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23 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

De manifiesto engaños de la clase política

Continúan los métodos de quebradera de brazos en el seno de la llamada clase política. Los cambios de tolda están a la orden del día, la...

Continúan los métodos de quebradera de brazos en el seno de la llamada clase política. Los cambios de tolda están a la orden del día, las disputas presupuestarias por fricciones de partidos en el gobierno, las denuncias de corrupción pasadas y presentes, las arremetidas a lo interno de las alcaldías (Panamá y San Miguelito), están a la orden del día. Ello es una evidencia más de la podredumbre que impera en la partidocracia, es una muestra de que entre gobierno y oposición burguesa no hay contradicción.

Mientras tanto, las demandas sociales siguen desatendidas, el costo de la canasta de bienes y servicios alcanza precios exorbitantes, varios planteles educativos se encuentran cerrados por problemas en sus infraestructuras, en los centros de salud e instituciones de la CSS es manifiesta la falta de insumos médicos y medicinas, continúan en franco deterioro la infraestructura vial, la inseguridad ciudadana es creciente, la informalidad laboral es el referente de más de la mitad de la población ocupada, continúan los despidos en el sector público, el endeudamiento público se acrecienta, el problema del transporte sigue en el círculo de la definición de los megaproyectos entre los grupos de poder económico, el abandono a la política de soberanía y seguridad alimentaria es evidente, se incrementan las actividades depredadoras del ambiente (proyectos mineros, hidroeléctricos, turísticos).

Asimismo, a pesar del rechazo del pueblo panameño a la nefasta Ley 30 el gobierno sigue en su decisión de mantenerla, pues, como hemos señalado, detrás de ella se sientan intereses empresariales que buscan hacerse de la riqueza nacional vía la eliminación de los estudios de impacto ambiental y profundizar el abaratamiento de la fuerza de trabajo, así como profundizar las leyes que satanizan la protesta social. El llamado diálogo no llega a ser tal, el gobierno pretende saltar la voz del pueblo de Bocas del Toro, quien vio morir a varios de sus hijos en el proceso de lucha contra la Ley Chorizo, pueblo que sigue en las calles exigiendo justicia para los cientos de afectados y para que se eliminen los expedientes amañados. Igualmente se burla de los pueblos originarios que han rechazado el Decreto 537, el cual violenta la Ley Orgánica de la Comarca Ngäbe Buglé.

Como si ello fuera poco, en sus acostumbradas metidas de pata, el ministro Mulino, no conforme con las manos manchadas de sangre indígena, ahora le declara la guerra a las FARC. La posición asumida por el ministro, indudablemente que generó preocupación y rechazo en diversos sectores del país.

Ya en febrero pasado Frenadeso había denunciado que: ‘La política del gobierno de Martinelli arrastra al país hacia el conflicto armado de Colombia y puede ser usada por los sectores más recalcitrantes de la clase dominante como una excusa que le abra las puertas a una nueva intervención armada de Estados Unidos en Panamá. He allí la gravedad de los hechos’.

En general, se vive un estado de represión, antidemocracia y contra los sectores populares, que obviamente recrudece el deterioro de las condiciones materiales de vida y evidencian un retroceso en el cumplimiento de los derechos humanos en todos sus órdenes.

Quienes creyeron que Martinelli haría el cambio, hoy están mayoritariamente desilusionados, así lo evidencian las encuestas. Se pone al descubierto que ‘el voto castigo’ es un eufemismo, que los grupos que ostentan el poder económico y político, agrupados en la partidocracia, coinciden en su plan de gobierno, que sus intereses están dirigidos a seguir acumulando más ganancia y a seguir utilizando al Estado como instrumento para hacerse de riqueza personal.

Frente a ello, nuestra alternativa se sienta en la base de organizarnos y levantar nuestro propio instrumento político, a fin de erradicar la corrupción, el nepotismo y la partidocracia, para levantar las bases que refunden el país en un estado de justicia, democracia, respeto de los derechos humanos y plena participación social.

*SECRETARIO GENERAL DE SUNTRACS — FRENADESO.