de tránsito. Este tránsito de drogas se concentra en el movimiento desde el Sur de los países productores hacia el Norte, dónde se encuentran los mayores consumidores de las sustancias.

Los costos de las drogas procesadas, se incrementan en la medida que avanza hacia su destino final. Según algunos autores, Panamá es el tercer país en incautación de drogas ilícitas después de Estados Unidos y Colombia, por la dinámica y el papel que nos corresponde en el movimiento del tráfico ilícito de drogas.

Sin embargo, en la mercancía que abastece el mercado nacional, provoca una dinámica interna particular. Esos procesos involucran diferentes actores y generaron nuevos actores dentro de la realidad del país; es decir, con el régimen militar, la concentración de la actividad del narcotráfico fue menor, la presencia del tráfico interno tenía una forma poco organizada.

Con la caída del régimen militar, la diversificación de carteles, produce figuras como ‘el sicario', ‘el tumbador', además del desarrollo de las estructuras de las pandillas, donde algunas se encuentran vinculadas a este proceso.

DERIVACIONES DEL TRÁFICO

Esto genera problemas de seguridad ciudadana y seguridad regional creados por el tema del narcotráfico y la oferta interna de sustancias ilícitas.

Por otro lado, tenemos el problema de la demanda interna de drogas. En ese sentido, la demanda se hace compleja por los problemas de salud como resultado del consumo de drogas lícitas e ilícitas.

Consumo de alcohol, marihuana y cocaína, en nuestros jóvenes y población madura parece hacerse más frecuente. Según algunas estadísticas la edad aproximada de inicio en el consumo de drogas como alcohol o marihuana es de 12 años.

En ese sentido, se está creando una masa de personas que demanda servicios de salud vinculados a adicciones que provocan enfermedades crónicas y problemas sociales como desintegración familiar e indigencia, en muchos casos estas adicciones no muestran diferenciación entre clases sociales.

POLÍTICA ESTATAL

Desde el año 1986, se establecen los primeros y más claros instrumentos legales frente a la problemática de drogas. En estos instrumentos, se mencionan como importantes la prevención y represión de delitos contra las drogas: la Ley 23 del 30 de diciembre de 1986, modificada posteriormente con la Ley 13 del 27 de julio de 1994.

Esta primera ley que se encuentra enmarcada en una realidad contextual donde el régimen militar controlaba centralizadamente el tráfico de drogas.

Es importante tener en cuenta que el ingreso interno de la misma podría ser reducido con respecto a años posteriores.

Posteriormente, la modificación de la Ley, crea a la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED). Éste con el objetivo de enfrentar el tema de tráfico y consumo de drogas de forma organizada y científica y asumir los acuerdos internacionales a los que Panamá se ha suscrito.

Desde esta perspectiva, el tema de la represión y la atención a la oferta de drogas se ha centrado dentro de las acciones de política. Es así que desde el año 2,000 hasta el 2,015 el incremento en incautaciones, nos ha convertido en una potencia en decomiso de drogas. Según las estadísticas el incremento ha sido significativo.

Entre los años 2006 al 2008, el incremento de toneladas de droga incautadas aumentó un 625%, pasando de 8.58 toneladas hasta 53.65 toneladas en el año 2008.

Desde ese año, los altos niveles de incautación se han mantenido. Esto indica que la línea política se ha basado en hacer más eficiente los mecanismos de represión de la oferta en el tráfico. Así tenemos el fortalecimiento en equipos y personal en las instituciones de seguridad.

POLÍTICA VIGENTE

El gobierno de Panamá tiene una política vigente reconocida como la Estrategia Nacional de Drogas 2,012 – 2,017, creada en la administración del Procurador General, José Ayú Prado y vista como un instrumento para que de forma integral el país se comprometa a atender integralmente el tema de la oferta y demanda de drogas en dimensiones preventivas y represivas.

Esta estrategia, según lo plantea el documento es la respuesta coordinada a la estrategia hemisférica sobre drogas y el ente coordinador y responsable de la ejecución y monitoreo es la CONAPRED.

Dentro de las metas principales de esta estrategia se encuentra la reducción de la demanda a través de la prevención.

También la atención al tema de narcotráfico y como consecuencia se dirige una meta al control de blanqueo de capitales.

Desde nuestra evaluación es un documento que aborda el tema de forma completa e integral, pero que no ha tenido una ejecución satisfactoria.

PROGRAMAS ACTIVOS

Actualmente, se encuentran en ejecución varios programas internacionales que se adecúan a lo planteado en la estrategia de país y la estrategia hemisférica, estos son los siguientes: Programa de Certificación del Recursos Humano (PROCCER), Programa Judicial de tratamiento de drogodependientes (PJTD), y Programa ‘Cerrando Brechas'. Uno busca capacitar a personal para el tratamiento, el otro busca evitar condiciones de reincidencia en el manejo de drogas y el tercero reducir el consumo de drogas.

Son programas importantes, pero que parte de iniciativas fuera de nuestra realidad.

TAREAS PENDIENTES

Desde nuestra opinión, se cuenta con los instrumentos legales y documentos de políticas que permitirían establecer medidas de intervención más efectivas, equilibradas e integrales, pero poco ejecutado y menos evaluado.

Creemos necesario fortalecer a CONAPRED para que se facilite la ejecución de esta estrategia con intervenciones que sean producto de nuestra realidad y para la atención particular de la realidad. Sin descuidar los acuerdos internacionales y apoyos con otros programas.

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MISIÓN Y VISIÓN DE FLACSO

La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) es un organismo regional, instituido por la UNESCO para impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de las Ciencias Sociales.

El Programa FLACSO-Panamá busca dotar a la población de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.