La administradora de la ATP, Gloria De León, explicó que cuando salen a posicionar a Panamá, lo hacen resaltando estás cualidades y otras como la biodiversidad...
- 23/02/2011 01:00
Dos pinceladas en la playa
La confluencia de múltiples estampas que definen los ecosistemas panameños, llama la atención a cualquier persona sensible y esos escenarios naturales suelen motivar demostraciones de creatividad, no importa en qué tipo de expresiones artísticas. El océano, el mar, los ríos estruendosos o de tenues rizos, las islas bordadas de arrecifes o veraneras (bouganvilias), los estuarios, el mangle que se levanta con sus largas raíces del lodo plagado de larvas, cangrejos y conchas; las sabanas con sus hebras vegetales mecidas por el viento o la montaña enfundada en su neblina, son fuentes de imágenes para los pinceles, que a través de diferentes técnicas reconstruyen la vida natural.
Dos artistas de diferente origen, Al Sprague e Ignacio Esplá han alcanzado desde diferentes perspectivas, la representación de la cotidianidad panameña y de plurales instantáneas. A través de ellas, ambos pintores articulan visualmente el ambiente local transformado en luz, brillo, oscuridad, color, texturas que permiten identificar la esencia, o el alma común de quienes habitamos el país.
En los actuales días de verano, sendas exposiciones de Sprague y Esplá pueblan diferentes salas de la capital del país y nos permiten adentrarnos en sus propuestas plásticas, que resaltan y toman como tema, diferentes rincones de la naturaleza panameña.
Sprague, gracias a que su padre fue un empleado de la Administración del Canal de Panamá, pudo aprehender todas las experiencias de esa gestión y, sobre todo, del ambiente en la zona canalera. La vivencia le sirvió de inspiración para sus primeros trabajos y conciliar su conducta antiescolar.
Hay tres temas que llamaron la atención al pintor, el desenvolvimiento de la ruta interoceánica, la vida marina en la bahía y las escenas de mujeres empolleradas. Las acuarelas y óleos son sus técnicas para la creación de la atmósfera pictórica. Un vaporoso ambiente inunda sus cuadros, que le permite utilizar la luminosidad, en el mismo estilo del expresionismo francés.
Al parecer el mar atrae mágicamente su interés y Sprague se embarca y llena su lienzo con historias de pescadores, que surcan el oleaje para lanzar las cuerdas y redes en búsqueda de la fauna marina. La piel curtida por el sol, la jornada fragorosa, la burbujeante cresta de las aguas, las tormentas, son algunos detalles que su ojo percibe para representarlos en toda su intensidad.
La exposición Al Sprague: Retrospectiva de 55 años en el arte en el Museo del Canal Interoceánico, introduce a las diferentes etapas de su obra; allí creó un mundo de personajes típicos de la sociedad en momentos específicos. En algunos casos, a través de esculturas como la del vendedor de raspados.
Ignacio Esplá nació en Zaragoza y estudió tanto en esa ciudad como en Barcelona. Sus años juveniles los dedicó a dominar el arte y se expresó a través de la abstracción para dar consistencia a su composición de formas indefinidas y colores. Hay en su aprendizaje un trabajo, casi de artesano, para poblar sus telas con la intensidad y maestría de sus pinceles.
Durante un viaje a Colombia entra en contacto con Panamá y se instala acá desde inicios de los años 80, para empezar una nueva etapa, cuando la fortaleza de los tonos naturales se integran en su trabajo. El sol, el resplandor, la intensidad del trópico se inmiscuyen en sus propuestas y en forma impersonal van a verse reflejados en las telas donde plasma esta nueva realidad.
Hay una oscilación entre la expresión figurativa y la ambigüedad de las formas. Él sugiere la vegetación cercana a las playas; hay incandescencia veraniega, que hace explotar la múltiple tonalidad, sobre todo los amarillos, verdes, naranjas y rojos con los que rescata la vistosidad marina en la época seca.
Esplá expone desde hace unos días en la galería Habitante, 16 cuadros sobre árboles, cercanos al mar. Hay fortaleza a través del movimiento que sugiere tanto en el doblez de ellos como en ‘Épica’ o flores que caen al suelo en ‘Así sea’. También encontramos imágenes fijas como en ‘Arboleda’, con una cortina de una simétrica flora que deja traslucir la playa al fondo.
Los conocedores de la pintura de Esplá, podrán advertir que es cada vez más expresivo en el sentido visual y ha puesto pausa a las manchas e irregularidad de formas.
Las exposiciones de Sprague y Esplá en la temporada actual, son una manifestación dedicada a los valores de la naturaleza, sin descuidar el vigor que ellos han sabido reflejar con singularidad y un demostrado dominio de su arte que extrae un mundo de significados desde sus paletas cromáticas.
*PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.