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05 de Apr de 2020

Cultura

Fusión de sabores

La intención de plasmar en un nombre el deseo de entregar una gastronomía que fusiona sabores de diferentes partes del mundo, se personi...

La intención de plasmar en un nombre el deseo de entregar una gastronomía que fusiona sabores de diferentes partes del mundo, se personifica en Rodinia. Una palabra rusa que significa madre tierra y fue un gran continente hace mil millones de años.

Apostado en la Plaza 507 del emergente sector de Costa del Este, este restaurante congrega diversas influencias étnicas de platillos en un sólo lugar con capacidad total para unas 50 personas.

Una vez pasada la puerta de entrada se distingue un ambiente íntimo y acogedor. El visitante apreciará, en primer plano, un llamativo letrero colgante con el nombre del restaurante sobre una base de madera. El refinado mobiliario privilegia la comodidad de los exigentes y sofisticados comensales. En su decoración resaltan los tonos blanco, negro y gris en una moderna combinación, aunque la atención del lugar se concentra en los colores provenientes de los cuadros.

Por su reducido espacio, los dueños se las ingeniaron para aprovechar al máximo la dimensión rectangular del local. Para ello, situaron estratégicamente la cocina en el segundo piso, permitiendo que los platos lleguen a las mesas mediante un elevador de comida.

Consciente del tema del ruido, el restaurante cubre sus paredes y techo con un material aislante que absorbe los sonidos y crea la atmósfera ideal para conversar. Aunado a esto, la música de fondo, jazz y bossa nova , acompaña y genera un ambiente agradable para el oído.

Rodinia ofrece una carta acotada, pero bien escogida. La propuesta ecléctica del chef ejecutivo, Waldo Emerson, destaca platos para todos los paladares, incluidos japoneses, franceses y mexicanos, entre otros.

La carta mantiene las mismas entradas tanto para el almuerzo como para la cena. Sin embargo, los platos principales varían en ambos. Durante el día una comida podría iniciar con unos calamares cajun o el martini de pulpo mediterráneo que viene con un aderezo cítrico con albahaca y tomate.

Los amantes de las ensaladas pueden optar por la césar de pollo, la ensalada tailandesa de carne y el tian de berenjenas con diferentes vegetales rostizados y queso feta. Por su parte, los platos principales incluyen hamburguesa de media libra de carne angus, wrap de pollo Atenas, sándwich cajun de pescado, y otras opciones de pasta, pollo, carne y pescado.

Cuando el sol se ha ocultado los platos principales son más elaborados. De su carta sobresale el risotto de pato rostizado con hongos; el entrecôte al estilo argentino; los fideos estilo Singapur al curry picante con pollo y langostinos salteados de hongos shiitake y vegetales; el chuletón de cerdo en cama de bok choy, hongos shiitake y glaseado de tamarindo y jengibre; y la corvina a la plancha con guiso cubano de frijoles negros y jalea de tomate y guayaba.

A la hora de los postres, Rodinia brinda cinco deliciosas y elaboradas opciones como el baklava de coulis de cereza y queso crema dulce y el brownie de triple chocolate con helado. ¡Como para no perdérselo!