Temas Especiales

31 de Mar de 2020

Política

Defensoría del Pueblo, un reflejo de la crisis institucional

La entidad fue creada para defender y velar por los derechos de los ciudadanos. Sin embargo, no ha escapado de los vaivenes políticos de turno y el poco presupuesto. Dos activistas de derechos humanos opinan sobre la estructura fallida de la institución, su negligencia y su actual director

DESDE SU CREACIÓN, LA DEFENSORÍA NACIÓ CON LIMITACIONES ESTRUCTURALES QUE LE IMPIDEN SER ESE ESPACIO DE PROTECCIÓN EFECTIVA DE LOS DERECHOS HUMANOS

CARLOS LEE

ABOGADO

¿CUÁLES SON SUS CONSIDERACIONES SOBRE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO?

La Defensoría es una institución que desde su creación ha nacido con la gran limitación estructural que le impide realizar la tarea de ser un espacio de protección efectiva de los derechos y garantías fundamentales previstos en la Constitución y los convenios internacionales sobre derechos humanos suscritos por Panamá.

¿COMO EVALÚA EL PAPEL DEL ACTUAL DEFENSOR DEL PUEBLO?

Partiendo de las limitaciones estructurales, puedo decir que el actual Defensor podría ser una de las personas designadas con mayor formación y dominio del tema de derechos humanos; sin embargo, y así se señaló desde su designación, el proceso de designación debilita la actuación de la persona, ya que es producto de un acuerdo político; por tanto, no le da la independencia que requiere un cargo como este. El actual defensor ha tenido puntualmente y ante la solicitud de grupos o personas que se activan en la defensa de los derecho humanos, una destacada labor; sin embargo, no se puede decir que sea lo cotidiano frente a situaciones que denotan una clara violación de los derechos humanos.

LA ASAMBLEA NACIONAL HA CREADO UNA COMISIÓN PARA INVESTIGAR UN SUPUESTO CASO DE ACOSO LABORAL EN LA DEFENSORÍA. ¿CUÁL ES SU ANÁLISIS?

En primer lugar, debo reconocer que es la Asamblea, por mandato constitucional, la encargada del nombramiento y la suspensión o remoción; sin embargo, debo indicar que el desprestigio que actualmente tiene la Asamblea deja muchas dudas de la catadura moral para investigar a la Defensoría. Debieran antes aclarar los nombramientos de familiares y allegados políticos con las planillas, así como favorecer a sus empresas familiares con contratos y fondos públicos.

LA PERCEPCIÓN GENERAL ES QUE LA DEFENSORÍA ES POCO BELIGERANTE. ¿USTED PIENSA IGUAL?

Como ya he indicado, la misma estructura ha sido diseñada para que no asuma un rol más beligerante y contundente en la defensa de los derechos humanos. Es más que una percepción. Ha sido creada para que no represente un obstáculo ante acciones del Estado que vulneran derechos que está llamado a garantizar.

EL PAPEL SANCIONADOR DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO SOBRE LAS GESTIONES DE LAS AUTORIDADES ES LIMITADO. ¿PIENSA QUE COMO ESTÁ ESTRUCTURADA LA INSTITUCIÓN ES SUFICIENTE O SE REQUIEREN REFORMAS?

La Defensoría requiere cambios profundos que le garanticen independencia financiera y administrativa para realizar su trabajo. Dotarla de recursos financieros suficientes y de un talento humano especializado en la tarea propia de defensa y promoción de los derechos humanos.

A SU JUICIO, ¿CUÁL DEBE SER EL PAPEL DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO ANTE LOS GRANDES PROBLEMAS SOCIALES QUE ENFRENTA EL PAÍS?

El papel que se espera de la Defensoría, además de ser la defensa de los derechos humanos y cualquier situación que vulnere a la comunidad, ser un espacio que coordine de manera eficaz con las organizaciones de la sociedad especializadas en el trabajo de promoción y defensa de los derechos humanos.

EL ACTUAL DEFENSOR DEL PUEBLO TIENE LA COMPETENCIA ACADÉMICA Y PROFESIONAL PARA TENER UN BUEN DESEMPEÑO; SIN EMBARGO, ESTÁ PRESO DE SUS CIRCUNSTANCIAS

ANAYANSI TURNER  ABOGADA

¿CUÁLES SON SUS CONSIDERACIONES SOBRE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO?

Si hubiese un fiel cumplimiento del Estado de Derecho per se en la sociedad, no hubiese necesidad de esta figura. Sin embargo, ha habido necesidad de un ombudsman o defensor del Pueblo para garantizar —más allá de los tribunales— el control de la legalidad de las actuaciones de los funcionarios públicos y su respeto de los derechos humanos. Curiosamente, fue adoptada en los diversos países al concluirse dictaduras militares, siendo clara expresión de gobiernos de democracia formal; tal aconteció en Portugal, España, Centroamérica. En Panamá, se adoptó después de la invasión norteamericana, con la Ley 7 de 1997, con jerarquía constitucional en el 2004. El artículo 1º de esta Ley dice claramente que es ‘una institución independiente, con autonomía funcional, administrativa y financiera, que no recibe instrucción de ninguna autoridad, órgano de Estado o persona'.

