El Visitante

Artistas piden reglas claras para representar a Panamá en el exterior

  • 10/05/2026 00:00
Artistas, gestores y académicos piden reglas claras y transparencia para la representación cultural de Panamá en eventos internacionales como la Bienal de Arte de Venecia

Representantes de las artes en Panamá se reunieron en un Cabildo Abierto en la Asamblea Nacional el pasado miércoles 6 de mayo para presentar sus sugerencias al proyecto de ley que busca regular los pabellones nacionales y oficiales.

Esta iniciativa legislativa, bajo la batuta de la diputada Grace Hernández, surgió ante las críticas y el clamor de la comunidad artística en torno a la cuestionable transparencia en la gestión del Pabellón de Panamá en la Bienal de Arte de Venecia que acaba de inaugurar.

El proyecto jurídico busca que las convocatorias y concursos para la representación nacional en el extranjero se realicen con la debida transparencia, divulgación y fiscalización de los recursos. Esta ley regularía el ámbito de las artes visuales, la arquitectura, el teatro, la literatura, la danza, el cine y el diseño, entre otros medios artísticos.

El Visitante entrevistó a algunos de los participantes del cabildo sobre sus opiniones y sugerencias al proyecto de ley y el estado de las artes en Panamá.

‘Este proyecto es una oportunidad histórica para regular lo que por décadas ha estado sin reglas claras’

Ramón Almanza, artista y creador de la Fundación Ramón Almanza, piensa que “este proyecto es una oportunidad histórica para regular lo que por décadas ha estado sin reglas claras. Participar en bienales como, por ejemplo, la de São Paolo o la de Venecia —el equivalente a las Olimpiadas en el campo por el arte— debe tener la misma arquitectura institucional que el deporte: un comité cultural nacional con miembros electos periódicamente y sin reelección consecutiva, respaldado por una comisión de auditoría y transparencia cultural independiente, con funciones claras de rendición de cuentas, fiscalización y resolución de apelaciones”.

“En materia de financiamiento, el proyecto debe garantizar aportes obligatorios y proporcionales por parte del Ministerio de Cultura, la Autoridad de Turismo y el Ministerio de Relaciones Exteriores, y no dejarlo a la discrecionalidad de cada gobierno. Finalmente, la ley debe exigir rotación de curadores y, no menos importante, reservar un porcentaje del presupuesto para la formación cabal de nuevos talentos artísticos y curatoriales”.

‘La ley protegería a los artistas de las posturas políticas y las influencias personales’

Félix Ruiz, del Sindicato de Artistas de la Danza, opina que “la ley protegería a los artistas de las posturas políticas y las influencias personales. Además, propiciará el diálogo sobre el estado del arte y la cultura de nuestro país. ¿Hacia dónde queremos ir y qué queremos mostrar como imagen del arte panameño? Es importante tomar en cuenta el carácter interdisciplinario de las propuestas artísticas de Panamá y los nuevos formatos artísticos en los que desaparecen las barreras entre las artes”.

“Hay que buscar mecanismos de protección de los artistas frente a las posturas políticas de los gobiernos y las influencias personales. Este proyecto nos permite una mirada autocrítica y autofiscalizadora. No solo se trata de financiar los proyectos que representan a Panamá, sino, y en especial, solventar la precariedad en la que viven nuestros artistas. Hay que ordenar la casa”.

‘La ley fortalecería la relación entre el Estado y las universidades’

Hania Espinosa, directora de la Escuela de Artes Visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, explica que “la ley fortalecería la relación entre el Estado y las universidades, así como la representación cultural e identitaria de Panamá en espacios internacionales, promoviendo una visión más inclusiva, transparente y participativa de la cultura nacional. Los pabellones representan mucho más que estructuras físicas; son espacios donde se proyecta la memoria, la creatividad y la imagen del país ante el mundo”.

“Esta iniciativa debe contemplar la participación de especialistas en arte, cultura y educación artística en los procesos consultivos y evaluativos, así como en la realización de convocatorias públicas para proyectos curatoriales y visuales que permitan integrar a artistas, diseñadores, gestores culturales y jóvenes talentos panameños. Asimismo, es valioso fortalecer la vinculación entre el Estado y las universidades para impulsar la investigación, la innovación, la creatividad y la construcción de una identidad cultural auténtica y representativa de la diversidad panameña”.

‘Las normas de gestión inclusivas y transparentes son la mejor salvaguardia para el desarrollo cultural’

Manuel Jaén, artista y gestor cultural, indica que “la creación de este marco jurídico garantiza una participación inclusiva, creativa y representativa, ligada al futuro cultural de Panamá. Las normas de gestión inclusivas y transparentes constituyen la mejor salvaguardia para el desarrollo cultural, porque garantizan a todas las futuras generaciones de panameños un sentido de nacionalidad. La creación de un comité interinstitucional refuerza nuestra responsabilidad pública mediante una mejor gestión presupuestaria y la aplicación de la normativa vigente”.

