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21 de Jan de 2020

Política

PP, un partido que languidece

El partido atraviesa por una división interna que amenaza la vigencia política y dos facciones se disputan su control

‘Habla, pueblo, habla… Habla sin temor… No dejes que nadie apague tu voz...' coreaba la muchedumbre al final de la dictadura de Manuel Antonio Noriega. Eran tiempos difíciles y una propaganda del Partido Demócrata Cristiano (PDC) levantaba los ánimos de los panameños en la campaña presidencial de 1989. La canción se volvió un himno, un símbolo contra la opresión, una salida a la incertidumbre…

La invasión que derrocó a Noriega puso en el poder a Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón, otrora líder del PDC, y Guillermo Ford, del Molirena, quienes, aliados, ganaron de manera contundente las elecciones de mayo de 1989. La Democracia Cristiana era el partido del momento y la Asamblea Nacional estaba compuesta por 27 de sus legisladores.

Han pasado 30 años y el PDC, que fue el partido más votado en aquel momento, atraviesa hoy por un momento dramático que raspó para su subsistencia en las elecciones de mayo de 2019. De 27 legisladores en 1989, 30 años después no sacó ni uno solo.

Pero la democracia cristiana panameña no es solo la que sufre. La decadencia de la social cristiana es global. Guillermo ‘Willy' Cochez, quien fuera uno de los 27 legisladores electos en 1989 y el más votado, ya no pertenece a la agrupación, pero fue candidato en estas elecciones de 2019, y no le fue nada bien. ¿A qué se debe esta situación?, le pregunté a Cochez, y tajante respondió: ‘Porque dejamos de ser diferentes. Tras la enfermedad de Arias Calderón, dejamos de ser diferentes y nos convertimos en un partido electorero...'.

El PDC cambió su nombre a Partido Popular (PP) en 2001. Es miembro de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) y de la Internacional Demócrata Cristiana, hoy conocida como Internacional Demócrata de Centro.

El partido atraviesa por una división interna que amenaza la vigencia política y dos facciones se disputan su control. Una de las facciones se enfrentó a la dirigencia actual, a quien presionaba para que hiciera alianza política con el Partido Revolucionario Democrático (PRD). Esa facción perdió el pulseo 60 a 40 y el PP siguió aliado al Partido Panameñista del expresidente Juan Carlos Varela. Pero el candidato del PRD, Laurentino Cortizo, ganó las elecciones y la facción del PP que lo apoyó ahora quiere tomarse el partido y aliarlo al gobierno.

La otra facción, la que tiene el control del PP, plantea lo contrario. Quiere mantenerse en oposición, reestructurarlo y volverlo un vehículo real para acceder al poder incluso con cualquier candidato independiente que tenga arraigo, pero que no tenga estructura.

Zulphy Santamaría, exministra de Trabajo en el gobierno de Varela y vicepresidenta del PP, es de esta idea. Dice que el PP es un partido ideológico, que tiene gente que nunca ha estado metida en líos con la justicia y por eso perfectamente puede ser ese vehículo electoral para un candidato independiente sin partido.

‘Eso no fue así… Milton y dos o tres personas más fueron los únicos que tuvieron una oportunidad en el gobierno de Varela',

LUIS CASTILLO

EX SUBSECRETARIO DEL PP

Reconoce que el partido hay que reestructurarlo, abrirse y hacer conexión con la sociedad. Que en las elecciones de mayo les afectó mucho la división interna en el propio partido aliado, el panameñismo, y, obviamente, la que había en el PP. Pero aun así, el Partido Popular logró subsistir con muchos más votos que los que exige la cuota mínima del 2% del electorado, justificó.

La facción que la rebate no está de acuerdo. Considera que el PP fue gravemente afectado por la dirigencia actual, porque cuando Milton Henríquez (embajador de Panamá en España) lo unió al panameñismo de Varela, convenció a la dirigencia intermedia y de base de que la mitad del futuro gobierno sería ocupado por los ‘populares'.

‘Eso no fue así… Milton y dos o tres personas más fueron los únicos que tuvieron una oportunidad en el gobierno de Varela', expresó Luis Castillo, exsubsecretario del PP. Y agregó: ‘En el congreso que perdimos 60 a 40, allí hubo quebradera de brazos a cambio de nombramientos en el gobierno panameñista...'. Para Castillo, una prueba de esto es que José Ramos, secretario general del PP, ha sido dos veces electo diputado del Parlacen, pero por la papeleta del panameñismo.

Al Partido Popular todavía le queda su historia y un rico legado de Ricardo Arias Calderón. No se sabe, empero, si logrará resurgir y volverse ese colectivo que unió a un país. La renovación de la dirigencia está prevista para el 19 de marzo de 2020 y hay varios que tienen las intenciones de convertirse en salvadores de la democracia cristiana panameña, una agrupación política que languidece en un escenario en el que muchos añoran volver a cantar ‘Habla, pueblo, habla… Habla sin temor… No dejes que nadie apague tu voz...'.