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17 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Primarias ¿democracia o democratismo?

H ay una diferencia grande entre la Democracia y democratismo. El primero entiéndase el sistema donde prevalece la voluntad de la mayorí...

H ay una diferencia grande entre la Democracia y democratismo. El primero entiéndase el sistema donde prevalece la voluntad de la mayoría, respetando la dignidad de las minorías, tratándolas con el respeto merecido por ser personas, y además, un sistema de pesos y contrapesos donde estos últimos evitan la tiranía y el abuso del poder del gobernante. Las libertades, los derechos humanos y el Estado Constitucional de Derecho son elementos fundamentales del sistema.

Lincoln la llamó ‘el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo’, mientras que Mahatma Gandhi dijo que ‘mi noción de democracia es que, en ese régimen el más débil posee las mismas oportunidades que el poderoso’. El humanista cristiano Jaques Maritain definió que el fin de la democracia son ‘la justicia y la libertad, el empleo por la democracia de medios fundamentalmente incompatibles con la justicia y la libertad sería, por tanto, una operación de autodestrucción’.

Democratismo, por otro lado, es el abuso de someter decisiones al escrutinio público. La democracia legislativa, por ejemplo, es representativa. La creación de leyes se da por la votación de la mayoría —ya sea absoluta o calificada— de los diputados que a su vez representan a sus electores que eligen a los primeros por los métodos establecidos en la Ley Electoral. Todo el pueblo está representado en la Asamblea Nacional y por eso su importancia de establecer circuitos comarcales y mantener el medio cociente electoral como un método que dé la posibilidad de que las minorías estén representas en el hemiciclo.

Tomar todas las decisiones por medio de referéndum sería democratismo, pues además de costoso, involucraría otros daños a la democracia como, por ejemplo, la reducción de la participación en la toma de decisiones a mediano plazo o inclusive la imposibilidad de tomar decisiones.

La norma electoral vigente establece que las primarias son obligatorias para la elección del candidato presidencial, mientras que los demás puestos de elección —alcaldes, representantes de corregimiento y diputados— dependen del método establecido en los estatutos de cada partido, que puede ser mediante primarias o elecciones representativas: por la elección de los delegados o convencionales.

Definitivamente que el objetivo de regular las primarias para que fuesen obligatorias y abrir la participación para que los inscritos en un partido pudiesen elegir su candidato presidencial inició con un sentido de democracia, que en efecto, desde que fueron instauradas ha fortalecido, al menos hasta el pasado reciente, la participación democrática y partidaria.

Sin embargo, las primarias de los amigos del PRD y del panameñismo, quizás por la contundencia en que sus líderes fueron electos, que además representó un gasto innecesario, nos debe poner a pensar si en este tipo de casos la elección se pudiese haber solventado si hubiese dejado en manos de los delegados la elección.

En conclusión, a mi juicio, las primarias son un ejemplo de democracia, pero están perdiendo su razón de ser. Tenemos que fortalecerlas para que las mismas sean una competencia de ideas, y no de publicidad o dinero. El hacer obligatorio que un partido haga primarias para la elección presidencial, y no permitirle la libertad de decidir ellos mismos si quieren escoger otro método representativo, donde sean los delegados, que son dicho sea de paso electos por los inscritos, para mí, es democratismo.

ABOGADO Y SUBSECRETARIO NACIONAL DEL PARTIDO POPULAR.