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13 de Aug de 2020

Cultura

Panamá: Puerto Seguro

Durante casi dos años, la economía global ha sufrido una de las más duras crisis desde de la segunda guerra mundial; como resultado, el ...

Durante casi dos años, la economía global ha sufrido una de las más duras crisis desde de la segunda guerra mundial; como resultado, el crecimiento económico mundial ha pasado de más de 5% en 2007, a 3.1% en 2008 y decrecerá en un poco menos de 1% en 2009, primer decrecimiento global registrado en aproximadamente sesenta años.

El casi colapso del sistema financiero mundial, producto de la crisis hipotecaria que se inició en los Estados Unidos a finales de 2007, combinado con una recesión fuerte y sincronizada en casi todas las regiones del mundo, han provocado un frenazo en la actividad económica afectando a grandes y pequeños. No obstante, frente a esta “tormenta perfecta”, algunas regiones y países en particular han logrado resistir los embates de la misma y Panamá ha sido uno de estos, registrando un crecimiento moderado y logrando efectivamente mantener la estabilidad de su sistema financiero.

Los efectos de la crisis mundial han llegado a nuestras costas, afectando el comercio internacional, principalmente las exportaciones de bienes, la actividad alrededor del sistema multimodal de Panamá, el Canal, el turismo y la construcción.

Durante los primeros meses del año, la recesión en Latinoamérica afectó de manera importante la Zona Libre de Colón, y la crisis financiera internacional ocasionó que el sistema bancario panameño tomara una posición defensiva y conservadora, protegiendo los depósitos y su patrimonio, y sobrellevando la crisis adecuadamente. Con las claras señales de recuperación económica mundial y la estabilización del sistema financiero, las economías emergentes retoman el crecimiento, mientras que las principales economías del mundo aun tienen un duro camino hacia la recuperación. Las proyecciones de crecimiento mundial apuntan a que el mundo debe registrar un crecimiento de casi 3% en 2010, con un repunte del comercio mundial de 2.5% en ese año.

Según datos de la Contraloría General de la República, durante los primeros seis meses del año 2009, la economía nacional registró un crecimiento real del Producto Interno Bruto de 2.4%, lo que representa una fuerte caída en el ritmo de crecimiento que el país venía registrando a partir del año 2003, cuando el crecimiento anual fue de 4.2%, y luego pasó a un crecimiento promedio anual de 8.5% en el periodo 2004-2008.

Hoy, se estima que el crecimiento de 2009 alcance aproximadamente 2.5%, y que frente a la recuperación mundial, el crecimiento de la economía panameña se fije en el rango de 3.5 y 4.0 por ciento en 2010, con una perspectiva aun más positiva hacia adelante.

Algunos de los puntos más relevantes que nos brindan confianza en la perspectiva positiva de Panamá incluyen el sólido desempeño económico de los últimos siete años, la estabilidad de las finanzas públicas y del sistema financiero, la bien diversificada economía panameña, la dolarización de nuestro sistema económico, aún en tiempos de debilidad de esta moneda frente a otras. Sumado al proyecto de ampliación del Canal de Panamá, cuya inversión de $5,250 millones se debe acelerar a partir de 2010 con el inicio de la construcción del tercer juego de esclusas, las nuevas autoridades nacionales han anunciado una fuerte inversión pública, lo que proyecta frente a la recuperación mundial un repunte en el ritmo de crecimiento de Panamá.

Esta perspectiva positiva se refleja claramente en el reciente cambio de perspectiva a “positiva” que recibió la calificación de riesgo soberano de Panamá por parte de la calificadora de riesgo Standard & Poors. Con esto, Panamá se encuentra a un paso del grado de inversión.

Aunque todavía el país requiere cambios estructurales (transporte, salud, educación y seguridad) que generen un mejoramiento sostenible de la economía, el nuevo gobierno se ha manifestado en cuanto a estar dispuesto a tomar las medidas necesarias; para esto, una oportuna combinación de pragmatismo empresarial con buen manejo político puede ser el remedio para procurar el bien común.