25 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

De elecciones y lecciones

Al leer esta columna ya sabrás más del 75% de los resultados de las elecciones generales celebradas el domingo pasado. Como en todas las...

Al leer esta columna ya sabrás más del 75% de los resultados de las elecciones generales celebradas el domingo pasado. Como en todas las elecciones, quedarán por definir algunos circuitos plurinominales, quizás algunos corregimientos distantes y una que otra impugnación. He querido escribirla antes de las elecciones, para que no pienses que mis observaciones de hoy están enmarcadas y afectadas por los resultados. Son simplemente lecciones que espero todos habremos aprendido de esta campaña.

En primer lugar, está la gran lección de las primarias. Cierto que es lo más cercano a una verdadera democracia cuando los partidos escogen sus candidatos mediante el voto de todos sus miembros, pero hay que hacer ajustes para evitar distorsiones. Las primarias no deben durar desde el día de su inicio oficial a la terminación más de 60 días calendarios. Imposible pensar que un miembro de un partido necesite más tiempo para convencer a sus copartidarios, si de hecho los aspirantes deben salir de los más militantes y con mayor trayectoria.

De igual manera, las alianza electorales deben darse antes de las primarias, y las primarias a su vez entonces deben ser interpartidistas, de forma que los candidatos electos en las primarias sean efectivamente candidatos en las elecciones y no negociados por sus dirigencias.

La otra opción es que cualquier negociación entre candidatos electos en primarias se dé únicamente por los mismos candidatos y no por la dirigencia del partido. Luego está el costo de las primarias. Lo ideal es poner un tope en primarias en lo que se pueda invertir en radio, televisión y prensa por aspirante. El resto, activistas, pancartas y banners a discreción del candidato.

El Tribunal Electoral debe reglamentar las fechas para primarias, las que no deben ser antes de un año de las elecciones generales, los partidos de oposición las tendrían primero y los oficialistas inmediatamente después.

Luego están las elecciones generales, que también requieren cambios.

Nuevamente insistimos que las elecciones en los circuitos plurinominales deben ser con cada elector votando por un solo diputado, y los más votados, sin cocientes ni residuos, sino simplemente los más votados electos.

Las campañas igualmente requieren un control más estricto de los montos a invertir en ellas.

Lo ideal es fijar un número máximo de vallas de carretera, banners y cuñas televisivas, radiales, así como espacio de prensa, por campaña.

Los partidos, a su vez, podrían poner sus vallas y cuñas pidiendo el voto para el partido, mas no identificar al candidato. Las que no tendrían ese control. De esa forma, los candidatos estarían lo más posible en igualdad de condiciones.

Otra gran lección es controlar las columnas sin firma responsable de los medios escritos, que en esta campaña afectaron la opinión pública con insinuaciones y supuestos rumores sin nombres ni verificables, así como las especulaciones de estas columnas y rumores.

En la campaña se vendió por este medio divisionismo inexistente en campañas, derrotismo y pesimismo, tratando de desanimar a los miembros. La Fiscalía Electoral debe fiscalizar de cerca las columnas de rumores y bochinches.

-El autor es ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net