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27 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Credibilidad de la Justicia

No hay duda de que la Opinión Pública está impactada con los sucesos que enmarcan una de las entidades más honorables que existe dentro ...

No hay duda de que la Opinión Pública está impactada con los sucesos que enmarcan una de las entidades más honorables que existe dentro de la democracia panameña; pero que en los últimos tiempos se ha deteriorado a tal punto que casi ningún panameño cree en la Corte Suprema de Justicia.

El logo que enmarca a nuestra máxima institución de justicia que evoca a una dama ciega nos hace recordar musicalmente a Shakira, quien se definía en su disco como “ciega, loca, sorda y muda”, algo que no anda muy lejos de reflejarse en nuestro país con nuestra administración judicial.

Somos un Estado de derecho y podríamos señalar que los argumentos de la sociedad civil que empañan, cuestionan, a los magistrados actuales y su selección tienen un carácter más que nada publicitario; sin embargo, no dejan de reflejar algunas actuaciones que al margen de ser jurídicamente inviables dejan algo de turbiedad en el ambiente.

La democracia necesita ciudadanos responsables, conscientes de sus derechos y deberes, sabiendo de antemano las reglas del juego como funcionarios públicos, porque así pueden evaluar las acciones propias de los gobernados e impartir decisiones igualitarias para todos, sin selectividad o criterios inflados.

La corrupción ataca de manera directa la democracia, afectando los principios de Transparencia, Legitimidad y Confianza, lo cual descompone o corrompe las instituciones públicas, el sector privado y la ciudadanía.

Por eso vemos cómo la Corte Suprema de Justicia es blanco de críticas y denuncias por parte de elementos civiles, a tal punto que han cavado un manto de repudio por parte de los panameños; pero la pregunta que debemos hacernos todos es si estamos juzgando muy prematuramente esta corporación de justicia, por nuestra falta de conocimiento.

Bueno, creo que esta interrogante debe ser contestada por los propios magistrados, porque sus nombres se repiten a diario creando un morbo puebleril, que a mi criterio daña el honor familiar e individual de los involucrados.

La credibilidad de la Justicia está por el suelo, teniendo los panameños que pedir modificaciones al sistema penal y procesal que involucre como primera medida una selección rigurosa e intelectual de todos los funcionarios judiciales, desde secretarias hasta los magistrados de la Corte.

-El autor es periodista.doctorelis@hotmail.com