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03 de Mar de 2021

Cultura

Entretenimiento y diversión bajo cero

Sin duda, estar en un iglú puede resultar uno de los momentos más increíbles en la vida. Pero lo más cercano a tener una experiencia esq...

Sin duda, estar en un iglú puede resultar uno de los momentos más increíbles en la vida. Pero lo más cercano a tener una experiencia esquimal en nuestro país se puede encontrar en el Ice Rasputin Bar.

Situado en Galería Marbella, frente a Felipe Motta, este bar ruso ofrece dos ambientes diferenciados para que los panameños disfruten de momentos gélidos pero agradables en un ambiente diferente.

Apenas se traspone la puerta de ingreso podrá optar por pasar el rato en la barra, donde disfrutará de promociones de bebidas nacionales y también extranjeras, de países como Rusia, República Checa, Bélgica y Alemania. Así también podrá seleccionar entre una gran variedad de cocteles exóticos como el de mango y vodkas de vainilla y fresa.

Después de haberse “atemperado” en la barra, quien se atreva a desafiar el frío polar es bienvenido en el segundo ambiente del bar. Un área cuya característica termostática está lejos de ser la típica de Panamá.

Una temperatura interior de hasta 10 grados bajo cero, hace de esta experiencia, acentuada por las paredes y la barra de hielo, la de una visita a un iglú de las zonas polares del planeta. Sólo faltan los pingüinos.

A lo largo del pequeño bar también se han dispuesto asientos de hielo, recubiertos por cojines, para no correr el riesgo de quedarse pegados a ellos.

En el Ice Rasputin Bar se puede ver y tocar el hielo en su estado más puro, viendo sus irregularidades internas, burbujas formadas por el aire atrapado en su interior o la transparencia inmaculada de algunos bloques helados.

El bar tiene una capacidad de hasta 12 personas y para que éstas puedan disfrutar de la rumba sin pescar un resfrío se les provee de abrigos, guantes y botas adecuados para soportar temperaturas extremas y además de una bebida por cuenta de la casa.

Como no podía ser de otro modo en un bar de estas características los vasos también son de hielo y están delicadamente tallados en forma artesanal.

Una vez adentro, el frío dura muy poco: los visitantes no demoran en calentarse gracias a las variadas bebidas espirituosas o al baile y la temperatura se vuelve un tema obligado de conversación o al menos, de excusa para “romper el hielo”.

La entrada es de B/. 10.00 para los caballeros y B/. 5.00 para las damas, sumas que permiten disfrutar del frío por 15 minutos o de 45 para los que desean seguir consumiendo.

Cautivados por la belleza del hielo, quienes visitan el Ice Rasputin Bar fácilmente se olvidan del gélido ambiente y disfrutan de un espacio que contrasta notablemente con las tórridas temperaturas del istmo, especialmente en esta época del año.