23 de Feb de 2020

Cultura

Convivencia con los adolescentes

Hoy más que nunca los adolescentes se encuentran en riesgo de cometer fechorías, muchos de ellos ya participan en actividades peligrosas...

Hoy más que nunca los adolescentes se encuentran en riesgo de cometer fechorías, muchos de ellos ya participan en actividades peligrosas en detrimento de su salud y bienestar. Como padres, ustedes pueden prevenirlo. Sus pensamientos, palabras, conductas y ejemplo harán la gran diferencia y ejercerán un impacto positivo para toda la vida en sus hijos.

Creo firmemente que se pueden obtener resultados favorables si en casa los adultos los apoyan y orientan amorosamente. Les aseguro que si sus hijos se alejan y se encierran en sí mismos, empezarán a ser impulsivos y cometerán actos peligrosos bajo la presión de sus amigos. Esto los hace más agresivos cayendo en las drogas y alcohol. Recomendaciones:

Fortalezca los lazos. La clave radica en establecer lazos fuertes, saludables y amorosos. Empiece desde temprano y paso a paso construya confianza y respeto. Los padres exitosos han creado el ambiente y las condiciones correctas para sus niños. Cuando hay armonía y mutuo respeto entre los adultos, los niños aprenden a serlo. No pierdan la vista de todo el marco familiar, observen los conflictos que aparezcan de vez en cuando.

Sea incondicional. El amor a sus hijos implica dedicarles tiempo. Sin embargo, esto no significa que asuma el papel de amigo y no de padre. Aceptelo como es y viste; sin importar como se comporte o actúe. Cuando no es aceptado se siente inadecuado, inseguro e incompetente desarrollando baja autoestima y mal comportamiento. Anímelo a ser independiente.

Comparta tiempo. Ofrézcale buena compañía, aún pequeños lapsos de atención e intimidad producirán milagros. Así influirá poderosamente en sus hijos en lugar de sus amigos. Involúcrese en todas las áreas de la vida de su hijo con solo hacer preguntas, mostrando interés y monitoreando sus actividades y amistades. Esto le hará ver que es merecedor de su tiempo y atención.

Establezca Reglas. Establezca fuertes límites, asigne tareas en casa, observe lo que ven en la TV y señale los discos compactos que no pueden comprarse. Explíqueles el porqué de sus restricciones. Le respetarán por este proceso ya que el mal comportamiento tiene sus consecuencias.

Delegue responsabilidad. Es básico que permita que su hijo elija los oficios en la casa. Sin duda, habrá actividades de alto riesgo que no requiere que experimente como manejar, beber o sexo casual. Discuta con él las consecuencias de estos actos para que aprenda a evaluar las malas acciones. Déjele saber a su hijo que él puede resolver sus problemas si toma las decisiones correctas. Anímelo a que desarrolle habilidades para resolver los problemas él mismo.

Bríndele Alternativas. Estimúlelos a practicar diversiones sanas para alejarlos de las conductas agresivas. Sugiérales participar en deportes como lo son: esquiar, bucear, nadar, trekking, ciclismo; e invíteles a que expandan sus habilidades mentales con libros, música, caminatas, viajes, teatros, conciertos y museos.

Conclusión. Recuerde las claves para prevenir el mal comportamiento: comparta tiempo, establezca límites, refuerce reglas y sea un modelo de padre, eso le simplificará la necesidad del adolescente de crecer y aprender. Con estos requerimientos ya tiene ganado un gran terreno en sus relaciones familiares, lo que le abrirá sin duda un abanico de nuevas oportunidades para compartir con ellos.

A menudo, la época intensa que viven los jóvenes nos sacude como padres y aunque la mayoría de las veces es difícil de entender, es importante como padres, ponerse en el lugar de ellos. Pero siempre hay tiempo para compartir y tener en ellos el amigo/a que todos necesitan en esta difícil etapa de la vida.