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26 de Nov de 2020

Cultura

El lado humano de un superhéroe

La fidelidad visual y destreza cinematográfica de la novela gráfica “300”, de manos del realizador estadounidense Zack Snyder, establece...

La fidelidad visual y destreza cinematográfica de la novela gráfica “300”, de manos del realizador estadounidense Zack Snyder, establecen el punto de referencia para la gran expectativa de una de las adaptaciones más esperadas del año.

Se trata de “Watchmen”, considerada la novela gráfica por excelencia de todos los tiempos, escrita por Alan Moore (‘V from Vendetta’, ‘The League of the Extraordinary Gentlemen’) y dibujada por Dave Gibbons, entre 1986 y 1987, bajo la editorial estadounidense DC Comics, que en su momento buscó artistas fuera de sus fronteras y les dio la oportunidad a este par de británicos que propusieron un nuevo marco en el género de los cómics.

La trama está ambientada en un 1985 alterno, donde Estados Unidos está al borde de la guerra nuclear con la Unión Soviética, el conflicto de Vietnam acabó en una absoluta victoria y Richard Nixon prácticamente es el eterno presidente de una nación que jamás conoció el escándalo Watergate.

Bajo una atmósfera conflictiva, con el mundo al borde de la anarquía y de la destrucción, los superhéroes son parte de la estructura de la sociedad, seres normales, vigilantes enmascarados sin poderes, (salvo uno de ellos, el Dr. Manhattan, que transformó su densidad corporal en pura energía en un accidente nuclear) y que tras el asesinato de uno de ellos (El Comediante / Edward Blake), se inicia una investigación por parte de Rorschach / Joseph Walter Kovacs, para descubrir la muerte de su antiguo compañero, encontrándose con un complot para matar y desacreditar a todos los “vigilantes”.

Es de esta manera que va contactando a cada uno de los que en el pasado conformaron una legión de protectores, y que ahora se encuentran en una anónima vida civil, relegados por el desprecio de la sociedad, proscriptos, luchando con sus propios demonios; Búho Nocturno II / Dan Dreiberg, Dr. Manhattan / Jon Osterman, Espectro de Seda II / Laurel Jane Juspeczyk y Ozymandias / Adrian Veidt.

Una historia compleja y atípica que ejerce una crítica a la sociedad occidental de mediados de los ochenta, y que se ajusta también a la actualidad, caracterizado por la sobre valoración del dinero, el caos de las instituciones públicas, los conflictos políticos entre las grandes potencias mundiales, entre otros, en definitiva, un gran surtido de elementos que componen un acertado reflejo de la sociedad de finales del siglo XX.

La adaptación de Zack Snyder establece una forma de apreciación ambigua, si se considera que el director se ha valido de cada viñeta del cómic para representarla fielmente en los fotogramas, tal como hizo con su antecesora “300” de Frank Miller, convirtiéndolo así, en un experto en reconstruir con gran fidelidad estos universos de papel y tinta, y de esta manera ganarse el reconocimiento de los fanáticos de la novela, punto importante en su éxito, pero que crea dudas de la recepción de un público ajeno a la obra original, que se va a encontrar con una historia enrevesada, de carácter filosófico, de un metraje algo extenso, y con una densidad lógica de su naturaleza en la primera mitad de la película, con rasgos de cine negro en los que el gore y el sexo lo enmarcaron en una clasificación “R” en las salas de Estados Unidos (regulación que casi no se aplica en la cartelera local).

Así como fueron los cómics en su época dorada, “Watchmen” es sin duda el punto de inflexión de un instante en el cine, de un desfile incesante de superhéroes correctos en su actos, algunos oscuros pero puros en su estética y hasta mesiánicos por su divinidad ante la humanidad, para luego ser degradados colectivamente, rechazados por la sociedad que alguna vez fue protegida por ellos y confinados al olvido, en un círculo vicioso de donde surge el interrogante, ¿quién vigila a los vigilantes?.

La cinta basada en las aventuras de estos “antihéroes” se estrena el día de hoy en las salas de cine de EEUU.