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25 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Envejecimiento cerebral exitoso

M uchas personas viven nueve o más décadas y disfrutan de un excelente funcionamiento cerebral hasta el final de sus días. Una de las pr...

M uchas personas viven nueve o más décadas y disfrutan de un excelente funcionamiento cerebral hasta el final de sus días. Una de las principales metas de investigación en el área de la Neurobiología del envejecimiento, es la identificación de las vías que facilitan el envejecimiento cerebral exitoso.

Los estudios epidemiológicos han documentado una relación inversa entre el nivel educacional y el riesgo de pérdida de las funciones mentales superiores en la senectud, de modo tal que las personas más educadas conservan su elevada actividad intelectual en la tercera edad.

Los estudios sugieren que la actividad intelectual es un factor neuroprotector. El descenso de la densidad sináptica en el hipocampo asociado a envejecimiento puede evitarse en los adultos mayores que participan en ambientales laborales que exigen elevada capacidad de análisis y reflexión. Además, el ambiente ocupacional favorece la neurogénesis, el aprendizaje y la habilidad de memoria en la tercera edad. Los ambientes complejos también aumentan la resistencia neuronal a la injuria y promueven su recuperación.

La elevada actividad de los circuitos neurales intelectuales resultan de los cambios a largo plazo en la expresión de ciertos genes, tales como la regulación cuesta arriba de las subunidades alfa de los receptores ionotrópicos glutamatérgicos para las funciones de aprendizaje y memoria en los circuitos hipocámpicos.

El número y tamaño de las sinapsis cambia durante el envejecimiento y responden en todo momento a los estímulos ambientales. Durante el envejecimiento cerebral exitoso se desarrollan mecanismos compensatorios que promueven el mantenimiento de las habilidades intelectuales y cognitivas. Las personas ancianas intelectualmente más ocupadas suelen adoptar un estilo de vida restringidos en calorías y lípidos en la dieta, lo cual les favorece su adaptabilidad.

Los mecanismos moleculares que facilitan las respuestas sinápticas en el entorno sobreestimulado están relacionados también con la expresión de proteínas promotoras de sobrevivencia neuronal, la preservación telomerásica de la integridad genómica, las reparaciones de DNA y con la movilización de las células madre progenitoras a los sitios de las neuronas y glías envejecidas.

La biología de las células madres durante el envejecimiento es una importante área de investigación. El mantenimiento exitoso de las habilidades intelectuales en las personas de la tercera edad que continúan funcionando dentro de un área de trabajo está relacionado también las adaptaciones cerebrales.

La capacidad regenerativa de algunas regiones cerebrales puede persistir durante el envejecimiento a través del reemplazo continuo de neuronas en el giro dentado del hipocampo y en las regiones mesolímbicas. Los esteroides sexuales y las hormonas de estrés también ejercen efectos beneficiosos en el funcionamiento de las estructuras cerebrales.

Otros genes relacionados con la esperanza de vida también influyen en el envejecimiento cerebral exitoso, por ejemplo el que codifica para la hormona de crecimiento y las proteínas del complejo mayor de histocompatibilidad.

Finalmente, la variabilidad heredada de los genes mitocondriales, que codifican para las proteínas involucradas en la fosforilación oxidativa también están relacionadas con las habilidades mentales superiores durante el envejecimiento.

Existe considerable evidencia de las actividades intelectuales de los ancianos exitosos que están fundamentadas en los estudios de telomerasa, enzima ésta del tipo transcriptasa reversa que añade seis repeticiones de DNA a las terminaciones cromosómicas para mantener la integridad durante los procesos sucesivos de la división celular.

En las Asambleas Generales de las Naciones Unidas sobre Envejecimiento, en 1982 y 2002, se enfatizó la importancia de proteger los derechos humanos del adulto mayor, particularmente en el asunto de la discriminación selectiva relacionada al empleo, la promoción y el despido, considerándose que los adultos mayores no cuentan con las mismas oportunidades genéticas y ambientales para el desempeño de papeles sociales, culturales y productivos.

El impacto del nivel educativo en el envejecimiento cognitivo es de particular interés para los epidemiólogos y gerontólogos. Las personas ancianas que tenían un elevado nivel de educación, resultan más resistentes al deterioro del lenguaje y la memoria secundaria que los de menor nivel educativo. Las teorías evolutivas del envejecimiento, como la de la acumulación mutacional y la del antagonismo pleiotrópico han sido corroboradas en los modelos moleculares de la regulación génica y de la restricción codónica.

En resumen, actualmente queda demostrado con suficiente evidencia científica que la prolongación de la esperanza de vida y el envejecimiento cerebral exitoso están asociados con el ambiente laboral favorable y con el perfeccionamiento intelectual. Estas respuestas compensatorias cerebrales son desencadenadas por la educación, la dieta saludable, el ejercicio físico, las actividades dirigidas a la prevención de las enfermedades y el fortalecimiento de las interacciones sociales.

*DIRECTOR DEL CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE ATENCIÓN E INVESTIGACIÓN EN EDUCACIÓN Y SALUD DE LA UDELAS.