02 de Dic de 2021

Entre Líneas

No hay razón

“Pueden manifestarse a orilla de calle o como hacen los trabajadores de Japón, que se ponen a producir mucho más para demostrar su disconformidad en algo”

La sociedad panameña está sumida en un problema global que es la pandemia. Todos sus ciudadanos desean salir adelante, que las cosas mejoren y que el país recupere la vitalidad económica. Los últimos meses, empero, hay personas a las que no se les ocurre mejor manera para manifestar sus quejas que afectar a otros ciudadanos. Son constantes los cierres de la Panamericana por miembros de la comunidad Ngäbe Buglé. Exigen reparaciones a sus caminos, pero la protesta la hacen cerrando la Panamericana. No es al MOP o a una institución del Gobierno que no les resuelve, sino a los ciudadanos que transitan por esa importante vía y que mueven la economía. Esta semana, miembros de algunas agrupaciones cerraron varias vías de la ciudad, afectando la llegada a la escuela de estudiantes, trabajadores a sus puestos o personas que iban al hospital. La razón del cierre era por la “no privatización de la Caja de Seguro Social”. La protesta es un derecho, pero eso no da derecho a afectarle la vida a cientos de otras personas. Pueden manifestarse a orilla de calle o como hacen los trabajadores de Japón, que se ponen a producir mucho más para demostrar su disconformidad en algo. Por allí siempre sacan un eslogan que dice “solo el pueblo salva al pueblo”, pero con estas protestas es todo lo contrario, porque no lo “salvan”, sino que lo afectan. No hay razón para esos constantes tranques. ¡Así de simple!