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22 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Liderazgo, factor crítico de la gestión de la Universidad

La elección del rector de la Universidad de Panamá nos ha abocado a una coyuntura crítica. O damos un salto hacia adelante con fundament...

La elección del rector de la Universidad de Panamá nos ha abocado a una coyuntura crítica. O damos un salto hacia adelante con fundamento en la experiencia y en el conocimiento o damos un salto al vacío bajo supuestos pretendidamente académicos. En concreto, hay quienes pretenden retrotraer ciertas disyuntivas largamente superadas con respecto al perfil de competencias del rector de la más Alta Casa de Estudios del país. Oponen, capacidad académica, que se autoatribuyen no sin cierta petulancia, a la capacidad de gestión de la que hacen olímpica abstracción. Ineludiblemente, la primera aisladamente conduce al generalismo ilustrado, la segunda, al barbarismo tecnocrático, que Ortega y Gasset recusó a mediados del siglo pasado. La reflexión, medianamente seria, les debería haber llevado a concluir que no se trata de una u otra capacidad, sino de ambas, tal como demuestran la experiencia y la investigación científica. Tomemos, aleatoriamente, las conclusiones de una reciente y rigurosa investigación acerca del tema.

Sobre el telón de fondo de los cambios sin precedentes históricos que experimenta la sociedad contemporánea, dinamizados primordialmente por la revolución científico—tecnológica y la globalización, que impactan muy directamente a los sistemas de educación, en particular, de la universidad, la Oficina de Cooperación Universitaria (OCU), de la Universidad Central de Venezuela, dirigió, a lo largo del año 2010, la investigación Tendencias Universidad 2020. Estudio Prospectivo. La investigación respondía entre otros a los siguientes dos objetivos: ofrecer a la comunidad universitaria una visión de la Universidad en un horizonte de mediano y largo plazo; y, facilitar a todos los stakeholders o grupos de interés involucrados, un instrumento fundamentado en el conocimiento generado para la toma de decisiones desde una perspectiva estratégica (OCU, 2010).

Metodológicamente, OCU formuló un conjunto de hipótesis preliminares que fueron, luego, revisadas y ajustadas por un panel de trece expertos del campo de la educación superior, provenientes de universidades de América Latina y España, al que se incorporaron tres académicos más de Brasil, China y Francia. También se diseñó una encuesta que fue cumplimentada por 84 expertos predominantemente de América Latina y España. Adicionalmente, los panelistas participaron en grupos focales y reuniones técnicas. Las cincuenta hipótesis que orientaron el estudio se clasificaron según las siguientes ocho áreas: políticas públicas, estrategias y gobierno, docencia, investigación, tercera misión, gestión académica y recursos humanos. En un segundo momento, las hipótesis se sometieron a valoración teniendo en cuenta tres criterios, a saber: relevancia o plausibilidad (baja, mediana, alta), plazo de materialización (corto, mediano, largo) y principales factores críticos (Marco legal, liderazgo de los dirigentes universitarios, actitud frente al cambio, competencias del personal, respuestas de la sociedad, tecnologías de la información y la comunicación y costo o inversión). Todas las hipótesis se cruzaron transversalmente con las siguientes dimensiones: internacionalización, competitividad, calidad, cooperación, innovación, educación integral, orientación al servicio, movilidad y sostenibilidad.

Los resultados y el análisis correspondiente mostraron que el 78.0% de las 50 hipótesis tiene alta y mediana relevancia. De igual manera, según plazo de materialización, la mayoría se ubica en el corto y mediano plazo. Esto significa que en el corto y mediano plazo la Universidad demandará profundas transformaciones que constituyen un claro desafío a sus modelos y prácticas de gestión.

Los resultados del análisis cruzado de las hipótesis, según áreas, con las dimensiones transversales, demostraron, igualmente, que el liderazgo de la dirigencia universitaria, sin discusión, representa el factor crítico de mayor peso en relación con las principales tendencias de la universidad en el corto y mediano plazo (OCU, 2010: 39). La internacionalización, calidad y competitividad de la universidad, así como la innovación, vinculación a redes de cooperación académica y de colaboración con la empresa, la movilidad y la sostenibilidad, en términos de viabilidad económico—financiera y eficiencia en la gestión de recursos, encontrarán en la falta de liderazgo de la dirigencia universitaria su más peligrosa amenaza en el corto y mediano plazo.

En momentos en que la comunidad de profesores, estudiantes y personal administrativo de la Universidad de Panamá se aboca a la elección del rector para el período 2011—2016, es preciso ponderar la capacidad de gestión de la próxima dirigencia universitaria, sin dar saltos al vacío. No se trata únicamente de ostentar ‘trayectoria académica’, como predican algunos; La Comunidad Universitaria debe estar consciente de que la complejidad y las trascendentales tareas nacionales y responsabilidades sociales de la Universidad de Panamá, exigen a su dirigencia liderazgo para su conducción y gestión. Como sentenciara Pascal, ‘Hay dos extravagancias: excluir la razón o incluir sólo la razón’.

*PROFESOR TITULAR DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.