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02 de Jul de 2022

Cultura

La batalla final contra el cáncer

U na nueva vacuna podría cambiar las estadísticas para las nuevas generaciones. No diferencia condición social. Puede atacar a una mujer...

U na nueva vacuna podría cambiar las estadísticas para las nuevas generaciones. No diferencia condición social. Puede atacar a una mujer de 30 años o a una de 60. Su aparición es tan silenciosa como el sufrimiento que precede a su diagnóstico. El cáncer de cérvix o cuello uterino es el segundo tipo de cáncer más común en las mujeres (el primero es el cáncer de seno) que cada año registra 500 mil nuevas pacientes en todo el mundo, siendo los países en vías de desarrollo los que aportan 80 por ciento de los nuevos casos registrados.

El sólo hecho de mencionar la palabra ‘cáncer’ aduce de inmediato a una condición grave. En los últimos 50 años la enfermedad se ha transformado y multiplicado de manera alarmante hasta convertirse en una prioridad investigativa para la comunidad médica, científica y farmacéutica.

El laboratorio Merck Sharp & Dhome, lanzó Gardasil, una vacuna contra cuatro de los tipos del Virus del Papiloma Humano (VPH) responsables del 70 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino y de 90 por ciento de las verrugas genitales.

Está indicada para niños y niñas de 9 a 17 años y para mujeres hasta los 26. Los varones, aunque no desarrollan cáncer de útero, pueden desarrollar las verrugas y en menor medida cáncer de ano o pene. Son fuente de contagio del VPH y un elemento fundamental en la cadena que lleva a la enfermedad.

¿Qué es el VPH?

El Virus del Papiloma Humano es un virus común que se transmite por contacto genital, no necesariamente coital. En la mayoría de los casos, la respuesta inmune del cuerpo elimina el VPH espontáneamente sin presentar algún síntoma.

Cuando se manifiesta, pueden aparecer diferentes lesiones, desde verrugas genitales, lesiones premalignas cervicales de bajo grado, hasta lesiones precancerosas de alto grado que pueden terminar en cáncer de cérvix o estar relacionados con otros tipos de cáncer en la vagina, ano, pene y algunos tipos de cáncer en boca y laringe.

Se calcula que unos 630 millones de personas en el mundo (hombres y mujeres) están infectados y que la mitad de la población sexualmente activa lo contraerá en algún momento de su vida.

La vacuna actúa sobre los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH, ya que cualquier contacto o manipulación de la zona ano-genital de una persona contaminada es suficiente para adquirirlo. La citología vaginal es un examen que permite diagnosticar célular anormales (cancerígenas) en el cuello del útero, sin embargo, no es del todo preventivo.

Muchas mujeres no se la hacen por temor o vergüenza, todavía hay tabúes y predisposición. Otras ignoran que tanto la citología como la colposcopia (examen que se realiza cuando la citología presenta alguna anomalía) están cubiertas en todos los planes de salud.

Causas y azares

El doctor Andrés Velásquez, presidente de la Sociedad Colombiana de Ginecología y Obstetricia, explica que existen varias razones para que el VPH sea cada vez más común y, por ende, se traduzca en una mayor incidencia de cáncer de cérvix.

Por un lado estamos en una sociedad donde se ha disminuido la monogamia única y absoluta. La gente tiene más parejas sexuales a lo largo de su vida y eso hace que se propague el virus.

Otro aspecto para tener en cuenta, es que las mujeres están comenzando su actividad sexual más temprano. Cuando llega la primera menstruación, el epitelio comienza a madurar.

Si transcurre poco tiempo entre ese momento y el inicio de la vida sexual, la mujer puede ser más vulnerable al VPH y, por consiguiente, a desarrollar cáncer en el cuello del útero.

Existen además otros cofactores, como el cigarrillo, una nutrición no adecuada o una vida sedentaria, que se convierten en factores de riesgo.

Por ejemplo, pueden existir unas hermanas gemelas, genéticamente idénticas que tuvieron relaciones con el mismo novio, portador del VPH pero una de ellas fuma.

Es muy posible que la que fuma desarrolle la enfermedad y la otra no. Por eso, es tan importante que la gente entienda que si bien la vacuna es un paso muy importante en cuanto a prevención, tener hábitos saludables es clave para evitar la mayor parte de las enfermedades.