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01 de Apr de 2020

Café Estrella

Los beneficios del pescado en la salud mental y física

El consumo de pescado se vincula con una menor concentración de glucosa y un menor riesgo de diabetes.

El consumo de pescado se vincula con una menor concentración de glucosa y un menor riesgo de diabetes.

‘En los países mediterráneos, el consumo de alimentos característicos de su dieta natural ha disminuido en las últimas décadas para aumentar el de grasas saturadas, procedentes sobre todo de carnes rojas y bollería industrial’ , explica a SINC Mercedes Sotos Prieto, investigadora de la Universidad de Valencia y autora principal de un trabajo incluido dentro del estudio Predimed.

En concreto, el consumo de carne roja en esta población alcanza una media de una vez al día y resulta elevado en comparación con las recomendaciones alimentarias, ya que se vincula con una elevación de la presión arterial, diabetes y un moderado incremento de muertes por cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Por el contrario, el pescado está incluido en la dieta mediterránea y tiene efectos cardiosaludables. Se han sugerido varias hipótesis que explican por qué el consumo de pescado (blanco o azul) podría estar relacionado con el riesgo de diabetes, y una de ellas es que el aumento de ácidos grasos omega 3 en las células del músculo esquelético mejora la sensibilidad a la insulina.

El pescado también puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer.

Según un artículo publicado en la revista especializada ‘Neurology’, una dieta rica en pescado y en vitaminas puede proteger al cerebro de la contracción de la enfermedad de alzheimer.

El estudio se realizó sobre personas de una edad media de 87 años en las que contabilizaron los niveles de determinados nutrientes mediante análisis de sangre.

Según los datos, las personas que tenían cantidades de vitaminas y ácidos grasos omega 3 —presentes principalmente en el pescado— obtenían mayores puntuaciones en las pruebas de memoria y de habilidades cognitivas. Por el contrario, las personas que obtuvieron los peores resultados eran aquellas con altos índices de grasas trans en la sangre.