Exploraciones

  • 25/07/2026 00:00
Un nuevo informe de la ONU revela que 2.100 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria en 2025, con África como la región más golpeada, en momentos en que América Latina enfrenta la necesidad de renovar su pensamiento estratégico

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América Latina necesita “pensamiento fresco” en un contexto mundial hipercomplejo. Se reseñan algunos temas relevantes.

Inseguridad alimentaria

FAO, FIDA, PMA, UNICEF y OMS produjeron un informe de conjunto sobre la inseguridad alimentaria. Registraron que hay avances, pero son desiguales y según apuntan “lentos”. Las cifras son distantes de las metas fijadas por la ONU para el 2030.

Entre otras insuficiencias se hayan:

Las medidas más amplias del acceso a los alimentos reflejan una situación similar. Se estima que el 25,8% de la población mundial, alrededor de 2100 millones de personas, padeció inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025.
Esto significa que, en ocasiones, esas personas se vieron obligadas a optar por consumir alimentos de menor calidad o en menor cantidad. Esta cifra supone un descenso con respecto al 27,1% de 2024 y al 28,7% de 2020 —lo que equivale a casi 86 millones de personas menos que en 2024 y 135 millones menos que en 2020—, aunque sigue estando por encima de los niveles previos a la pandemia.
En 2025, más de la mitad de la población de África (el 56,6%) padeció inseguridad alimentaria moderada o grave.
En América y el Caribe la cifra fue del 22,9 %.
En Asia fue de 20,3%.
La presencia de los déficits nutricionales básicos es más elevada en las zonas rurales que en las urbanas.
Las cifras entre las mujeres son marcadamente mayores.
El número de personas que no pueden pagar el costo de una dieta mínimamente saludable se estima en 2690 millones de personas.

En sus conclusiones sobre el informe el Director General de la OMS destaca que “las dietas saludables siguen siendo inasequibles para una de cada tres personas del planeta. La obesidad sigue aumentando y los progresos en materia de nutrición materna e infantil se están estancando. Pese a todo, sabemos lo que funciona: políticas que hagan que los alimentos saludables sean la opción más fácil, el fomento de la lactancia materna, el etiquetado frontal de los envases, la imposición de gravámenes a los productos poco saludables y la protección de los niños frente a la publicidad nociva. Las dietas saludables no son un lujo: son la base de la salud y deben estar al alcance de todos”.

Alcanzar hambre cero debe ser como lo fijan las metas 2030 de la ONU, la primera prioridad. Como lo ha constado la ciencia, esta privación no admite esperas. Produce enfermedad, discapacidades de todo orden, y decesos evitables.

Libros

El Fondo de Cultura Económica de México tiene 91 años desde su fundación. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades por según el jurado su labor de vertebración cultural en Iberoamérica.

Entrevistado por EFE, su Director Paco Ignacio Taibo II, prolífico escritor, ha enfatizado que el libro “es la mejor vacuna contra la desinformación” que viene ganando terreno.

Los libros son un instrumento poderoso que entregan análisis y llaman a la reflexión y el debate. El acto de leer debe ser un derecho. Para ello, el FCE está tratando de abaratarlo y promoverlo con estrategias renovadas. Está llegando a los lugares más recónditos con librebuses y librerías móviles. Se bajó el precio al mínimo y establecieron 24.000 clubes de lectura ciudadana. Está editando 500 libros anuales en 14 países.

CAF

Una nueva iniciativa de la CAF, el Fondo VELA, se propone movilizar entre USD 100 y USD 150 millones hacia empresas y proyectos sustentables. Los recursos se dirigirán hacia:

Biodiversidad y soluciones naturales.
Protección de ecosistemas marinos.
Inclusión financiera.
Agricultura regenerativa.
Reducción de la pobreza.
IA

Según The Economist, la inteligencia artificial requerirá especialmente graduados en filosofía. Entre otras áreas para: aportar ética a los lenguajes utilizados y evitar se desvíen; introducir razonamiento socrático que evite la tendencia a “adular”; aplicar líneas de pensamiento como las de Emanuel Kant que aseguren el rigor y la consistencia; introducir salvaguardas para que no traten de pasar de ser herramientas a adueñarse del poder.

Una observación adicional

Para avanzar hacia economías dinámicas, inclusivas y sostenibles, será útil tener en cuenta los desafíos y caminos para la acción colectiva que surgen de los temas planteados.

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