30 de Nov de 2021

Opinión

Fin de la parafernalia de la reforma del Código Electoral

El pasado viernes 14 de octubre los diputados de la Asamblea Nacional, aprobaron en tercer debate el proyecto de Ley 544, mediante el cual se establecen las "reformas" al Código Electoral

El pasado viernes 14 de octubre , luego de la grotesca exhibición de demagogia política, los diputados de la Asamblea Nacional, aprobaron en tercer debate el proyecto de Ley 544, mediante el cual se establecen las "reformas" al Código Electoral, que regirá en la contienda eleccionaria del año 2024.

'Show político' por el cual los poderes fácticos y su instrumento el oligopolio mediático, luego de infrucutuosamente procurar -por todos los medios posibles- involucrar al panameño de a pie, a una contienda exclusivamente de ricos y poderosos, el resultado ha sido el esperado por quienes habíamos advertido que todo se trataba de la lucha de facciones de la plutocracia o del 'quítate tu pa' ponerme yo". Se mantiene, esencialmente, las mismas reglas del torneo electoral del 2019, es decir, no hubo cambio en la asignación de curules por cociente, medio cociente y residuo, la doble postulación para representantes, alcalde y diputados, el financiamiento público y privado de la campaña de los próximos comicios y los honorables santurrones del organismo electoral dando la 'bendición' a la trampa del sufragio venidero.

Es decir, el debate para democratizar el proceso electoral no reside en el contenido del Código Electoral, sino en las normas pertinentes de la Constitución Política de la República de Panamá. Es por ello que el pueblo llano en su inmensa sabiduría no se dejó arrastrar a un diálogo ocioso, infértil y profano que no atendía las penurias presentes de la mayoría de las personas humildes de este país, y mucho menos se proponía desbancar el perverso modelo político de la plutocracia corrupta.

El panameño del "ghetto' ha tomado conciencia -¡que no se engañen los politicastros y sus voceros mediáticos!- intuitivamente el noble ciudadano advierte que sus problemas cotidianos, por ejemplo, de desempleo, carencia de seguridad ciudadana, de la prestación eficiente y eficaz de servicios públicos de agua potable, energía eléctrica, transporte publico terrestre de pasajeros e infraestructura vial (¡huecos de Sabonge!), así como la corrosiva actividad del cohecho no se atiende con "reformas electorales"; como tampoco, la necesaria y urgente democratización de la sociedad política panameña.

Para la primera, se debe priorizar el gasto público, además de perseguir el 'delito de cuello blanco' y promover la certeza de la recta aplicación de la Ley, en la segunda, es necesario mutar el excesivo presidencialismo o autoritarismo oligárquico de hoy, mediante la convocatoria de una Asamblea Constitituyente, acción que solo es posible a través de la modificación los "factores reales de poder".

"Siendo el pueblo, dentro de la concepción democrática del poder, la fuente de todo poder y fuente de todas las autoridades constituidas, lo que el pueblo decida es siempre inapelable" . Así de sencilla es la cosa!

El autor es abogado y analista político.