• 15/12/2014 01:00

No nos roben la esperanza

Los votos el 4 de mayo fueron de esperanza por un país digno

Cuando los panameños comenzamos a ver que los mazazos del primer día del presidente Ricardo Martinelli iban en todas direcciones y más sobre la conciencia nacional, al desfigurar sin reparo el concepto de transparencia en el manejo de la cosa pública y acabando con cualquier vestigio de lealtad política, haciendo de la coima y el transfuguismo, entre otros males desatados, el estilo de su Gobierno, comenzamos también a hablar de ‘cambio’, pero de verdad. Se comenzaron a contar los días para el 4 de mayo del 2014, se generó rechazo a la continuidad, aunque no es tradición panameña reelegir partidos en la Presidencia de la República, pero esta vez evitarlo era crucial. Por eso se eligió un presidente distinto al que Martinelli apoyaba. Para detener la corrupción más descarada de que ha sido víctima este país. Para iniciar una cruzada que lleve al país a acabar, aunque sea poco a poco, con el clientelismo político, con el populismo, esos que deforman la conciencia de la población, la sumen en la ignorancia y la mantienen como eterna dependiente del Estado, más allá de una real necesidad; pues muchos esperan sentados a que lleguen las soluciones que los politiqueros les llevan para mantenerlos contentos y dando sus votos. Ese es el significado de los votos emitidos el 4 de mayo. Votos de esperanza por un país digno, de gente digna. NO lo olviden.

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