‘La ley protegería el derecho de todo artista panameño de representar a su país’

Kafda Vergara, escritora y representante de la Asociación de Editores y Autores de Panamá, nos explica que esta ley serviría de herramienta legal para proteger el derecho que tienen los creadores ciudadanos de representar a su país en eventos oficiales.

“La ley protegería el derecho de todo artista panameño de representar a su país. Además, limitaría a los gobiernos de turno de imponer sus criterios e intereses. Es necesario incluir en esta ley la palabra ‘ferias’ para dejar por sentada la inclusión de esas invitaciones oficiales. La ley debe también tener un párrafo específico que obligue a los pabellones y eventos a promover premios nacionales como el Miró y el Roberto Lewis. Por último, las bienales y eventos similares deberían por ley crear un espacio especial para los artistas emergentes, una vez evaluados, y garantizar su participación”.

‘Es crucial capacitar a los artistas en cómo presentar sus proyectos’

Rosario Barrera, de la Asociación de Teatristas de Panamá, explica que la ley proveerá un marco para administrar de una manera equilibrada, equitativa y transparente la participación nacional en eventos artísticos internacionales.

En cuanto a Luis Romero, destacado cineasta con décadas de trayectoria y experiencia, afirma que hay mucho talento, pero es “crucial capacitar a los artistas en cómo presentar sus proyectos para que puedan participar con su mejor voz”.

Y asimismo —concluyeron tanto Barrera como Romero— debe capacitarse a los curadores y al resto de los profesionales de un campo tan diverso y expansivo como el de las artes.

Por su parte, la gestora cultural y líder comunitaria de Bella Vista Lyann Leguisamo opina que “en un país ideal, este anteproyecto de ley no sería necesario”, ya que el espíritu de la actual Ley de Cultura garantiza estas normas básicas de transparencia y derechos culturales. Sin embargo, sostiene, la realidad nos demuestra lo contrario. Se requiere detallar con precisión la forma como deben garantizarse estos derechos y deberes.

Esta norma sería clave para potenciar la diplomacia cultural

Adrienne Samos, crítica de arte y curadora independiente, sostiene que “este proyecto de ley cerraría el vacío normativo que hoy permite decisiones arbitrarias, barreras para los creadores y falencias en el uso de fondos públicos y privados para la representación cultural de Panamá en el exterior. Esta norma sería clave para potenciar la diplomacia cultural, y para capacitar, proyectar y fortalecer nuestros talentos con estándares de excelencia. Además, cumple el mandato constitucional de promover las artes a través de reglas claras que garanticen equidad, profesionalismo y rendición de cuentas. Por otra parte, ello posicionaría a Panamá como un actor innovador en el escenario global. A la vez, aseguraría pagos dignos, formación profesional, apoyo técnico y supervisión continua, extensible a todas las disciplinas, sin excesos burocráticos ni exclusiones, tal y como han reclamado los foros ciudadanos”.

‘En Panamá no hay manera de participar de forma honesta, porque un grupito lo acapara todo’

ZPatrick Dillon, reputado arquitecto panameño que desempeñó un papel fundamental junto al catalán Ricardo Bofill en la primera Bienal de Arquitectura de Venecia, en 1980 —y luego por su cuenta, en representación de Panamá en 1984— explica que los pabellones nacionales en el extranjero son una gran oportunidad para dar a conocer el talento nacional.

“Cuando participé por primera vez en la Bienal de Arquitectura de Venecia, Frank Gehry, uno de los creadores más importantes del siglo XX, vio nuestro trabajo. No logramos conocernos personalmente en esa ocasión, pero un par de años después fui a visitarlo con Bofill a su casa en Los Ángeles, y él recordaba muy bien nuestro proyecto. Volvimos a vernos en Panamá en 1999, y me preguntó cómo iba todo aquí. Respondí que mal. En Panamá no hay manera de participar de forma honesta, porque un grupito lo acapara todo. Y con el Gobierno ocurre lo mismo: tienen en su planilla a su gente de su círculo íntimo. Gehry me escuchó en silencio y, al yo terminar, me dijo: “Do something about it.” (Haz algo al respecto). Años después, me convertí en el arquitecto e ingeniero ejecutivo del proyecto del Biomuseo, diseñado por el propio Gehry. Lo que quise transmitir con esto a los estudiantes de la Universidad de Panamá que estuvieron presentes en el Cabildo Abierto es que deben activarse, ser beligerantes y luchar por lo que se merecen. Nadie se los va a entregar gratis”.

‘La ley abrirá las puertas a los artistas sin distinción ni barreras’

Al cierre del cabildo, la honorable diputada Grace Hernández, proponente de esta ley, concluyó, entre otras reflexiones, que “la importancia de este proyecto de ley radica en democratizar el acceso al arte. La ley abrirá las puertas de los pabellones internacionales a todos los talentos que existen en nuestro país, sin distinción ni barreras. Además, busca sembrar en las nuevas generaciones el amor por el arte como una herramienta de expresión, identidad y transformación social, fortaleciendo nuestra cultura y proyectando el talento panameño al mundo. En otras palabras, con la Ley de Pabellones Nacionales se democratizará el acceso al arte”.

El autor es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA).

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