¿CÓMO EVALÚA EL PAPEL DEL ACTUAL DEFENSOR DEL PUEBLO?

El defensor del Pueblo tiene la competencia académica y profesional para tener un buen desempeño como tal; sin embargo, está preso de sus circunstancias, las cuales tienen relación con el hecho de haber sido escogido por la Asamblea Nacional (en lo formal) bajo las directrices del Ejecutivo (en lo político). En ese sentido, su elección fue producto del rejuego y transacciones de los partidos políticos en la época en que se hablaba de ‘pacto de gobernabilidad' del Legislativo-Ejecutivo. De esta manera, se entiende su silencio frente a temas fundamentales como la corrupción y el clientelismo, que afectan directamente el nivel de vida de los panameños, así como sus derechos políticos. Sin embargo, reconocemos su participación activa en temas como la institucionalización del Mecanismo de Prevención de la Tortura, la implementación de la justicia de paz, la relatoría sobre defensores de derechos humanos y otros.

LA ASAMBLEA NACIONAL HA CREADO UNA COMISIÓN PARA INVESTIGAR UN SUPUESTO CASO DE ACOSO LABORAL EN LA DEFENSORÍA. ¿CUÁL ES SU ANÁLISIS?

Creo que en el nombramiento de esta comisión está en juego la independencia de esta institución. Porque si bien de acuerdo con la Constitución corresponde a la Asamblea la suspensión y remoción del defensor, con el voto de dos tercios de sus miembros, debe demostrarse objetivamente la ‘negligencia notoria en el cumplimiento de sus deberes'. Curiosamente, la Asamblea acoge estas denuncias por acoso laboral en un momento en que su mayoría parlamentaria tiene contradicciones con el Ejecutivo. Por lo tanto, manifestamos nuestra aprehensión por esta investigación, la cual no puede tener móviles político partidistas, sino hacerse en estricto derecho.

LA PERCEPCIÓN GENERAL ES QUE LA DEFENSORÍA ES POCO BELIGERANTE. ¿USTED PIENSA IGUAL?

La situación que se vive en torno a este tema es reflejo de la crisis de institucionalidad que hay en el país. No solo ha hecho crisis la forma como se escoge a los magistrados, sino la forma de selección del defensor del Pueblo. Un funcionario que se debe al pueblo y que es independiente en sus actuaciones está condicionado por la forma como fue electo. Aunque la Ley 7 de 1997 establece como incompatibilidad con el ejercicio del cargo la ‘filiación partidista', se le da un término de 30 días después de su nombramiento para renunciar a su partido, lo cual es una burla. Y es que hay un temor en la esfera de poder que hayan funcionarios que no sean ‘allegados' políticamente, porque temen ser investigados. Pero, como los períodos de presidente-diputados (2014-2019) no coinciden con el de Defensor (2016-2021), nos encontramos con situaciones donde los tres primeros años, los defensores son poco beligerantes y los tres últimos son beligerantes, porque hay otra correlación de fuerzas políticas en el poder.

EL PAPEL SANCIONADOR DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO SOBRE LAS GESTIONES DE LAS AUTORIDADES ES LIMITADO. ¿PIENSA QUE COMO ESTÁ ESTRUCTURADA LA INSTITUCIÓN ES SUFICIENTE O SE REQUIEREN REFORMAS?

La Defensoría del Pueblo no puede sancionar a los funcionarios públicos que investiga, sólo puede formularles recomendaciones y recordatorios de sus deberes constitucionales, pero puede exponer a aquellos funcionarios rebeldes que se resisten a su cumplimiento. Asimismo, no está exonerada de su deber de investigar de oficio cualquier situación que vulnere derechos humanos. También puede jugar un papel de mediación en conflictos entre el gobierno y la ciudadanía, presentar anteproyectos de ley, ejercitar recursos legales ante los tribunales e investigar a empresas de servicios públicos, facultades que ejerce muy poco. Creo que hay que variar la forma de selección del defensor, preservando su independencia y dotarle de un presupuesto respetable y suficiente.

A SU JUICIO, ¿CUÁL DEBE SER EL PAPEL DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO ANTE LOS GRANDES PROBLEMAS SOCIALES QUE ENFRENTA EL PAÍS?

Las diversas administraciones deben valorar a la Defensoría del Pueblo como una instancia que les permitiría hacer un mejor gobierno, en la medida en que cuenten con una figura independiente, con autoridad moral y empoderamiento, que monitorea a los funcionarios públicos en el respeto de los derechos humanos. Pero lo que hacen es al revés: politizar su nombramiento y marginarla económicamente. Mientras esto exista, jamás va a cumplir su papel. No puede seguir siendo apéndice de los partidos políticos en el gobierno; para hacer su auténtica labor debe ganar credibilidad y prestigio, sobre la base de una real independencia. Debe trabajar de la mano con la sociedad civil, a través de veedurías ciudadanas que garanticen eficiencia de los servicios públicos.