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14 de Jul de 2020

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Genaro López

Columnistas

Medidas insuficientes y toque de queda

Sin duda alguna el profundo deterioro de las condiciones de vida del pueblo panameño no solo es el reflejo del coronavirus que afecta al mundo, pero sí agravará la situación, es producto de un modelo económico que antepone las ganancias empresariales por encima de la vida digna.

Sin duda alguna el profundo deterioro de las condiciones de vida del pueblo panameño no solo es el reflejo del coronavirus que afecta al mundo, pero sí agravará la situación, es producto de un modelo económico que antepone las ganancias empresariales por encima de la vida digna. Debemos recordar que previamente, existía un estado de desesperanza y angustia en amplios sectores de la población por el crecimiento del desempleo y el estancamiento económico, tal como se puso de manifiesto en la marcha del hambre y la desesperación, convocada por Suntracs-Frenadeso el pasado 5 de marzo. La prometida reactivación no llega, a pesar del endeudamiento adquirido por el Estado a través de bonos y empréstitos.

Las medidas anunciadas por el Gobierno son insuficientes. Insistimos en que los bancos y financieras no cobren las hipotecas, los préstamos y las tarjetas de crédito ni los intereses mientras dure la crisis y sus consecuencias, y que no se apliquen acciones judiciales contra los deudores. Los servicios de luz, agua, internet y telefonía deben ser gratuitos en este periodo. El Gobierno debe brindar asistencia económica a las personas enfermas o contagiadas por el virus, así como a los trabajadores del sector formal e informal obligados a estar en cuarentena o quedarse en casa, velar por los hogares donde priva el desempleo. Deben asegurárseles la alimentación y medicamentos a ellos y sus familias y las fuentes de empleo. Que la ocasión no justifique despidos ni el no pago de prestaciones por parte de las empresas.

Por otro lado, a través del Decreto Ejecutivo, se declaró “toque de queda”, lo que ha generado inquietudes en diversos sectores sociales. Abogados del país han señalado que es una medida contraria a preceptos constitucionales, que establecen que solo puede ser restringido en estado de Urgencia (categoría constitucional) y no de Emergencia (categoría legal), que es lo que hoy impera.

Frenadeso, en su comunicado del 18 de marzo, plantea que “Es una medida que conculca derechos fundamentales de los ciudadanos consagrados en la Constitución Nacional. Se basa en leyes que no pueden estar por encima de la Constitución y en una intervención antojadiza de un artículo de la Carta Magna. El Estado de Emergencia, decretado por el Consejo de Gabinete en la Resolución 11 de 13 de marzo de 2020, en base al artículo 79 del texto único de la Ley 22 de 2006 que regula la contratación pública, no otorga potestad al Ejecutivo para decretar el toque de queda en todo el país. Tampoco la Constitución otorga potestad al Ejecutivo para esta medida. Es una medida que conculca derechos y garantías de los panameños, entre ellos el libre tránsito, lo que le corresponde al Estado de Urgencia Nacional, normado en la Constitución Nacional, artículo 55, que se puede invocar “en caso de guerra exterior o perturbación interna que amenace la paz o el orden público…/… Preocupa el hecho de que la crisis sea aprovechada para imponer una salida de fuerza, una salida autoritaria, basada en el terror y el estado de histeria que se ha causado en la población”.

Al parecer se trata de otra medida adoptada por el Gobierno a la carrera que demuestra que no existía plan real para enfrentar la crisis surgida con la pandemia del coronavirus.

En medio de la situación que vivimos, no deben conculcarse los derechos y garantías ciudadanas ni establecer un régimen represivo para que, desde el Ejecutivo o la Asamblea, se aprueben medidas lesivas a los intereses del pueblo, aprovechando la situación: reformas a la seguridad social (aumento de la edad de jubilación, incremento de la cuota obrera y pérdida de beneficios de los asegurados), privatización del Idaan y reformas al Código de Trabajo, entre otras medidas.

Secretario general de Conusi-Frenadeso.