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27 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Hidroeléctricas, la mejor opción

S oy panameño, sin afiliación política partidista para opinar sobre el tema que afecta al gobierno que eligió el pueblo panameño y los d...

S oy panameño, sin afiliación política partidista para opinar sobre el tema que afecta al gobierno que eligió el pueblo panameño y los dirigentes indígenas Silvia Carrera y Rogelio Montezuma. Cumplo mis obligaciones tributarias, respeto la Constitución Política y leyes de Panamá. Sin menospreciar el derecho que tienen los dirigentes de la Comarca Ngäbe Buglé, a protestar y velar por sus legítimas aspiraciones y luchar por la suspensión de la explotación de la minería y las hidroeléctricas en su comarca, no es menos cierto que la mayoría de los panameños y turistas vean afectados sus derechos a circular libremente por el territorio nacional hacia Chiriquí o Bocas del Toro. Vemos la mano siniestra de dirigentes sindicalistas y ecologistas izquierdistas con la oposición atizando el fuego.

Panamá, ante la falta de petróleo, carbón y gas natural, se aboca a depender de su recurso hídrico concentrado en las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas y Panamá Este. En los 70’s se iniciaron los proyectos hidroeléctricos Bayano, con capacidad de 260 MW, Estrella con 47.2 MW, los Valles 54.8 MW, iniciando operaciones en 1979, durante el período del general Omar Torrijos H. En 1984 se inauguró la hidroeléctrica Fortuna, con capacidad de 300 MW, y luego de privatizarse el IRHE en 1997, se logró la construcción, en noviembre del 2007, de la hidroeléctrica Estí, con capacidad de 120 MW por Mireya Moscoso. En 2011 arrancó Changuinola I, que permite un suministro de energía adicional de 223 Megavatios. La energía hidroeléctrica es 100% limpia y renovable.

Durante la gestión del Dr. Ernesto Pérez Balladares, se reconoció la Comarca Ngäbe-Buglé, mediante la Ley 10 del 7 de marzo de 1997 y su implementación por la Ley 69 del 28 de octubre de 1998, estableciendo tres regiones, siete distritos, y 58 corregimientos. La Comarca ocupa una novena parte de la superficie de Panamá, con un 0.7% de la población indígena.

Las fuentes de energía disponibles en el territorio para desarrollar son: hidroeléctrica, térmica, eólica, geotérmica y solar. Cada una guarda un costo de construcción y producción, de lo cual la más ventajosa es el agua, por las bondades que la naturaleza ofrece al país con nueve meses de lluvia y manteniendo el caudal de los ríos. Además, está en gestión la energía solar en el Parque Nacional de Sarigua, en la provincia de Herrera, y las playas de la provincia de Coclé, bajo la lupa de la Secretaria Nacional de Energía.

No es la primera vez que hechos como los cierres de carretera ocurren en Chiriquí y Bocas el Toro. Recuerdo la Ley 44 del 31 agosto 1999, con la que se acordó aumentar los embalses en el Oeste del Canal de Panamá. Se dieron protestas por la Coordinadora Campesina, al presagiar que los intereses particulares se hacían presente con aquello de los recursos hídricos para el Canal y construir hidroeléctricas. En el gobierno de Martín Torrijos Espino se aprobó la Ley 20 del 21 junio de 2006, que derogó la Ley 44.

El Centro Nacional de Despacho debe orientar a la opinión pública: ¿Cuál es la capacidad máxima de generación total en GW (Giga Watts), la demanda en hora pico actual del país y las proyecciones de crecimiento a corto y mediano plazo? De tal forma que podamos conocer y comparar si existe déficit, disponibilidad y ¿cuánta disponibilidad? No podemos descuidar la capacidad de generación, porque de eso dependen las inversiones que traen divisas al país, se generan empleo y aumenta su productividad.

Costa Rica, con un área de 51,100 km2 y una población de 4,301,712, según el censo del 2011, tiene aproximadamente 18 hidroeléctricas administradas por el ICE (Instituto Costarricense de Electricidad), que atiende el 92% de la demanda del país y produce aproximadamente 1.15 GW. Cuando los estudios de impacto ambiental aprueban proyectos hidroeléctricos, el Estado reubica a los colonos. En Panamá sucede exactamente al revés.

La primera represa fue Gatún entre 1907-1913 para formar el lago en el Canal. Luego fue Madden, en 1934, en el lago Alajuela, para aumentar el reservorio de agua y pasarlo al Canal. Con los tratados Torrijos-Carter la jurisdicción del lago pasó al país y el IDAAN construyó la potabilizadora en Chilibre. Hoy, ambas tienen plantas hidroeléctricas.

No recuerdo que las comarcas indígenas hayan cerrado carreteras durante el período 1979 a 1984, cuando se construían estos proyectos. Las hidroeléctricas resolvieron la dependencia de viejas plantas térmicas. El desarrollo de Panamá y sus riquezas naturales deben estar disponibles para todos los panameños.

Las comarcas comienzan a crear fronteras dentro del Istmo de Panamá. Hoy exigen la prohibición de la minería en su comarca y las hidroeléctricas. Mañana tendremos que la construcción de la carretera costera por el Caribe panameño solo podrá llegar a Veraguas, porque la Comarca Ngäbe-Buglé no autoriza la carretera que permita llegar a Bocas del Toro, debido que afecta el espíritu de sus ancestros. Si el Ministerio de Seguridad considera instalar en la costa de la Comarca una base del Servicio Nacional Aeronaval para combatir el narcotráfico, la Comarca tendría que reunirse y ver si su congreso aprueba tal instalación? ¿Quién está subordinado a quién? La Comarca Ngäbe-Buglé existe porque se hizo la ley que la Asamblea Nacional aprobó siendo el Órgano Legislativo del Estado Panameño y fue sancionada por un presidente electo por el pueblo panameño y no un cacique. ¡Ya está bueno, meto!

JUBILADO CANALERO.