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04 de Apr de 2020

Cultura

Elegancia se toma Centro de Convenciones

T oda celebración sirve de excusa para sacar las mejores galas y cuando se trata de una tan significativa como una toma de posesión pres...

T oda celebración sirve de excusa para sacar las mejores galas y cuando se trata de una tan significativa como una toma de posesión presidencial, se sugiere ser muy conservador para cumplir con un cierto rigor. Por lo menos eso piensa Héléne Breebaart, diseñadora francesa radicada en Panamá.

La fiesta de la gala presidencial fue privada. No hubo presencia de medios, salvo en la puerta de acceso, donde una carpa blanca y una alfombra roja dieron la bienvenida a los selectos invitados que sumaron unos tres mil.

Para una de las invitadas “la elegancia era increíble”. En su opinión, las damas y caballeros de alta sociedad acertaron en su elección de atuendos, salvo muy pocas excepciones, pero sin duda la pareja presidencial, Ricardo y Marta Martinelli, estuvieron entre quienes más brillaron por su sencilla elegancia y la calidez de ambos en la atención que dispensaron a los presentes. Él, según Breebart, estuvo “radiante con su corbata y camisa celeste que jugaban con el plata de su cabello”. La diseñadora elogió también al vicepresidente Juan Carlos Varela y a su esposa Lorena Castillo.

En las mujeres, se impusieron vestidos muy femeninos que dejaban libres los hombros. Los colores predominantes fueron los rojos, aquas, verdes, ocres y algunas gamas pasteles. Los trajes de ellos, oscuros y de muy buen corte, se acompañaron de camisas en tonos blanco o pastel. Las corbatas lisas, en la gama de grises, fueron la elección de la mayoría. El buen gusto imperó. Testigos de la ceremonia aseguraron que, pese a la cantidad de invitados, el servicio de banquetes y la comida fueron excelentes, mientras la decoración del salón transformó su simpleza en un jardín tropical de orquídeas amarillas.