¡Un adiós ‘A Mi Manera’!

PANAMÁ. Gisela Díaz irrumpió el silencio de la vigilia de cuerpo presente. Aún era temprano y pocos habían llegado a la Catedral Metropo...

PANAMÁ. Gisela Díaz irrumpió el silencio de la vigilia de cuerpo presente. Aún era temprano y pocos habían llegado a la Catedral Metropolitana a despedir a Guillermo ‘Billy’ Ford. El retumbar del choque entre el cucharón y la sartén que la señora llevaba en sus manos ensordecía a quienes aguardaban afuera del templo. A quienes estaban adentro también.

Pero eso no la detenía. No habría otra oportunidad para reconocer al ‘Gallo Ronco’ su hidalguía para levantar al país de la crisis financiera tras la caída del régimen militar. ¡Qué importaban el sol y las cámaras de televisión! Gisela siguió por otros 10 minutos su peculiar forma de agradecimiento al ex vicepresidente.

Los rayos solares se aguzaban y empezaban a llegar los familiares y figuras políticas, esta vez cabizbajas.

La primera en arribar fue María del Pilar González, viuda de Ford. Sus breves palabras a la prensa reflejaron la gratitud por el reconocimiento que a ‘Billy’ se le daba. ‘El país se lo merece, él fue el pilar de la democracia de este país (...) aún en sus momentos de enfermedad, cuando estaba bastante falto de respiración (por el enfisema pulmonar que padecía), siempre tenía una palabra para ustedes’, agregó antes de entrar a la Catedral.

Afuera seguían las reflexiones sobre el legado que dejó el tenaz opositor a la dictadura militar. Su primo hermano, Tomás, comentaba que la última ocasión en la que habló con él, recordó la última hazaña caritativa de ‘Billy’. Viajaban hace seis meses al interior y en una parada en Capira encontró a un joven sin piernas y todo jorobado. Necesitaba una silla de ruedas y sin dudar, Ford se fue en la búsqueda de una.

‘Ese era el ‘Billy’ que yo conocía, ese que a cualquier persona no le negaba una oportunidad’, contó entre sollozos.

Del lado político, el ex general Rubén Darío Paredes puso la pauta. A las 8:17 a.m., cuando llegó, reconoció, aún con diferencias políticas, el aporte que Ford dio a la democracia, la misma que en el último tiempo ‘Billy’ había advertido que estaba bajo amenazas.

En sentido similar se refirieron el mandatario Ricardo Martinelli, los ex presidentes Martín Torrijos, Mireya Moscoso y Ernesto Pérez Balladares, y los líderes de oposición Balbina Herrera, Javier Martínez Acha y Milton Henríquez, así como miembros de la sociedad civil organizada.

Antes de iniciar la misa de cuerpo presente, el alcalde de la capital, Bosco Vallarino, anunció que propondrá la edificación de un busto en ‘un lugar distinguido’ de la ciudad en honor a Ford para que las generaciones futuras conozcan su heroísmo.

A eso de las 10:45 a.m. llegó su compañero de fórmula y líder de la democracia cristiana (Partido Popular), Ricardo Arias Calderón.

En una silla de ruedas que empujaba Milton Henríquez, llegó hasta el pie del féretro, rodeado de fotógrafos y muchos amigos que le daban la mano como muestra de admiración por su fuerza de voluntad.

A las 11 en punto empezó la misa. La Orquesta Sinfónica Nacional interpretó una pieza preparada para violines, el ambiente estaba impregnado de solemnidad y nostalgia.

El presidente Ricardo Martinelli y todos sus ministros estaban en las primeras filas, muy cerca de la esposa de ‘Billy’ y sus hijos. Un tanto más distantes del féretro, altas figuras políticas de los partidos Molirena, Unión Patriótica y otros colectivos políticos, como la ex presidenta Mireya Moscoso, y Balbina Herrera, del PRD. También llegó la embajadora de los Estados Unidos, Phyllis Powers.

Monseñor José Luis Lacunza, presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá, dirigió la ceremonia. Todavía muchas personas hacían fila para entrar a la iglesia.

En su sermón, Lacunza destacó la integridad y la honradez de ‘Billy’, a quien describió como un luchador por la democracia destacando sus aportes en la defensa de los derechos humanos en Panamá.

‘Que el ejemplo de vida de Guillermo Ford sirva a las próximas generaciones para que se frene la desigualdad, el racismo y que seamos más tolerantes con los demás y así combatir mejor la violencia que se da en esta pequeña, pero gran nación’, enfatizó motivado monseñor Lacunza.

‘Él fue mi amigo, copartidario, confidente y consejero’, confesó con orgullo Guillermo Ford, hijo mayor de ‘Billy’, dando pie a uno de los momentos más emotivos de la mañana.

Pero las emociones se desbordaron al máximo cuando el barítono panameño Ricardo Velázquez interpretó una versión lírica de ‘A Mi Manera’ acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional.

Los hijos de ‘Billy’ cantaban a todo pulmón. El tema, original de Frank Sinatra, habría sido el favorito de Ford en vida.

Después de una hora y media de ‘hasta luego’, el cortejo salía de la catedral mientras los asistentes cantaban el Himno Nacional para hacer el último recorrido por las calles de Panamá.

Cientos de personas agitaban pañuelos blancos al grito de ‘Viva Ford’ mientras subían el féretro al carro del Cuerpo de Bomberos que lo llevaría en su último recorrido por la ciudad.

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