Temas Especiales

26 de May de 2020

Cultura

Un toque de sencillez personal

Como pasa siempre en el mundo del diseño, adoptamos estilo de una época pasada, dándole el toque de los tiempos en que vivimos.

Como pasa siempre en el mundo del diseño, adoptamos estilo de una época pasada, dándole el toque de los tiempos en que vivimos.

Actualmente, tenemos una vida mucho más complicada y ocupada que en el sesenta, especialmente porque la mujer pasó a ser parte de la fuerza laboral y necesita hacer de su diario vivir las cosas más simples y prácticas.

Esta adaptación hace que cada grupo, dependiendo de edades y estilos de vida, entre otros aspectos, adapte el término a como más le convenga.

Sencillez, es la palabra clave cuando nos referimos al minimalismo. Este se caracteriza por volver los espacios menos cargados de detalles, pero no con menos diseño.

A diferencia de lo que mucho creen, el término minimalista no es sinónimo de “todo en blanco”, pues podemos crear un lugar muy colorido y muy minimalista.

En cualquier diseño, incluyendo éste es muy importante el toque personal que representa a quienes habitan la residencia o a quienes ocupan la oficina a decorar.

No es lo más indicado comprar las piezas tal cual como se ven en un almacén y reubicarlas en nuestra casa, porque perdemos ese toque personal que le debemos otorgar al espacio. Ese color especial o esa pieza original, vienen a ser parte importante en el lugar a decorar.

Me gusta recomendar a mis clientes que prefieren este estilo, la inclusión de una pieza que rompa con la monotonía y contraste dentro del espacio. Esta puede ser una pieza antigua, una pieza heredada, una pieza estilo oriental que mezcla muy bien con el minimalismo, o cualquier toque, que aunque no sea de por sí ella minimalista, en su estilo le dará a la habitación personalidad. calor y distinción.

Hoy por hoy, los nuevos nombres que suenan entre los más reconocidos arquitectos y diseñadores que imponen las tendencias proponen un estilo totalmente opuesto, al conocido hoy en día. Están lejos de la geometría y la pureza abstracta del minimalismo.

Podemos casi asegurar que la siguiente tendencia estará llena de curvas, colores, flores y tejidos románticos como el encaje, casi al nivel de un neobarroco.

Una vez más trayendo al siglo XXI tendencias de épocas pasadas con nuestro toque personal.