La administradora de la ATP, Gloria De León, explicó que cuando salen a posicionar a Panamá, lo hacen resaltando estás cualidades y otras como la biodiversidad...
- 10/02/2012 01:00
De canasta básica a canasta mínima
Q uincena tras quincena el precio de los alimentos se incrementa de manera alarmante. El panameño común y corriente trata de ingeniárselas para poder estirar el escaso presupuesto, con el fin adquirir lo que se denomina comúnmente la Canasta Básica. La Canasta Básica de Alimentos (CBA) es el conjunto de productos básicos de la dieta usual de una población, en cantidades suficientes para cubrir adecuadamente sus necesidades energéticas. En Panamá, la CBA ha registrado un aumento constante en los últimos años. El incremento ha sido de $53.83 balboas. Según el MEF, pasó mensualmente de $247.00 balboas en el 2008 a $300.83 en noviembre del 2011. Esta cifra mide el costo de la alimentación de una familia de 3.84 integrantes en la ciudad.
El incremento reciente de los precios de alimentos, ha causado efectos en los hogares panameños que deben dejar de consumir ciertos alimentos básicos y eliminarlos permanentemente de su lista de supermercado. Cubrir el resto de los gastos fijos (vivienda, luz, agua y telefonía) y otras necesidades familiares básicas (transporte y salud) se hace cada día más difícil.
Ya comenzó a regir en Panamá el nuevo salario mínimo fijado por el Gobierno, que tuvo un incremento entre el 15% y 18%. Esto llevó el sueldo básico de un trabajador de $432.00 a $490.00 dólares mensuales. Si bien es cierto este ha sido un incremento grande del salario mínimo de los últimos años, su impacto no fue tan importante, debido al alza de los alimentos que consume un 61% de dicho salario.
Los rubros donde se presentan los mayores aumentos son los cereales y derivados (arroz, pan, tortilla de maíz), carnes (pescado, res, cerdo y pollo), lácteos (leche, queso), vegetales y verduras. Estos alimentos son lo que más consumen los panameños.
El aumento en los precios de la canasta básica obliga a las personas con menor poder adquisitivo a desarrollar estrategias para subsistir, lo que a la larga resulta en desmejorar su nutrición y la calidad en la alimentación que recibe.
El Banco Mundial en su informe de abril del 2011 señaló que, de manera urgente, se debe proteger de los golpes más severos a los consumidores pobres, que dedican una parte mayoritariamente alta de su ingreso a los alimentos. Esto requiere de un cuidadoso sistema de seguimiento y de redes de protección social eficientes y correctamente focalizadas. De igual forma, cualquier respuesta efectiva a mediano y largo plazo debe incluir un aumento de la producción de alimentos y una reducción de los costos de distribución.
¿Qué factores inciden en el aumento de los precios de la canasta básica? Según la FAO, entre ellos están el crecimiento demográfico; la intensificación de la urbanización; el precio del petróleo, el impacto del cambio climático sobre el rendimiento agrícola en distintas partes del mundo; las limitaciones de los recursos del agua y el suelo; la capacidad de aumentar el rendimiento de los productos agrícolas, gracias al uso más eficaz de las tecnologías y/o la adopción de las nuevas tecnologías disponibles.
Actualmente, el precio de los alimentos mantiene la tendencia alcista por dichos factores señalados por la FAO, y en particular por la ‘especulación’, un mecanismo del mercado bursátil adaptado al mercado de alimentos.
A ello debemos agregar la situación de abandono en la cual se encuentra el agro de nuestro país, debido a la falta de políticas cónsonas con las necesidades de los consumidores. Cuatro ministros agropecuarios en dos años y medio de Gobierno. El actual ha pedido consejo a todos los exministros del ramo.
El incremento de los precios de insumos agrícolas, que en su gran mayoría son importados, así como las importaciones de alimentos, constituye una competencia desleal hacia los pequeños productores del país. Igualmente, el impacto de los intermediarios en el precio final del producto es un grave problema, ya que dicho incremento lo paga el consumidor. No hay duda que los intermediarios se llevan una tajada grande de los salarios de los pobres.
El actual gobierno prometió bajar el precio de los alimentos, al igual que la implementación de la publicitada Cadena de Frío, lo cual sería la panacea que permitiría bajar el precio de los alimentos, así como disminuir las pérdidas a los productores en el proceso de traslado desde los puntos de cosecha a los centros de distribución final.
La Cadena de Frío garantiza la refrigeración o congelación necesaria para que los alimentos perecederos o congelados lleguen al consumidor, garantizando su calidad y seguridad, desde su origen hasta su consumo. De este sistema el Gobierno hace alardes de un gran logro, pero lo cierto es que nadie lo entiende, ni ve en dónde está el beneficio prometido.
Los tres problemas que más preocupan a los panameños son el precio de los alimentos, la inseguridad y la corrupción. A la gente realmente le preocupa cómo comer. Le preocupa menos la Sala V o la minería en Panamá. El gobierno debe garantizar la seguridad alimentaria, como prioridad en sus políticas económicas. De nada vale hablar de crecimiento económico, si ello no va acompañado de la satisfacción de las necesidades básicas de los ciudadanos y de calidad de vida, como se les prometió. Ciertamente la alimentación es fundamental para ello. De no establecerse medidas urgentes para frenar el alza en los precios, estaríamos jugando con el futuro de las generaciones que están en crecimiento, especialmente de aquellos que menos tienen.
ABOGADO