19 de Ago de 2022

Cultura

Y esto cómo se hace

Muchos padres ven con alarma que sus hijos pasen cada vez más tiempo en Internet. Hace poco, la Kaiser Family Foundation divulgó un estu...

Muchos padres ven con alarma que sus hijos pasen cada vez más tiempo en Internet. Hace poco, la Kaiser Family Foundation divulgó un estudio en el que se encontró que aquellos entre 8 y 18 años dedican siete horas y media en promedio al día a navegar en la red, tanto desde su computadora como desde su celular. Pero no todo lo que ellos hacen cuando están conectados a la red es ver ′basura′, como dirían muchos. Eso lo pudo constatar Cristina Pérez, madre de un adolescente que, aunque toma clases formales de bajo y piano en el conservatorio, también recibe lecciones de estos instrumentos en YouTube. Su instructor es un baterista de Estados Unidos a quien no conoce. Y es que en algunas oportunidades los propios músicos de bandas famosas son los profesores, como sucede con Jamie Hartman, de Ben′s Brothers, quien en dos minutos da una lección de cómo tocar en piano la introducción de su éxito Let me out. Sorprendida, Cristina se puso a indagar por sí misma y encontró en este sitio lecciones para todo, "desde cómo pegar un botón hasta cómo resolver derivadas", dice.

Los videos que enseñan cómo hacer una actividad son una tendencia cada vez más fuerte en la red. Se les llama ′de instrucción′ porque dan tutorías gratis y cortas sobre cualquier tema, desde preparar un tamal hasta cuestiones más sofisticadas. Solo en YouTube se consiguen lecciones de tango, de samba, de cómo fabricar jabón y otras tan creativas como enseñar a hacer una cartera con un libro viejo. La categoría más común es la de cocina. Para cualquier plato, por raro que parezca, hay pasos a seguir. Otra área interesante es la de aprender idiomas. Hay videos para estudiar desde italiano hasta japonés. Y aunque no todos son buenos, se puede escoger el mejor según los comentarios de los usuarios.

La gran mayoría es sobre videos caseros, pero cada vez hay más sitios especializados. Uno de ellos es www.freedrumlessons.com. Según Jared Falk, cofundador del sitio, todo empezó en 2007 de manera espontánea cuando decidió con su socio grabar una sesión de batería y subirla a YouTube. "A la gente le gustó y la audiencia fue creciendo", dijo a SEMANA. Hoy tienen más de 200 videos, que en total se han visto 14 millones de veces. La comunidad de seguidores en todo el mundo se cuenta en "cientos de miles", señala Falk, y hay ocho instructores que dan clases de diferentes ritmos y para distintos niveles de conocimiento. Todas las lecciones son gratis y los aprendices pueden hacer preguntas por la red a sus profesores.

Otro caso es el de Doug Pratt, un arquitecto e inventor que hizo su primer video aconsejado por un amigo maravillado con su caligrafía. Pratt, que siempre había tenido alma de profesor, se puso manos a la obra y frente a una cámara dio una lección para enseñar a hacer cada letra del alfabeto en un estilo muy particular y en apenas dos minutos y medio. El video titulado “Cómo escribir como un arquitecto” ha sido visto más de 174.000 veces y el público lo ha catalogado de "excelente" y "muy útil". Pratt le confesó a SEMANA que nunca esperó tantos comentarios y que gracias a eso se lanzó a grabar otros, hasta llegar a 85 videos sobre su especialidad, con lo cual logró formar una comunidad cuya base son jóvenes que aspiran a ser arquitectos. Para esto tuvo que aprender no solo a dar el mensaje lo más claro posible, sino también sobre técnicas de grabación y edición. Gracias a su exposición en la red recibió un contrato para enseñar en Penn State University.

Pero tal vez el sitio que ha llevado esta experiencia a su máximo desarrollo ha sido Howcast.com. Según Daniel Blackman, co fundador del sitio, existen más de 150.000 videos con títulos que van desde lo más frívolo hasta lo más práctico. El más popular en el momento es “Cómo besar con pasión”, que ya cuenta con 13 millones de vistas, pero los hay para resolver asuntos de la vida diaria: Cómo impedir que su hermana se ponga su ropa, Cómo lograr que el sueldo le rinda más, Cómo poner la mesa para impresionar a sus invitados, Cómo sacar el agua del oído, Cómo arreglar el lavaplatos, entre otros. Cada mes cuelgan por lo menos 30 videos nuevos. "La clave es hacer videos cortos y divertidos sobre temas mundanos que impliquen el proceso de una tarea física; cómo hacer un margarita, por ejemplo -dijo Blackman a SEMANA-. Y por más irrelevante que sea el tema, buscamos tener los datos exactos", agrega. Howcast ha logrado en dos años 130 millones de vistas y tiene alrededor de 125.000 suscriptores en el mundo. Los videos son gratis y la compañía se mantiene económicamente estable gracias a los avisos publicitarios y a la promoción de negocios con clientes concretos. Aún más, la empresa paga entre 50 y 300 dólares a quienes hagan videos de instrucción interesantes.

Dada la avidez de la gente por consumir contenidos sobre cómo aprender, muchos se han sentido tentados a dar clases formales en YouTube. Es el caso de la Universidad de California en Berkeley, que desde 2007 tiene en el sitio youtube.com/ucberkeley más de 300 horas de charlas magistrales sobre química, física y biología. Sin embargo, Alexandra Juhasz, experta en estudio de medios de la Universidad de Pitzer en Los Ángeles, comentó a SEMANA que una cosa son los videos de instrucción y de entretenimiento y otra cosa es la educación formal. "YouTube puede ser efectivo para enseñar cómo hacer una operación o para cosas técnicas, pero para ciertos temas como historia del mundo o ciencia política, este sitio no es la mejor manera de aprender, solo un complemento". La experta explica que en el proceso de aprendizaje se requiere contacto cara a cara con otras personas e investigación más profunda. Sin embargo, ve que el medio tiene fortalezas, como la posibilidad de difundir conocimiento a todo el mundo y que este sea compartido de manera gratuita. Pero según ella todavía hay limitantes. "Hay muy poca gente que sabe cómo usar esta herramienta para aprender", señala.

Juhasz piensa que mientras los colegios adoptan estas nuevas tecnologías para enseñar, lo importante es que los padres guíen a sus hijos. Pero con frecuencia son ellos quienes aprenden de los hijos. Alfonso Cortés cuenta la anécdota de su hija de 12 años quien llegó a casa con un dibujo muy de una ballena y al preguntarle cómo lo había hecho, ella le mostró el video en YouTube donde enseñaban a dibujar animales. Desde entonces, ese padre, ante cualquier dificultad doméstica tiene a YouTube como una fuente de consulta. "Un día se manchó con cera un mantel y yo pensé en botarlo a la basura, pero en YouTube encontré a una señora inglesa que me dijo paso a paso cómo arreglarlo. Según él se acabó el mito de que algo no se puede hacer. "Todo se puede, y en Internet siempre habrá alguien dispuesto a responder un interrogante", concluye. ©PUBLICACIONES SEMANA